.

MILAN JAKOBEC: EN CUBA NO SUPE SI ME QUERÍAN CURAR O MATARME

De la mano con la Dama de Blanco ya fallecida Laura Pollán. // 

En una entrevista el diplomático Checo, Milan Jakobec, revela experiencias vividas en Costa Rica y las sombras de su paso por Cuba, donde su apoyo a los disidentes lo convirtió en absoluto enemigo y una extraña enfermedad lo llevó al borde de la muerte. 

"Nunca quise ser embajador, pero mi gran sorpresa la tuve en América Central, donde lo fui en seis de sus países", dijo en una entrevista en Radio Praga Internacional. Recientemente escribió un libro donde lo cuenta: "En ambos países estuve como jefe de misión: Costa Rica y Cuba. Y me parecía que esos dos marcaban una buena dicotomía porque Costa Rica es el campeón de derechos humanos y Cuba está muy, muy bajo respecto a ese tema. 

"Pasé muy buenos tiempos en Costa Rica, pero la parte de Cuba tiene muchas más sombras, porque además casi muero en ese país a causa de una rara enfermedad… la mielitis, una inflamación de la médula espinal. Tu cuerpo queda paralizado: en las piernas y así continúa y puedes morir, la tercera parte de la gente con esta enfermedad puede llegar a morir. Nadie sabe cómo se contagia, es una enfermedad muy rara, muy rara.".

"Nuestros países tenían lazos fuertes antes de la caída del Telón de acero, pero luego nosotros nos convertimos para ellos en un gran enemigo, mercenario de Estados Unidos, traidor del socialismo, todo eso simboliza mi país para ellos. Como embajador checo, necesitaba obedecer las instrucciones y, entonces, la gran prioridad de mi trabajo era dar apoyo a los disidentes, a la oposición.

Yo era visto como un enemigo del Estado, y por eso quise escribir este libro como si se tratara de una novela de espionaje; en la que el embajador de un país se encontraba entre los doctores de un país hostil y totalmente aislado. Estuve internado en el hospital dos meses, totalmente aislado y paralizado por esa enfermedad. Tenía muchos pecados porque junto a otras embajadas dábamos internet a la gente de Cuba y cada día mi embajada se llenaba de disidentes. Me hice muy amigo de Laura Pollán".

Irónicamente fue Laura Pollán la que sí falleció en 2011 de un supuesto paro cardio respiratorio producido por una infección pulmonar grave, complicado con un padecimiento de un dengue tipo 4. Su esposo Héctor Maseda fue uno de los 75 disidentes presos en el 2003 durante la llamada "Primavera Negra". Fue ahí precisamente cuando la profesora decidió salir a las calles reclamando libertad para su esposo y demás encarcelados, convertida entonces en líder de las Damas de Blanco.