El Gobierno de Cuba está comunicando a las empresas extranjeras que no van a poder extraer ni transferir al exterior las divisas que tienen depositadas actualmente en bancos del país, confirmaron a EFE múltiples fuentes empresariales y diplomáticas.
De forma paralela se les está ofreciendo a las empresas la posibilidad de abrir un nuevo tipo de cuentas bancarias, denominadas “reales”. Estas deben ser alimentadas con divisas procedentes del extranjero y, a cambio, sí podrán emplearse para transferencias al exterior y retiradas de efectivo.
La medida, un reconocimiento del “corralito” no explícito que sufre el país desde hace meses, generaliza el modelo que las autoridades cubanas probaron en la primera mitad de este año con un puñado de empresas extranjeras y que adelantó EFE el pasado abril.
Además, la medida tiene lugar meses después de que se les anunciase por sorpresa a todas las entidades extranjeras que debían empezar a pagar en dólares los alquileres de los inmuebles que rentan a empresas inmobiliarias estatales, así como los salarios de sus empleados (que se abonan a través de una empleadora estatal que percibe una comisión).
El plan se inserta dentro del nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas que preveía, aunque sin detalles, el Programa de Gobierno para Corregir Distorsiones y Reimpulsar la Economía, el plan de medidas anticrisis recientemente publicado
Condensado de EFE

