BREAKING

10/recent/ticker-posts

VEINTISÉIS DE JULIO. NADIE SABE LO QUE TIENE HASTA QUE LO PIERDE

Presidente Ramón Grau San Martín segundo sentado de izquierda a derecha y demás miembros de la pentarquía en Septiembre de 1933.

El 26 de julio de 1933, el presidente cubano Gerardo Machado y Morales, ex brigadier de la guerra de independencia en 1895, otorgó una amnistía y restableció las garantías constitucionales en el país. De ese capítulo, dentro de la historia política republicana cubana, se cumplen hoy 93 largos, convulsos y agitados años.

El presidente Machado, que en su primer mandato había llegado a la presidencia enarbolando el slogan de «Agua, Carreteras y Escuelas» y que resultó materializado en un gran programa de obras públicas, no fue lo mismo en su segundo periodo. Tampoco lo era la situación económica mundial.

Aunque consiguió ser reelegido en 1928, sobre todo gracias al decidido apoyo de los principales partidos políticos que habían aprobado una enmienda constitucional para abrir la posibilidad de reelección, Machado se vio envuelto en dificultades económicas derivadas de la gran depresión mundial y, sobre todo, del carácter intransigente y dictatorial que iba adquiriendo ante la reacción interna. 

En consecuencia comenzaron a proliferar los movimientos de protesta, y por tanto se acrecentó la represión. En 1933 se produjo una huelga general y es cuando entra en la escena política bajo la llamada «Revolución de los Sargentos», un señor llamado Fulgencio Batista y Zaldívar que terminó obligando a Machado a abandonar el poder y exiliarse, primero en las Bahamas y luego en los Estados Unidos. 

Machado

A pesar de los delitos políticos cometidos, Machado dejó un país de tres millones de habitantes con una amnistía firmada para hechos de rebelión, e incluso dejó el Partido Comunista legalizado. 

En lo social, ahí están las obras como testigos del gran beneficio que aportó al país, como la carretera central, el capitolio nacional, los tranvías de La Habana, Camagüey y Santiago de Cuba, la escalinata universitaria, el hospital de maternidad “América Arias”, el teatro Auditórium del Vedado, el Capitolio, entre muchas otras. 

Tras un breve periodo interino por parte del hijo del padre de la patria, Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, el 4 de septiembre de 1933 Batista organiza una junta de gobierno conocida como "La Pentarquía" que posteriormente elige como presidente al médico Ramón Grau San Martín, un reconocido activista en la lucha contra machado dede 1934.

Dicen que antes de abandonar Cuba y en la misma escalerilla del avión que lo llevaría a las Bahamas, Machado dijo: "Después de mí, el caos". Y oiga, tras breves y contados periodos de cierta estabilidad, la política en la isla empezó a convulsionar constantemente. Desde el 1934 y hasta al 1940 que es elegido Fulgencio Batista por cuatro años, no hubo ni un minuto de paz. Como decía mi padre, "el mocho estaba claro".

Sin embargo, a pesar de todo Machado no cometió siquiera una centésima parte de los delitos achacados ni a Grau y mucho menos a la dictadura Castrista que llegó en el 59, incluso contando los de sangre que le llevaron a ser apodado por el comunista Villena como "El Asno con garras". Machado supo conducir los destinos de Cuba hacia la prosperidad, salvo la hecatombe de la economía mundial.

Encima como comprobamos en esta fecha, fue magnánimo con los violentos opositores. Y ojo, que aquellos si eran violentos, tanto que atentaron contra su vida y consiguieron arrebatársela a decenas de políticos. En esta que padecemos ahora no ha mostrado ni siquiera un gesto con las madres encarceladas por una idea ni con menores de edad. Hay que tener mucho cuajo para llamar dictador a Machado y en cambio no hacer lo mismo con el Castrismo. 

Maldita Hemeroteca