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PEREJIL Y MERENGUE: Los crímenes del general Chapitas

General Leónidas Trujillo.
Hace poco un cibernauta dominicano calificó de cobarde a otro cubano por vivir bajo una dictadura y no hacer nada para derrocarla. 

Y en parte tenía razón pero no toda. Y lo más triste fue ver como ese cubano no supo contestarle como debía. Oiga, y lo fácil que lo tenía, teniendo en cuenta el régimen de Fidel Castro y del genocida Rafael Leónidas Trujillo - excepto en lo ideológico -  fueron más o menos lo mismo.

Lo de Trujillo en dominicana fue mucho. De hecho estuvo treinta y seis años en el poder matando, robando y cometiendo todo tipo de fechorías. Fue tal su inmoralidad, que fue capaz de ascender a su hijo Ramfis a coronel a los siete años, y ¡general y jefe del ejercito a los diez!, lo nunca visto desde los tiempos del antiguo Egipto. No solo cometió desmanes contra su pueblo, no quiera ver lo que le hizo a sus vecinos haitianos.

¿Sabe lo que hacía este asesino para saber si un negro era de verdad un dominicano?, pues les hacía pronunciar la palabra "PEREJIL", que para una persona de habla francófona le era muy difícil. De hecho, se cree que Trujillo le modificó la salud a alrededor de veinte y cinco mil haitianos, y en total, contando a los mismos dominicanos que se cargó, unas cincuenta mil por lo bajito.

AQUÍ SI TENÍA RAZÓN

La noche del treinta de mayo de 1961, Trujllo salía de la capital en un auto Chevrolet, modelo Bel Air de color azul claro, que conducía su chofer, el militar Zacarías de la Cruz, que logró sobrevivir a catorce balazos. (+1999). Se supone que iba a verse con una de sus amantes cerca de la ciudad de San Cristóbal, momento que aprovechó un comando de catorce conspiradores, divididos en tres autos, para ejecutarlo. 

El primer grupo, que conocía la ruta de antemano, se estacionó a lo largo de la carretera de San Cristóbal, y cuando el coche del dictador los rebasó, le atacaron por detrás. Trujillo salió del auto blandiendo un revolver 38, pero fue abatido con varios disparos que le impactaron en un hombro, y otro -mortal- en plena mandíbula.

En total recibió decenas de disparos, e incluso ya muerto. Su hijo Ramfis asumió el mando del país, y como respuesta al ataque aniquiló a doce de los conspiradores, excepto dos, Antonio Cosme Imbert, el jefe del grupo quien disparó y remató a Trujillo en el suelo, así como Luis Amiama Tió. Como pasó cuando murió Fidel en Cuba, miles de personas desfilaron ante el cadáver del dictador en la catedral de Santo Domingo.

Sus restos fueron sepultados en la cripta familiar de la iglesia de San Rafael. Sin embargo, el país entró en un proceso en el cual ya no había marcha atrás. El 19 de noviembre, cinco meses y nueve días después del atentado, la Fuerza Aérea, al mando del teniente coronel Manuel Durán Guzmán, se rebeló en Puerto Plata pero tras un bombardeo de los cuarteles, el Ejército se rindió.

Aquella misma noche Ramfis, su madre, hermanos y demás familiares, embarcaron en el yate "Angelita" con los restos de Trujillo y 95 millones de dólares en lingotes de oro a bordo. Desde la isla vecina de Guadalupe continuaron viaje a París en avión. El cadáver del dictador fue enterrado en el cementerio francés de Père Lachaise, donde permaneció hasta 1970 que fue trasladado al de Mingorrubio, en las afueras de Madrid, el mismo donde se encuentra sepultado ahora el general español Francisco Franco.

QUE FUE DE LOS SOBREVIVIENTES.

En enero de 1962, después de salir de su escondite en la embajada de Italia donde había recibido protección del cónsul Francisco Rainieri, Imbert, considerado un héroe nacional, fue nombrado general y pasó a formar parte de una junta de siete miembros que gobernó el país hasta 1963. Sin embargo, participó en un golpe contra el presidente Juan Bosch y, tras su derrocamiento, formó parte de una junta militar que dirigió el país. En 1965 fue nombrado presidente, y en ese puesto estuvo por cinco meses. En 1986 el presidente Joaquín Balaguer lo nombró ministro de Defensa. 

General cubano Genovevo Pérez Damera, con pistola al costado en 1940.  

Imbert murió en mayo del 2016, mientras que Tió, que se salvó al mantenerse escondido en casa de unos amigos, ya había muerto mucho antes en los Estados Unidos en 1980. Resumiendo, que el dominio que ejerció Trujillo en la República Dominicana fue brutal, aunque en honor a la verdad, fueron ellos los que le modificaron la anatomía, y en eso si es verdad que no hay discusión posible.

LLAS COSAS DE TRUJILLO

Por ejemplo, ¿sabías que Trujillo impuso el merengue por la fuerza en ese país?. Sí amigo, ahora los Dominicanos están muy orgullosos de su ritmo, pero sepa que a mediados del siglo XIX, época en que se cree surgió este género, se mantuvo prohibido por una sociedad dominicana de fuertes arraigo español y que e incluso, a diferencia de Cuba, aceptó la anexión a España en 1861.

Entonces el merengue estaba considerado como mundano, que proyectaba una mala imagen del país. Y así fue hasta que en 1930, setenta años después, llegó el dictador Trujillo y obligó a los músicos en Dominicana a tocarlo en cualquier evento cultural que se celebrara, al punto de quien se negara lo pagaba con su cuello. Hoy, en cambio, lo defienden con las uñas y dientes.

Y pensar que fueron los dominicanos precisamente los que fueron a Cuba en busca de apoyo para derrocar a este asesino. Entre los que dieron el paso al frente estuvo el holguinero Rolando Masferrer, quien ya había estado en la guerra civil española apoyando al bando republicano, así como Eufemio Fernández, que más tarde fuera fusilado por Fidel Castro. Iban como jefes de los batallones "Sandino" y "Guiteras" respectivamente.

Este grupo fue detenido en el Cayo Confites, en Camaguey, por el corrupto general y jefe del ejercito cubano, Genovevo Pérez Damera, muy amigo de la familia Trujillo, y que según se dijo fue premiado con trecientos mil dólares que le llevó el play boy Porfirio Rubirosa por el servicio prestado. Por cierto, en este grupo iba el dominicano Ramón Emilio Mejía del Castillo, conocido como "Pichirilo", que estaba casado con una cubana de nombre Dora Vila, y que luego viajó a Cuba desde México como capitán del yate Granma.

Haciendo un aparte con Eufemio, el propio Castro que fue uno de los que participó en este levantamiento frustrado y que huyó cuando iban a ser detenidos, lo fusiló el veinte de abril de 1961, junto al comandante Humberto Sorí Marín, Rogelio González Corzo, Domingo "Mingo" Trueba, Rafael Díaz Hanscom, Manuel Puig Miyar y Nemesio Rodríguez Navarrete. De este grupo, Sorí Marín había sido ministro del primer gabinete del gobierno revolucionario y González Corzo era el jefe del MRR, movimiento de inspiración demócrata y católica.

Por su parte a Rolando Masferrer, que había huido a Miami el mismo día que cayó Batista, le pusieron una mortal bomba en su coche en 1975. Eso sin contar la misteriosa muerte del líder estudiantil Manolo Castro, otro miembro de esta aventura de Cayo Confite, que un año después resultó asesinado de un balazo en la Habana.

Y resulta curioso como Fidel Castro llamó después "mercenarios" a los cubanos que fueron a Playa Girón a luchar por lo que creían una causa justa, derrotar a su dictadura, en cambio él pretendía derrocar a un gobierno que, dictatorial y todo lo asesino que se quiera, ni siquiera era suyo. Al final su dictadura, aunque quizás no haya superado en muertos la de Trujillo, lleva acabando con el pueblo Cubano el doble de años.


Maldita Hemeroteca