Un giro definitivo marcó la alianza entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos tras el encuentro entre los mandatarios, Gustavo Petro de Colombia, y de Estados Unidos Donald Trump, celebrada en la Casa Blanca este tres de febrero de 2026.
Según los detalles entregados por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, en entrevista con Noticias Caracol, esta nueva etapa, caracterizada por un enfoque colaborativo y la ausencia de imposiciones, se apoya en los logros recientes y compromisos concretos para combatir el narcotráfico internacional.
Al describir la síntesis de la reunión, Pedro Sánchez aseguró que “las relaciones, como usted lo decía, entre Colombia y los Estados Unidos, después de este encuentro de mandatarios en la Casa Blanca, es distinta y marca una nueva era”.
El tono de la reunión, según el ministro, fue de cooperación genuina.
“Yo podría describirla como el encuentro de dos personas que, no sé, me llamó la atención que parecía que se conocieran desde antes, porque hubo una fluidez muy alta entre ellos dos, pero también entre dos jefes de Estado que miraban un problema común”. Además, destacó: “No hubo ninguna imposición de un país al otro. Todo lo contrario, fue en un ambiente totalmente proactivo, propositivo”.
Sobre los objetivos marcados por Washington en la lucha contra el narco tráfico, el ministro Sánchez citó varios nombres claves en el tráfico, como el conocido “Pablito", quien se ha declarado prácticamente un objetivo de alto valor conjunto entre los Estados Unidos y Colombia. Se trata de un cabecilla criminal de la guerrilla ELN, que opera en el área fronteriza entre Colombia y Venezuela.
El otro es alias Mordisco, un criminal que le ha hecho mucho daño a Colombia. Y el otro es alias Chiquito Malo”, el actual jefe del Clan del Golfo, de nombre Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, que asumió el mandato tras la muerte José González Sánchez, alias Gonzalito. En el cartel también figura alias Chibolo, identificado como Nedier Alexander Moreno Guisao, buscado por homicidios, persecución a defensores de derechos humanos y la afectación directa a la implementación de los acuerdos de paz en Urabá y Antioquia.
Además, el ministro Sánchez destacó a un tal "alias Richard", cabecilla principal del Frente Central Urabá, responsable de la autoría intelectual de ataques a la fuerza pública en el occidente antioqueño. La Policía mantiene una recompensa de 500 millones de pesos para dar con su paradero, diferenciándolo de otros sujetos aprehendidos anteriormente bajo el mismo alias en la región.
La cooperación se proyecta más allá de la captura de cabecillas. “El secretario de Estado, Marco Rubio, que se encontraba ahí, en algún momento intervino y ratificó las buenas relaciones que tiene Estados Unidos y Colombia en términos de seguridad, en términos de cooperación militar y policial”, relató Sánchez.
En el nordeste Antioqueño, alias Pinky es identificado como cabecilla financiero y coordinador de desplazamientos forzados, con una oferta de hasta 640 millones de pesos por información que permita su ubicación. Las autoridades advierten que no debe confundirse con un delincuente local capturado en 2025 en Bogotá bajo un alias similar.
Los nombres de Osneider Ruiz Arroyo y Rober Alexander Martínez Velásquez se destacan en el último tramo de los boletines policiales, siendo considerados piezas clave en la ejecución de crímenes que han puesto en riesgo a líderes sociales y defensores de derechos humanos en regiones como los departamentos del Chocó, Antioquia y Córdoba, respectivamente.
Las autoridades ofrecen hasta 500 millones de pesos como recompensa por información que facilite la localización de Ruiz Arroyo, quien está señalado por su rol en actividades sicariales y control de territorios en disputa dentro de las rutas del narcotráfico.
Finalmente, se habló de Urainer Gilberto Córdoba Buenaventura, alias Tocayo, quien aparece en el cartel de los más buscados junto a “Chibolo”, y que es requerido por concierto para delinquir y acciones contra la seguridad de líderes sociales. Por él se ofrece una recompensa de 50 salarios mínimos.
Finalmente el jefe de la diplomacia norteamericana, Marco Rubio, agradeció el esfuerzo que hace Colombia en esta lucha, y citó como ejemplo que el 60 % de la droga que se incauta a nivel internacional con los guardacostas norteamericanos es producto de la inteligencia colombiana, y mencionó el caso del semi sumergible que llevaba diez toneladas de cocaína... que fue incautado gracias a la inteligencia colombiana, con una certificación que el departamento de guerra de Estados Unidos.

