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LOGRAN POR MEDIO DE LA IA EL SUPUESTO ROSTRO DE JESÚS DE NAZARET


Una publicación reciente en la red social X ha generado sorpresa entre los usuarios tras mostrar el resultado de una inteligencia artificial que ha recreado el rostro de Cristo representado en la Sábana Santa de Turín. 

Tras dar "los prompts correspondientes a una IA" para que reprodujera la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión, el modelo de lenguaje ha enseñado una imagen hiperrealista de Jesucristo.

La Sábana Santa muestra la tenue impronta, frontal y dorsal, de un hombre flagelado y crucificado, venerado como el sudario funerario de Jesucristo. Custodiada en la Catedral de Turín, Italia, es objeto de estudio científico y devoción religiosa, presentando marcas compatibles con las torturas narradas en la pasión de Jesús.

Gracias a la inteligencia artificial. Se ha obtenido una nueva imagen facial de Jesús extraída del rostro impreso en la reliquia. La reconstrucción se ha hecho viral en las redes sociales y coincide con las representaciones tradicionales. La Sábana Santa se descubrió en 1354 y actualmente se conserva en la Catedral de San Juan Bautista de Turín. 

Con el resultado de esa imagen, hemos recreado un fragmento del Padre Nuestro, oración que tiene su origen en la petición de los discípulos a Jesús para que les enseñara a orar. Jesús, reflejando su relación íntima con Dios como Padre (“Abba”), se los enseñó en arameo y así como quedó registrado en los evangelios de Mateo (6:9-13) y Lucas (11:2-4). Tal como la conocemos hoy, está tomada de ese pasaje del Sermón de la montaña.

"Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal.”

La historia relata que los discípulos de Jesús acudieron a él para pedirle que les enseñe a rezar. Jesús les enseña el Padre Nuestro, y uno de los cuatro apóstoles, Mateo "el evangelista", lo registra con diferentes palabras: “Él les dijo entonces: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación»". (Lucas 11: 2 - 4). 

La Iglesia ha conservado la versión del Evangelio con las palabras. El "Padre", ya sea "Abba" o "papá", una forma muy familiar de dirigirse a Dios se ha convertido en un "Padre Nuestro" más formal, que restablece una distancia entre un Dios trascendente y nosotros. Para marcar esta diferencia real con el Señor, la versión de Mateo agrega “que estás en el cielo”, una frase que enfatiza nuestra naturaleza terrenal fundamentalmente diferente de la naturaleza celestial de Dios.

Esta versión habría sido elegida por la Iglesia porque es más comprensible para el mayor número de personas: hay algunas palabras que varían entre las dos versiones, como la palabra "ofensas", que en Lucas, se convierte en "pecados", haciéndolo más evocador. Por otro lado el "Padre Nuestro" también nos permite situarnos en la universalidad de la Iglesia: todos somos hijos del Padre, miembros del cuerpo de Cristo. 

Si bien Jesús probablemente enseñó a sus discípulos en arameo, sólo tenemos las traducciones griegas de esta oración en los Evangelios de Lucas y Mateo, que ya son modificaciones del texto original, las cuales posteriormente se tradujeron a todos los idiomas existentes, como el Francés, inglés, italiano, alemán, etc, para que podamos rezarle juntos. 

Durante siglos, el único idioma autorizado para recitar el Padre Nuestro fue el latín, el Pater Noster. La Reforma Protestante del siglo XVI propagó las traducciones del Padre Nuestro, que se hicieron esenciales durante el siglo XX en las iglesias. 

PADRE NUESTRO EN ARAMEO Y EN ESPAÑOL

 “Avinou shebashamayim yitkadesh shimkha, tavo malkhoutekha, yease retsonkha kebashamayim ken ba'aretz. Et lekhem khoukenou ten lanou hayom, uslakh lanou al khataeinou, kefi shesolkhim gam anakhnu lakhot'im lanu. Veal tevienou liydei nisaïon ki im khaltzenou min hara. Ki lekha hamamlakha hagvoura vehatif'eret leolmei olamim. Amen." 


 "Padre nuestro, que estás en el cielo, Santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Y no nos dejes caer en la tentación. y líbranos del mal. Amén."