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| Dos turistas observan - horrorizados quizás - un solar de la Habana vieja. // |
La definición de solar, según la RAE, es sinónimo de linaje, estirpe, casa de familia de abolengo, las Casas solariegas que en el Cerro en un primer momento hubo muchas.
Sin embargo debido a la zanja real de aguas pestilentes que pasaba por allí, (no existía el acueducto) fue que la gente decidió moverse y creció entonces Marianao. No obstante este concepto de la Real Academia cambió drásticamente en el caso Cubano.
La cantidad de solares existentes en Cuba es inmensa, aunque es cierto que este no fue un logro de la revolución castrista ya que sus inicios se remontan a los siglos XVI y XVII.
Eran tiempos en que Cuba despegaba como azucarera mundial, y con la creación de ingenios en las cercanías de la Habana, próximos a las zonas aledañas al río La Chorrera, (Almendares) hizo que la fuerza de trabajo invadiera aquellas zonas no preparadas para urbanizar.
Hacia 1740 la industria azucarera sufrió una caída - contracción como le llaman los entendidos, eran periodo de crecimiento lento y limitaciones estructurales frente a otras potencias coloniales como Saint-Domingue, la que conocemos como Haití.
Hacia 1740 la industria azucarera sufrió una caída - contracción como le llaman los entendidos, eran periodo de crecimiento lento y limitaciones estructurales frente a otras potencias coloniales como Saint-Domingue, la que conocemos como Haití.
Se supone que durante esos periodos los propietarios abandonaban sus posesiones provocando la desaparición de las haciendas azucareras. La mayoría de los ingenios se habían establecido cerca de La Habana.
Entonces aquella población campesina, sumado a los esclavos libertos, no le quedó mas remedio que buscar refugio en aquellas mansiones abandonadas, siendo repartidas por varias familias.
Fue así, poco mas o menos, como se fue creando este "estilo de vida" que aún hoy, a más de doscientos y pico de años, sigue siendo la única opción para miles y miles de Cubanos.
En 1941, Juan Manuel Chailloux Cardona, un estudiante universitario que cursaba la carrera de Leyes, Ciencias Políticas y Economía, tituló su tesis de grado "Síntesis histórica de la vivienda popular. Los horrores del solar habanero".
En ese trabajo cita que en cada uno había un encargado, la mayoría españoles, que velaban por cuidar el orden, prestar o facilitar los servicios de limpieza, luz, agua, etc. Hoy ni eso. Se cree que por cada solar de los que existían en la época de Chailloux, ahora hay decenas quizás cientos, es que por falta de una estadística nadie se atrevería a citar una cifra exacta.
Probablemente uno de los más famosos sea el de "La California", aquel que el salsero cobarde, Don Isaac Delgado, le blanqueó sus miserias en aquella canción muy popular y pegasosa de los años 90, donde no habla de que fue un establo para caballos y que luego la revolución de los humildes y para los humildes la convirtió en viviendas, si se puede llamar a eso una vivienda.
Para el posible lector que no conoce lo que es un solar, sepa que como en el de la foto, quizás 10, 15 o más familias debían turnarse para tomar una ducha, ya que en la mayoría de ellos había un solo cuarto de baño.
En 1941, Juan Manuel Chailloux Cardona, un estudiante universitario que cursaba la carrera de Leyes, Ciencias Políticas y Economía, tituló su tesis de grado "Síntesis histórica de la vivienda popular. Los horrores del solar habanero".
En ese trabajo cita que en cada uno había un encargado, la mayoría españoles, que velaban por cuidar el orden, prestar o facilitar los servicios de limpieza, luz, agua, etc. Hoy ni eso. Se cree que por cada solar de los que existían en la época de Chailloux, ahora hay decenas quizás cientos, es que por falta de una estadística nadie se atrevería a citar una cifra exacta.
Probablemente uno de los más famosos sea el de "La California", aquel que el salsero cobarde, Don Isaac Delgado, le blanqueó sus miserias en aquella canción muy popular y pegasosa de los años 90, donde no habla de que fue un establo para caballos y que luego la revolución de los humildes y para los humildes la convirtió en viviendas, si se puede llamar a eso una vivienda.
Para el posible lector que no conoce lo que es un solar, sepa que como en el de la foto, quizás 10, 15 o más familias debían turnarse para tomar una ducha, ya que en la mayoría de ellos había un solo cuarto de baño.
Incluso hacían las necesidades más elementales en un tibor con R, aunque los cubanos le pusimos una L al final. El orinal de toda la vida, que en los tiempos de "Ñaña Seré", siglo XVIII o por ahí, eran de uso cotidiano en los Palacios Reales españoles de Fernando VI o Carlos III.
Irónicamente el Programa del Moncada –elaborado por Fidel Castro y donde prometía un paraíso posible gracias a la revolución, cuando todavía no estaba hecha–, al referirse al "problema de la vivienda", prometía casas confortables y decorosas para la población humilde. Hoy, La Habana está llena de casas declaradas inhabitables y ruinas de las que se han derrumbado. Y ni hablar de los solares.
Irónicamente el Programa del Moncada –elaborado por Fidel Castro y donde prometía un paraíso posible gracias a la revolución, cuando todavía no estaba hecha–, al referirse al "problema de la vivienda", prometía casas confortables y decorosas para la población humilde. Hoy, La Habana está llena de casas declaradas inhabitables y ruinas de las que se han derrumbado. Y ni hablar de los solares.
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