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COBARDE ENTRE LOS MÁS COBARDES


Hay una foto muy llamativa en la que aparece Boris Yeltsin en Moscú, encima de un tanque T-34, arengando al pueblo tras producirse el golpe de estado del diecinueve de agosto de 1991. 

Yeltsin, que nueve semanas antes se había convertido en el primer presidente de Rusia tras unas elecciones que fueron las más democráticas que se celebraron en toda la historia del país, se puso al frente de la resistencia contra la intentona golpista.

En la imagen se aprecia a uno de sus escoltas que le protege con uno de esos "parabanes" anti balas. Y es que la orden que había dado el Kremlin era meterle un balazo en cuanto fuera posible, y si eso no ocurrió fue porque el grupo "ALPHA" del KGB que se encargaba de su protección, se negó de plano. Como quiera que haya sido, esa fue una prueba de valentía de este líder. 

Aquella demostración dio paso al desmoronamiento del comunismo, tan solo cuatro meses después. Sin embargo, a pesar de las conquistas y la libertad conseguidas, los males de ese sistema persistieron y el legado Yeltsin se fue apagando poco a poco en la medida que el poder de un tipo llamado Vladimir Putin, se hacía cada vez más fuerte en el país. 

Antes de que sucediera todo esto...

La Unión Soviética había subsidiado masivamente a Cuba desde los años 60 hasta 1991.Esos subsidios incluían la compra de azúcar cubano a precios muy por encima del mercado, la venta de petróleo barato, que incluso revendía y la URSS se lo compraba a precio del mercado mundial a pesar de habérselo prácticamente regalado, créditos, ayuda militar y apoyo de todo tipo.

Gracias a ese brutal respaldo, el régimen cubano pudo sostenerse económicamente durante décadas. En la práctica, Fidel Castro y el Estado cubano vivían de ese apoyo como financiamiento político y estratégico dentro de la Guerra Fría. Pero lo que mucha gente en Cuba no sabe,  y fuera de ella tambien, es que Moscú le pagaba además los discursos a Fidel Castro. 

Son muchas las supuestas verdades que no conocemos de este hombre mistificado por la propaganda, que no fue heroico en el Moncada, ni en la Sierra Maestra, ni en Playa Girón, ni durante el Maleconazo de 1994 tampoco.

Ni cuando fue un fascista estudiante del bachillerato, un gánster que intentaba contra la vida de sus rivales políticos, ni cuando en 1951 fue visitó la finca Kuquine y alentó al entonces senador Fulgencio Batista a dar un golpe de estado contra el presidente Carlos Prío.

De hecho, una vez que una parte del generalato traidor de Fulgencio Batista le entregara la isla prácticamente, a diferencia de los invasores comandados por Antonio Maceo y Máximo Gómez no encabezó ninguna de aquellas columnas de 1958 que marcharon a la Habana.

Prefirió no arriesgarse y permanecer en su segura comandancia arropado por su pareja e incluso, una vez huido el dictador y ocurrido el desmadre, no fue capaz de marchar a la capital hasta nueve días después, luego que Camilo y Guevara se jugaran el físico en la avanzada.

De tan cobarde que fue, no permitió una elección libre en los 57 años que se mantuvo en el poder hasta su muerte en 2016, porque solo un cobarde se niega a la libre voluntad política de un pueblo, como nunca permitió un solo periódico independiente, o estación de radio o televisión independiente. 

Uso usó el embargo comercial como una excusa perfecta para reprimir los derechos humanos en la isla, al punto de que Castro fue responsable de más de tres ejecuciones y 1,162 de ellas extrajudiciales, como lo asegura "Archivo Cubano". En cualquier otro país, habría sido declarado un criminal de guerra.