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TAN SOLO UN PAYASO MAS


Hace unos años, veinte y tantos más o menos, Don Emilio Aragón ocupaba casi todas las pantallas de España. Ya no. Pero los Cubanos que entonces habíamos recién llegado a este familiar país, nos llamaba mucho la atención que un español hablara con tanto cariño de una isla que apenas se mencionaba. 

Claro, luego supimos que había nacido en Cuba - el 16 de abril de 1959 - y que su padre, el payaso sevillano Miliki, había recalado desde España, donde ya eran bastante conocidos junto a sus hermanos, en 1946. Tenía 16 años y el mítico payaso de la tele viajó desde Cádiz a Cuba junto a Gaby y Fofó.

Y lo que fue una gira por "Las Américas" de unos meses, quizás un año, se convirtieron en veintisiete, y trece de ellos en la entonces perla del Caribe. En Cuba contrajo matrimonio con la cubana doña Rita Violeta Álvarez y tuvieron a Emilio.

En realidad en Cuba nacieron tres de los hijos del matrimonio, Emilio, Rita Irasema y Pilar; mientras que Amparo vino al mundo ya en los Estados Unidos. Entonces se entendió todo ese amor por la patria que lo vio nacer.

Pero no es de Emilio que va este tema... más bien de Fidel Castro

La revolución apenas llevaba unos meses triunfante en 1959, y muchos Cubanos ya contaban con un televisor en sus casas. (En la mía fue un aparato Admiral comprado a plazos en SEARS.) y ya para entonces los payasos de la Tele eran parte del disfrute de los niños por media hora que duraba el programa en CMQ.

Doña Violeta y la esposa de Emilio Aruca Fernández. 

Entonces ocurrió que un día, de manera sorpresiva sin avisar, como todo en su vida, se apareció en el set del programa, en pleno directo el señor Fidel Castro. Encima ataviado en un programa infantil con ese imponente traje verde oliva, las enormes botas y un enorme pistolón colgado en la cintura. Los niños del estudio fliparon, los de la casa no se supo, pero debió ser igual de sorprendente como mínimo.

¿Permiso? ¿Previo aviso?, ¿Para que?. Había llegado el amo y señor de una isla y de todo lo que sucedía en ella. El tipo agarró el micrófono y, en vez de saludar a la creche allí reunida, se dispuso a soltar uno de sus infumables discursos llenos de consignas. 

Fue entonces que Fofó dio "le paró las patas", nunca mejor dicho.

—Comandante, esto es un programa para jugar con niños. Aquí no se hace política.

Y entonces aquellos payasos consiguieron lo imposible. Gabi, como todo un profesional que era, intervino y congeló cualquier reacción negativa posible. Y antes de que Castro lo pensara, ya los tres payasos lo habían absorbido con sus "payasadas" de manera que el monstruo ya no era quien era. Se había convertido en un participante más del programa, o lo que es lo mismo, en un payaso más.

Miliki, padre de Emilio, y Celia Cruz.

Pero entonces llegó lo inevitable, porque serían payasos pero no tontos. Como se conoce CMQ el seis de agosto de 1960, y la cadena pasó de ser una empresa comercial a convertirse en una herramienta de difusión ideológica y de la "revolución", transmitiendo actos masivos, discursos de Castro y reformas gubernamentales.

Probablemente algunos les advirtieron o quizás fue institución pura, pero poco a poco los tres hermanos comprendieron que los días en Cuba habían llegado a su fin. Antes de convertirse en herramientas del régimen, los payasos decidieron mantener limpia esa imagen que habían transmitido a tantos y tantos niños.

Todo lo construido durante trece años empezó a escapárseles entre los dedos. Casas, autos, negocios, ahorros, proyectos, estabilidad. El país donde habían levantado una vida entera comenzaba a cerrarse sobre ellos como una trampa. Y, sin embargo, la decisión la tomaron rápido. Hay momentos en que un ser humano sabe que perderlo todo es preferible a perderse a sí mismo.

Una noche de ese mismo años 1960, mientras La Habana dormía bajo su calor pegajoso y sus primeras vigilancias de barrio, los tres hermanos prepararon la fuga. Atrás quedaban trece años de vida. La isla que los había recibido. Las casas. La pastelería. Los automóviles. Los ahorros atrapados. Los amigos. Los recuerdos. Todo.