El USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, regresó a Virginia el sábado tras un despliegue de 11 meses, el más largo desde la Guerra de Vietnam, durante el cual apoyó la guerra de Estados Unidos con Irán y la captura del entonces presidente de Venezuela Nicolás Maduro.
El buque de guerra más avanzado de Estados Unidos y dos destructores que lo acompañaban atracaron en la Estación Naval de Norfolk, con unos 5.000 marineros esperando ver a sus familias por primera vez desde junio.
Además de las operaciones de combate y de atravesar continentes, los marineros a bordo del portaaviones afrontaron un incendio no relacionado con el combate en el que cientos de ellos se quedaron sin lugares donde dormir y que obligó a realizar prolongadas reparaciones en la isla griega de Creta. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, estuvo presente para la llegada de los buques, entre ellos, el destructor USS Bainbridge.
Hegseth elogió a la tripulación del Bainbridge por un “trabajo bien hecho”. “No solo cumplieron una misión, hicieron historia. Hicieron que una nación se sintiera orgullosa”, afirmó el secretario en la cubierta del destructor. También se dirigió a las tripulaciones del destructor USS Mahan y del Ford.
En reconocimiento a su servicio durante la guerra con Irán, el Ford y los buques que lo acompañaban recibieron la prestigiosa Mención Presidencial de Unidad, elogiados por su “sobresaliente desempeño en acción” contra “un enemigo decidido”. Es el máximo reconocimiento que puede recibir una unidad y suele reservarse para logros significativos en combate.
Los 326 días en el mar del Ford son la mayor cifra para un portaaviones en los últimos 50 años y batieron el récord del despliegue más largo posterior a la Guerra de Vietnam, según U.S. Naval Institute News, un medio de noticias gestionado por el U.S. Naval Institute, una organización sin fines de lucro. Los únicos despliegues más largos fueron el del USS Midway en 1973, con 332 días, y el del USS Coral Sea en 1965, con 329 días.
Hegseth elogió a la tripulación del Bainbridge por un “trabajo bien hecho”. “No solo cumplieron una misión, hicieron historia. Hicieron que una nación se sintiera orgullosa”, afirmó el secretario en la cubierta del destructor. También se dirigió a las tripulaciones del destructor USS Mahan y del Ford.
En reconocimiento a su servicio durante la guerra con Irán, el Ford y los buques que lo acompañaban recibieron la prestigiosa Mención Presidencial de Unidad, elogiados por su “sobresaliente desempeño en acción” contra “un enemigo decidido”. Es el máximo reconocimiento que puede recibir una unidad y suele reservarse para logros significativos en combate.
Los 326 días en el mar del Ford son la mayor cifra para un portaaviones en los últimos 50 años y batieron el récord del despliegue más largo posterior a la Guerra de Vietnam, según U.S. Naval Institute News, un medio de noticias gestionado por el U.S. Naval Institute, una organización sin fines de lucro. Los únicos despliegues más largos fueron el del USS Midway en 1973, con 332 días, y el del USS Coral Sea en 1965, con 329 días.
