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| Ruinas de uno de los cafetales suizos en la zona de Angerona en Artemisa. // |
Suiza ha logrado en términos económicos algo que va contra toda la lógica. Con un valor de exportación de alrededor de 3.300 millones de francos en los últimos años, (casi tres mil millones euros) este pequeño país centro europeo es el segundo exportador de café del mundo, solo superado por Brasil que es el mayor exportador del planeta. Incluso supera a grandes y habituales exportadores como Colombia, Etiopía o Vietnam.
Seguro pensará que como va ser eso si el café no se da en Europa, pero hablamos de exportación no de sembrarlo. Son estos países los que suministran los granos que después se tuestan en Suiza, un negocio que conocen muy bien ya que sus raíces históricas en el siglo XIX nos llevan a familias cafeteras asentadas en el Caribe, sobre todo en Cuba.
Tal es el caso de la familia Escher, de la que se suele hablarse poco cuando se toca el tema de empresarios extranjeros en Cuba. Esta familia, Los Escher, de procedencia Alemana- Suiza, hizo su fortuna en la isla donde llegó a ser propietaria de una plantación cafetera en la zona de Artemisa en la Habana.
Cornelio Souchay Escher (1784 - 1837) nacido en Hanau, Alemania, llegó a Cuba en 1806 y tras un breve tiempo trabajando como comerciante fundó el próspero "Cafetal Angerona" en la zona de Artemisa.
Gracias a esta relación, Úrsula administró una hacienda en el realengo de Cayajabo. Bajo la mano experta de esta señora, la hacienda se convirtió en el cafetal "Angerona" que llegó a alcanzar una extensión de casi cuarenta caballerías, con tres kilómetros cuadrados de tierra cultivable.
El hermano de Cornelio, Friedrich originario del cantón alemán de Zúrich, se trasladó a Cuba en el año 1820 y operó con éxito la plantación "Buen Retiro", ubicada también en las inmediaciones Artemiseñas.
Las familias suizas no solo poseían plantaciones, sino que estaban profundamente implicadas en la logística del transporte de esclavos y del café que producían.
El fin, este es más o menos el inició exitoso de estas familias en Cuba, una isla que en los comienzos del siglo XIX llegó a ser la mayor exportadora de café del mundo, un liderato que perdió cuando en 1830 España impuso un gravamen que afectó el comercio con Estados Unidos que decidió entonces comprarle a nuevos competidores como Brasil y Colombia. Luego como se sabe, llegó el boom del azúcar.
Aun así, en la década de los 50 del siglo XX, Cuba producía mas de 20 mil toneladas. En la actualidad no llegan ni a nueve. Total que el fuerte crecimiento suizo de las exportaciones estalla al comienzo de los años dos mil, a partir del éxito que tuvo el café en cápsulas como "Nespresso", líder del mercado que fabrica todas las cápsulas destinadas al consumo mundial en las tres plantas situadas en Suiza en exclusiva.
Además, el país es un importante exportador de café instantáneo y de otras especialidades altamente procesadas, posicionadas globalmente en los segmentos premium. Bastaría decir que las exportaciones helvéticas alcanzan una cuota cercana al 33 %, que supera incluso a productos tradicionales como el queso o el chocolate.
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