El fiscal interino de los Estados Unidos, Todd Blanche, aseguró que el dictador cubano Raúl Castro, quien dejó de presidir la Isla en 2019 y se retiró de la dirección del Partido Comunista en 2021, comparecerá ante la justicia estadounidense "por su propia voluntad o de otra forma".
Sin embargo evadió responder si Washington planea una operación en Cuba como la que ocurrió en Venezuela el 3 de enero para capturar a Nicolás Maduro. Por otro lado dirigentes de la dictadura Cubana no tardaron en salir a responder la acusación contra Castro, la que tacharon como “una acción política y sin ningún basamento jurídico, un argumentario "para justificar el desatino de una agresión militar".
El presidente no electo de Cuba, Miguel Díaz-Canel, salió en defensa del 'número dos' de la revolución cubana y criticó la "infamia" cometida por Estados Unidos contra el "héroe" cubano, asegurando que Washington miente y manipula sobre los sucesos alrededor del derribo de las avionetas.
El ataque, según el "presidente" cubano, tuvo lugar en aguas jurisdiccionales cubanas, en legítima defensa y después de "más de una decena" de alertas, por lo que no violó el derecho internacional.
El presidente estadounidense, Donald Trump, descartó este miércoles ante la prensa que la acusación fuera síntoma de una nueva escalada, y sostuvo que no es necesario "porque ese lugar se cae a pedazos".
No obstante, la decisión judicial contra el líder cubano, que sigue siendo un referente en el aparato político del país, es un nuevo paso en la campaña de presión sobre la isla, especialmente desde la captura de Maduro, instando a Cuba a emprender reformas económicas.
