La selección de Noruega debutó con una victoria ante Irak (1-4) con un doblete de Erling Haaland, que le permitió a los nórdicos doblegar a un valiente combinado asiático que soñó con amargarle el estreno en su regreso a una Copa del Mundo cuatro décadas después.
Contra todo pronóstico, el combinado Irakí se fue haciendo con el control del esférico en los primeros minutos del duelo en Boston, con el delantero Aymen Hussein avisando muy pronto con un cabezazo que se marchó desviado. Antes, Haaland había protagonizado el primer acercamiento escandinavo, y poco después llevó el peligro al área iraquí con un centro raso que atrapó el guardameta Jalal Hassan.
Los europeos, muy lentos en la circulación, buscaban ganar fluidez ante un rival enfuchado pero que, con el paso de los minutos, fue claudicando ante el desborde del extremo del Leipzig, Antonio Nusa, que se convirtió en una auténtica pesadilla para los 'Leones de Mesopotamia'.
Fue el preludio de lo inevitable, que se precipitó tras la pausa de hidratación. Y no podía ser otro; en un contragolpe vertiginoso de los de Stole Solbakken, Nusa sirvió para la llegada de David Moller Wolfe, que puso un pase al segundo palo que Haaland remató a placer (min.29).
El 'gunner' Martin Odegaard buscó incrementar la renta con un remate cruzado que se fue alto, pero Irak devolvió el golpe. En una buena jugada por banda izquierda, Ali Jasim encontró la subida de Amir Al-Ammari, que llegó a línea de fondo y puso un centro al área que remató de cabeza Hussein al fondo de las mallas tras imponerse en el salto a una maraña de noruegos (min.39).