El rechazo a usar gorras u otro tipo de indumentaria conmemorativa LGBT suele estar motivado por objeciones de conciencia, ya sean personales o religiosas.
Jugadores como Blake Treinen (Dodgers) han rechazado utilizar gorras alusivas a la comunidad durante las "Noches del Orgullo", argumentando que sus creencias religiosas y su fe están por encima de dichas iniciativas.
Treinen,
que es profundamente cristiano, entró en el partido del viernes en la parte alta de la novena contra los vecinos Angelinos, y lo hizo con la insignia de la gorra en blanco. El LA de su gorra azul estaba escrita en letras blancas como es usual, evitando los colores del arco iris como las del resto de sus compañeros de equipo que sí aceptaron usar.
Esto no ha pasado solo en el beisbol. Futbolistas y capitanes como Orkun Kökçü del club Feyenoord y Hugo Lloris de la selección Francesa, Idrissa Gueye del Everton o Mohamed Camara del AlSaad, declinaron en su momento usar brazaletes arcoíris argumentando respeto a sus convicciones religiosas o a las tradiciones de los países anfitriones.
Y claro, aunque la negativa suele enmarcarse en la libertad de creencias, también ha provocado reacciones divididas entre aficionados y grupos defensores de los derechos civiles, entre ellos los que reclaman los gays y demás sectores sociales.
Aprovechamos para decir que el cubano Jorge Soler fue colocado en la lista de lesionados por diez días. El habanero presenta una distensión en el oblicuo izquierdo y rigidez de cadera. Batea para .220 con nueve jonrones, 33 carreras impulsadas y un OPS de .702 en 58 partidos.