La Policía de Chile detuvo al coronel retirado del ejército Nelson Hasse Mazzei, quien permanecía prófugo de la justicia tras haber sido condenado en 2023 por el secuestro y asesinato del canta autor Víctor Jara.
Eso esta muy bien, porque nadie puede cometer un asesinato y salirse con la suya, y menos por un sesgo político. El militar, de 80 años, fue condenado a 25 años por su participación en el crimen, secuestro, tortura y homicidio de Jara, así como del entonces director general de Prisiones, Littré Quiroga Carvajal.
El referente de la "Nueva canción chilena" fue asesinado el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile, que hoy lleva su nombre, sólo cinco días después del golpe de estado del general Augusto Pinochet Ugalde en contra del gobierno izquierdista de Salvador Allende Gossens.
La justicia chilena determinó que el cantautor fue separado del resto de los casi cinco mil prisioneros que se mantenían detenidos en el estadio, y llevado a la zona de los camarines donde fue ultimado junto a Quiroga, y tras haber recibido graves agresiones físicas antes de ser ejecutado.
Según medios locales, el prófugo fue encontrado por los agentes en una parcela en Puyehue, en la región de Los Lagos, en el sur del país. Haase Mazzei fue condenado junto a otros siete ex militares que también participaron en los crímenes de Jara y Quiroga, pero en su caso no se presentó a cumplir la pena dictada por la Corte Suprema.
Era el único de los condenados que no había cumplido con su deber ante la justicia. El máximo tribunal del país le impuso quince años de cárcel por el delito de homicidio calificado y diez años más por secuestro calificado.
LE CANTÓ A LA DICTADURA CASTRISTA
En cuanto a Jara, que si no era comunista no había nada más parecido, lo cual no justifica para nada su asesinato, vaya por delante, pero por poner un ejemplo recordemos que entre su catálogo musical y progresista se encuentra la canción 'A Cuba'.
Aquello más que una oda a Cuba era como un personal y vibrante homenaje a sus ídolos comunistas de 1959, los que lideraron una revolución que él mismo llamaba nuestra, y donde elogia tanto al dictador Fidel Castro como al asesino de Ernesto Guevara. ¿Curioso eh?
Tampoco criticamos para nada su voluntad de querer un mundo más justo a su manera, cada cual lo ve desde su punto de vista, pero con su tema el canta autor no ponderó a una democracia libre ni nada por el estilo, si no a una dictadura castrista que cometió muchos crímenes igual y que a pesar de todo, era su faro de esperanza y ejemplo a seguir para aquellos que buscaban - según decía - la justicia social y la libertad. Sí, sobre todo esto último.
Cuando Víctor Jara fue asesinado en 1971, ya el Castrismo sumaba miles de muertes por diferentes causas, y a diferencia del gobierno que derrocó, el de Fulgencio Batista, valdría la pena recordar a los desmemoriados que el mulato de Banes - dictadura y todo - sólo gobernó al principio con leyes previstas en la carta magna cubana de 1940 para situaciones excepcionales, y que luego convocó algo que los cubanos no han conocido en los últimos 67 años, elecciones en 1954 y en 1958 y ojo, con prensa y opinión libre y multi partidismo, donde el Dr Andrés Rivero Agüero resultó el ganador.
Puede que sin saberlo muy bien Víctor Jara desconociera que a quien jaleaba en su canción era un dictador y más asesino que su propio asesino. No se engorile, mejor hágalo con la gente de "Archivo Cuba" que en su minucioso trabajo le han contabilizado a Batista 896 muertes entre del 10 marzo 1952 y el 1 de enero de 1959, de ellas 864 extrajudiciales.
Por otro lado desde 1959 que Castro llegó al poder, se ejecutaron ante un paredón, o sin juicio previo, directa o indirectamente la muerte o hizo desaparecer, ocho mil seiscientos once cubanos, casi diez veces más que Fulgencio Batista y que incluso el general Pinochet, porque ese es otro que si de asesinatos a opositores políticos habláramos, se quedó cortoscomparado.
Mire usted, en 1991 el Dr Patricio Aylwin tomo posesión como nuevo presidente de Chile, y en el llamado “informe Retting” se estableció que de las 30 mil personas que fueron víctimas de violaciones y derechos humanos en la dictadura de Pinochet, 2,296 terminaron siendo asesinadas por las fuerzas de seguridad mientras que casi mil fueron víctimas de desaparición forzada.
Se estima que un total 38 mil sufrieron persecución y cárcel política, e incluso torturas muchas veces, pero al final consiguieron hacer el cuento. Es más, a día de hoy 800 de aquellos violadores y asesinos han sido juzgados y condenados - aun quedan mil con causas activas - pero en cambio ¿ha escuchado usted que algun miembro de esa dictadura que Víctor Jara ponía como ejemplo para el mundo, haya sido condenado por sus crímenes?.
Eso esta muy bien, porque nadie puede cometer un asesinato y salirse con la suya, y menos por un sesgo político. El militar, de 80 años, fue condenado a 25 años por su participación en el crimen, secuestro, tortura y homicidio de Jara, así como del entonces director general de Prisiones, Littré Quiroga Carvajal.
El referente de la "Nueva canción chilena" fue asesinado el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile, que hoy lleva su nombre, sólo cinco días después del golpe de estado del general Augusto Pinochet Ugalde en contra del gobierno izquierdista de Salvador Allende Gossens.
La justicia chilena determinó que el cantautor fue separado del resto de los casi cinco mil prisioneros que se mantenían detenidos en el estadio, y llevado a la zona de los camarines donde fue ultimado junto a Quiroga, y tras haber recibido graves agresiones físicas antes de ser ejecutado.
Según medios locales, el prófugo fue encontrado por los agentes en una parcela en Puyehue, en la región de Los Lagos, en el sur del país. Haase Mazzei fue condenado junto a otros siete ex militares que también participaron en los crímenes de Jara y Quiroga, pero en su caso no se presentó a cumplir la pena dictada por la Corte Suprema.
Era el único de los condenados que no había cumplido con su deber ante la justicia. El máximo tribunal del país le impuso quince años de cárcel por el delito de homicidio calificado y diez años más por secuestro calificado.
LE CANTÓ A LA DICTADURA CASTRISTA
En cuanto a Jara, que si no era comunista no había nada más parecido, lo cual no justifica para nada su asesinato, vaya por delante, pero por poner un ejemplo recordemos que entre su catálogo musical y progresista se encuentra la canción 'A Cuba'.
Aquello más que una oda a Cuba era como un personal y vibrante homenaje a sus ídolos comunistas de 1959, los que lideraron una revolución que él mismo llamaba nuestra, y donde elogia tanto al dictador Fidel Castro como al asesino de Ernesto Guevara. ¿Curioso eh?
Tampoco criticamos para nada su voluntad de querer un mundo más justo a su manera, cada cual lo ve desde su punto de vista, pero con su tema el canta autor no ponderó a una democracia libre ni nada por el estilo, si no a una dictadura castrista que cometió muchos crímenes igual y que a pesar de todo, era su faro de esperanza y ejemplo a seguir para aquellos que buscaban - según decía - la justicia social y la libertad. Sí, sobre todo esto último.
Cuando Víctor Jara fue asesinado en 1971, ya el Castrismo sumaba miles de muertes por diferentes causas, y a diferencia del gobierno que derrocó, el de Fulgencio Batista, valdría la pena recordar a los desmemoriados que el mulato de Banes - dictadura y todo - sólo gobernó al principio con leyes previstas en la carta magna cubana de 1940 para situaciones excepcionales, y que luego convocó algo que los cubanos no han conocido en los últimos 67 años, elecciones en 1954 y en 1958 y ojo, con prensa y opinión libre y multi partidismo, donde el Dr Andrés Rivero Agüero resultó el ganador.
Puede que sin saberlo muy bien Víctor Jara desconociera que a quien jaleaba en su canción era un dictador y más asesino que su propio asesino. No se engorile, mejor hágalo con la gente de "Archivo Cuba" que en su minucioso trabajo le han contabilizado a Batista 896 muertes entre del 10 marzo 1952 y el 1 de enero de 1959, de ellas 864 extrajudiciales.
Por otro lado desde 1959 que Castro llegó al poder, se ejecutaron ante un paredón, o sin juicio previo, directa o indirectamente la muerte o hizo desaparecer, ocho mil seiscientos once cubanos, casi diez veces más que Fulgencio Batista y que incluso el general Pinochet, porque ese es otro que si de asesinatos a opositores políticos habláramos, se quedó cortoscomparado.
Mire usted, en 1991 el Dr Patricio Aylwin tomo posesión como nuevo presidente de Chile, y en el llamado “informe Retting” se estableció que de las 30 mil personas que fueron víctimas de violaciones y derechos humanos en la dictadura de Pinochet, 2,296 terminaron siendo asesinadas por las fuerzas de seguridad mientras que casi mil fueron víctimas de desaparición forzada.
Se estima que un total 38 mil sufrieron persecución y cárcel política, e incluso torturas muchas veces, pero al final consiguieron hacer el cuento. Es más, a día de hoy 800 de aquellos violadores y asesinos han sido juzgados y condenados - aun quedan mil con causas activas - pero en cambio ¿ha escuchado usted que algun miembro de esa dictadura que Víctor Jara ponía como ejemplo para el mundo, haya sido condenado por sus crímenes?.
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