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VEINTISEIS DE OCTUBRE: El día que Castro hizo papel de tonto e ignorado

Nikita Jrushchov y John F Kennedy

Siempre ha existido gente malvada en el mundo. Sin embargo se ha dado el caso de que algunos actúan con cierta lógica, lo que ha permitido que en ocasiones se haya podido hacerlo entrar en razones, y que regrese a la senda de lo correcto.

El problema radica en que, por lo general, el malvado no sabe que lo es, sin embargo el resto de la sociedad sí y por tanto le toca sufrir las consecuencias de su execrable actitud. Pero peor aun resulta cuando ese malvado es un narcisista dispuesto a todo con tal de lograr lo que se ha propuesto, incluso arrastrar a la muerte a millones de personas.

Por eso es que el 26 de octubre del año 1962 fue un día marcado para la historia reciente de Cuba, ya que el dictador Fidel Castro no solo hizo el tonto y el ridículo ante las dos grandes potencias involucradas en la crisis de octubre, la URSS y los EEUU, si no que puso en flagrante peligro la vida de todos los cubanos que estaban ajenos a lo que de verdad estaba ocurriendo. Y pudo ocurrir.

Por el contrario, le hicieron creer que quien dirigía el país en ese momento era un atinado, capaz y valiente líder dispuesto a enfrentarse "al vecino del norte", cuando en realidad era poco menos que el clásico "guapetón de barrio", cobarde pero muy peligroso, dispuesto a todo. No solo acabar con la paz en el mundo, si no hacer desaparecer aquella isla de la faz de la tierra.

---El alijo estaba compuesto de 160 bombas atómicas, entre ellas 60 ojivas para los misiles R-12 y R-14, 12 para los misiles Luna, 80 para misiles crucero, 6 bombas de aviación y 4 minas marinas. ---

Desde hacía varios meses varios aviones espías U-2 enviados por Estados Unidos estaban sobrevolando la isla, y habían detectado que el Gobierno de Castro estaba construyendo bases para misiles muy parecidas a las que se utilizaban en la Unión Soviética y, segundo, al ver las fotos los especialistas en balística de la CIA llegaron a la conclusión de que se trataban de al menos 4 bases de misiles nucleares de alcance medio.

Mientras tanto Castro hacía su ridículo teatro emplazando las inofensivas baterías de "cuatro bocas" en el malecón habanero.

No conforme con el desarrollo de los acontecimientos, Fidel Castro se personó en la embajada Soviética en la Habana y, por medio de una misiva secreta, "le indicó" al primer secretario soviético Nikita Jrushchov lo que se debía hacer con aquella carga mortal en su poder, que ya había sido detectada y denunciada por la inteligencia de los Estados Unidos.

Es carta se mantuvo inédita hasta que los Rusos la desclasificaron y el vocero del partido comunista cubano, el periódico "Granma", la sacó a la luz. Y claro, como sería sano pensar hayan podido haber cambiado la traducción de forma favorable, hemos buscado la famosa cartas en otras fuentes confiables, como la publicada por la PBS por ejemplo, y que en EEUU se bautizó como "La carta del Armagedón".


La Habana, Octubre 25, 1962 

Querido Camarada Jrushchov

Partiendo de un análisis de la situación y de los reportes en nuestra posesión considero que la agresión es casi inminente dentro de las próximas 24 a 72 horas. 

Existen dos posibles escenarios: el primero y más probable es un ataque contra ciertos puntos con el limitado objetivo de eliminarlos; el segundo, menos probable aunque posible, es el de una invasión. Yo entiendo que esta variante demandaría el tener que involucrar un gran contingente de fuerzas y es en adición la más repulsiva forma de agresión, lo que podría ser razón que se abstuviesen de hacerlo. 

Puede usted estar seguro de que de una manera firme y resoluta resistiremos el ataque no importa su naturaleza. La moral del pueblo cubano está muy alta y el agresor será confrontado heroicamente. En este momento quiero hacerle partícipe de mi opinión personal. 

Si el segundo escenario es implementado y los imperialistas invaden a Cuba con el objetivo de ocuparla, el peligro que esa política agresiva representa para la humanidad es tan grande que tras tener lugar ese hecho la Unión Soviética no debe nunca permitir circunstancia alguna en que los imperialistas puedan ser los primeros en lanzar un ataque nuclear contra ella. 

Le manifiesto lo anterior porque yo creo que la agresividad de los imperialistas es extremadamente peligrosa y que si ellos de hecho llevan a cabo el acto brutal de invadir a Cuba en violación de la ley y la moral internacional, ese sería el momento para eliminar tal peligro de una vez y para siempre a través de un acto de legítima defensa, y aunque se trataría de una solución dura y terrible no hay otra alternativa. 

Ha influenciado en mi opinión el ver con cuánta agresividad esta política se está desarrollando. En ver como los imperialistas sin guardar consideración alguna por la opinión pública e ignorando los principios y la ley bloquean los mares, violan nuestro espacio aéreo y prepara una invasión mientras que al mismo tiempo frustran cada posibilidad de conversaciones aun cuando están bien conscientes de la seriedad del problema. 

Usted ha sido y continúa siendo un incansable defensor de la paz y comprendo cuán amarga esta hora debe ser cuando el resultado de sus esfuerzos sobrehumanos es tan seriamente amenazado. Sin embargo, hasta el último momento mantendremos la esperanza de que la paz sea salvaguardada y estamos en la disposición de contribuir a ello tanto como podamos. 

Pero al mismo tiempo estamos listos para confrontar con serenidad una situación que consideramos bien real y bien inminente. Una vez más le participo la infinita gratitud y reconocimiento de nuestro pueblo al pueblo soviético que ha sido tan generoso y fraternal con nosotros, así como nuestra profunda gratitud y admiración por ustedes en esta gigantesca tarea y la seria responsabilidad delante de ustedes. 

Fraternalmente Fidel Castro.

Lo que no sabía "el agresivo líder barbudo", era que a la hora de su "perreta", ya el presidente John F. Kennedy y el destinatario de su misiva habían encontrado un punto en común para solucionar la crisis que no le había sido informado, ente otras cosas porque tanto su criterio, como sus consideraciones, no importaban lo más mínimo. 

La frase...

 "Puede usted estar seguro de que de una manera firme y resoluta resistiremos el ataque no importa su naturaleza", 

denota la poca responsabilidad como dirigente y el poco amor que mostró por su pueblo, aun sabiendo que una respuesta nuclear desde  EEUU hubiera significado el fin para la gran mayoría en la isla y la destrucción de al menos una parte del mundo.

Desde finales de los años cincuenta, Estados Unidos disponía de misiles de alcance medio en Reino Unido, Italia y Turquía, y el retiro de estos últimos, casi obsoletos por cierto, fue parte del acuerdo alcanzado por Kennedy para que la URSS retirara los de Cuba. Fue el momento en que la humanidad estuvo más cerca del verdadero holocausto. 

Y aunque Castro gritaba al mundo que tenía el derecho a defenderse y que los misiles eran emplazados con ese motivo, por detrás de las cortinas le estaba pidiendo a gritos a la URSS asestar el primer golpe, con lo que esto hubiera significado. 

Tampoco se engañe, la URSS sabía perfectamente que la correlación de fuerzas estaba muy a favor de Estados Unidos, y que en caso de un ataque desde Cuba, todos esos misiles de alcance medio de Europa impactarían en plena Plaza Roja de Moscú en menos de lo que "canta un gallo". 

Es más, con el tiempo se supo que por medio del servicio de inteligencia británico, M16, el espía soviético Oleg Penkovsky no solo había alertado a la CIA de la instalación de misiles en la isla de Cuba, le había hecho saber de la inferioridad militar balística soviética en caso de un posible ataque. 

Esta información terminó por costarle la vida por un balazo extrajudicial en 1963. Lo cierto fue que al leer la pavorosa y espeluznante carta de Castro, el mandatario soviético ordenó que no se abatiera ningún otro avión espía estadounidense U2, como el que había sido derribado días antes. 

John F. Kennedy
Por otro lado Kennedy daba a conocer las medidas tomadas por su gobierno, como el estricto bloqueo contra toda nave embarcada con destino a Cuba que llevara armamentos.

Que todos los buques procedente de cualquier nación o puerto serían obligados a regresar, si se descubría que llevaban armas. Esta medida sí constituyó un verdadero bloqueo naval a la isla.

A partir de entonces los Estados Unidos consideraron que cualquier proyectil nuclear lanzado desde Cuba contra cualquier país del hemisferio occidental, no sería solo contemplado como un ataque cubano, si no de la Unión Soviética contra los Estados Unidos, con lo cual sería merecedor de respuesta. 

Que reforzarían la base de Guantánamo y ponían en estado de alerta a las todas sus unidades militares. Parejamente en lo político se convocó una reunión de la OEA para que estudiara el carácter de esa amenaza contra la seguridad del hemisferio, a tenor de los artículos 6 y 8 del tratado de Río de Janeiro. 

Por otro lado, y de cara a la galería, se le solicitaría a la Naciones Unidas una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para tomar medidas, en tanto que pedirían el inmediato desmantelamiento y retirada de todos los armamentos emplazados en Cuba bajo la supervisión de observadores.

Por suerte la cordura se apoderó de los dos líderes mundiales, mientras que el loco caribeño quedaba preventivamente aislado de aquella negociación y su posterior acuerdo. En respuesta a aquella carta, el líder Soviético respondió con otra el día 28 que, entre algunos de sus párrafos, le dijo cosas tan sensatas como estas


Nikita Jrushchov
"Entendemos que para usted pueden haber surgido ciertas dificultades como consecuencia de las promesas que hicimos a los Estados Unidos de retirar las bases de misiles de Cuba, a cambio de su promesa de abandonar sus planes de invasión y sus aliados en el hemisferio occidental , para poner fin a su llamada "cuarentena", el bloqueo a Cuba. 

Este compromiso ha supuesto el fin del conflicto en el Caribe, conflicto que implicó, como bien se puede comprender, un enfrentamiento entre super potencias y su transformación en una guerra mundial donde se habrían utilizado misiles y armas termonucleares. 

Según nuestro embajador, algunos cubanos sienten que el pueblo preferiría un tipo de declaración diferente en la que no se abordara la retirada de los misiles. Es posible que tales sentimientos existan entre la gente, pero nosotros, los políticos y los jefes de Estado, que somos los líderes de un pueblo que desconoce lo que pasa, debemos marchar al frente de ese pueblo".

Solo agregar que esta locura pretendida de Castro, fue ratificada por el propio Nikita Jrushchov en sus memorias "Tiempo, Personas, Poder" escritas mientras ya estaba retirado. Lo decimos por si alguien duda de lo aquí expuesto y donde en uno de sus párrafos relata como una vez leyó la carta de Castro en el seno del buró político, se produjo aquel gran silencio. Fue entonces que comprendió la importancia de aquella negociación que había salvado al mundo. 

Maldita Hemeroteca 

Nota: Nikita Jrushchov fue depuesto en 1964 y, a diferencia del mortal destino de sus antecesores, le permitieron seguir viviendo en un apartamento en Moscú y en una cabaña en Siberia, hasta que fallece en 1971 de un infarto. Hoy, sin lugar a dudas, podemos asegurar por fortuna que si estamos vivos en gran parte se lo debemos.