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LA GRAN MENTIRA DE LA ORTOPEDIA CASTRISTA

El Dr Gavriil Abramóvich Ilizárov muestra su método perfeccionado "Elongación Osea" de 1960

Cuando usted escuche asegurar que el fallecido doctor cubano Rodrigo Álvarez Cambras fue quien inventó "los fijadores externos", sonría maliciosamente como mínimo.

Una cosa fue que en 1984 el eminente ortopedista lo haya perfeccionado, e incluso patentado en Cuba como una versión suya denominado "RALCA", que además fuera considerado como un logro de la ortopedia cubana reconocido en todo el mundo, y la otra es hacer creer esto cuando esa técnica ya estaba inventada desde hacía, por lo menos, ciento cincuenta años.

No se deje confundir, los fijadores "de Cambras" estaban perfeccionados ya por el médico azerbaiyano Gavriil Abramóvich Ilizárov, que fue -digamos- el padre de esta técnica en la URSS y que lo bautizó con el nombre de "Aparato de elongación ósea". Por la perfección de este antiguo método, en 1979 el medico fue galardonado con los premios "Lénin" y el de "Héroe del Trabajo Socialista".

Ilízarov, nacido en la entonces URSS en 1921, lo empleó a finales de los años cincuenta en la antigua provincia de Kurgan, en Volgogrado. Allí demostró que acortando cuidadosamente un hueso sin afectar el periostio que le rodea, se podían separar las dos mitades y estas, a su vez, crecerían llenando el espacio residual. Era un crecimiento bastante uniforme en todos los seres humanos sin importar su raza. A partir de ahí, sus diseños de fijación externa llevaron su nombre, "Fijador Ilízarov".  

Valery Brumel muestra orgulloso el método Ilízarov que le salvó la pierna en 1968.

Fue en 1968 que su reputación se disparó exponencialmente, debido al éxito que tuvo en el tratamiento del famoso campeón olímpico en salto alto Valeriy Brumel, que se había lesionado una pierna en un accidente de moto y se había sometido a decenas de cirugías fallidas antes de contactar con el Dr. Ilizarov.

Sólo entonces el atleta Brumel pudo recuperarse esquivando hasta a una posible amputación pronosticada. En esos momentos, apenas habían pasado cuatro años de la graduación como médico general del doctor Rodrigo Álvarez Cambras. Ni siquiera era un especialista. 

Pero es que puestos ya en el tema, vemos que el doctor Ilízarov se había basado en estudios anteriores elaborados por otros científicos desde 1838. Con sus limitaciones de época por supuesto, aquellos médicos del siglo XIX habían comenzado a emplear sistemas parecidos en diversas fracturas óseas.

Dr Álvarez Cambras
Como el utilizado por el cirujano ortopédico y mayor de la armada Francesa, Dr Jean Batiste Bérenger Féraud, que a través de la colocación de varios ganchos, o garras, fue tratando una fractura abierta de rótula en uno de sus pacientes.

Por otro lado mediante la graduación sistemática de esos ganchos, conocidos como "las garras de Malgaigne", el doctor Jean François Malgaigne consiguió en cincuenta y cinco días de tratamiento hacer crecer cuatro milímetros la tibia fracturada del paciente Alexander Renard, de 44 años años, que había sufrido la caída de un tejado el seis de octubre de 1840.

Pero hubo otros métodos como el doctor alemán C. W. Wurtzer, que el 23 de febrero de 1843 le trató un hueso a un paciente en la ciudad de Bonn, precisamente atravesándolo con clavos de fijación externa.

Por otro lado en 1863, los médicos franceses de la ciudad de Lyon, Jules Roux, director de Sanidad en la Marina del puerto de Toulón, y el profesor Jean Louis Edouard Leopold Ollier, utilizaron métodos similares a este.

Reasumiendo, cuando en 1961 Gavriil Abramóvich Ilizárov desarrolló y perfeccionó sus fijadores externos en la U.R.S.S., ese mismo año el Dr Rodrigo Álvarez Cambras tenía una pasantía sin salario en el Hospital Calixto García, de una carrera en medicina que concluyó en 1964. Y fíjese que casualidad, que fue en Francia, la madre de este invento, donde el Dr Cambras perfeccionó sus estudios. 

Vaya por delante el talento de este medico cubanos, no hace falta reiterarlo, pero que no engañen a los desconocedores. Aunque el método RALCA haya sido patentado por Cambras en Cuba, y que no hay dudas revolucionó la medicina ortopédica en la isla, se trata de una técnica más vieja que el hilo de coser negro. Ni siquiera Ilízarov, que fue el pionero en la Unión Soviética.

El doctor Álvarez Cambras está considerado como el padre de la ortopedia moderna en Cuba, y por supuesto el precursor de este método. Fue presidente Sociedad de Ortopedia y Traumatología en la isla, titular de múltiples sociedades científicas, así como profesor honorario y emérito en importantes universidades internacionales, pero "hasta ahí las clases".

Maldita Hemeroteca