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DE GUATACAS Y APAPIPIOS

¿Apapipios?, o en este caso fervientes revolucionarios. // 

No creemos que haya dudas que tanto el movimiento 26 de julio, la Federación Estudiantil Universitaria y su brazo armado en el Directorio, fueron dos fuerzas que se disputaban el protagonismo de la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista, y que el método empleado no era otro que el terrorismo más violento que se haya conocido en Cuba hasta entonces.

Si no le agrada, entonces ¿cómo le llamaría hoy a la colocación de petardos en las escuelas, voladuras de transformadores que dejaban sin electricidad a gran parte de la población, a la colocación de bombas en los cines y centros nocturnos, en acueductos, a la quema de autobuses e incluso a la intención de volar un túnel altamente transitado como el que unía a Marianao con la Habana?. 

¿No le llamaron terroristas a los Salvadoreños que pusieron las bombas en varios hoteles y centros nocturnos de Habana en los años 90?. Pues eso.

Esta espiral de violencia fue el centro de sus actividades anti Batistianas. Incluso llegaron a subir la parada con asesinatos de agentes del orden y de vigilancia, de importantes políticos, o como aquel terrible secuestro de la nave aérea siniestrada en la Bahía de Nipe en noviembre del 1958, donde murieron 17 personas entre ellas varios niños.

Los que conocen de estos temas han dicho que si la acción del trece de marzo de 1957, diseñada para asesinar al mandatario, dictador o como quiera usted llamarle, Fulgencio Batista, no llegó a ser más contundente, fue por las intrigas de Faure Chaumon a espalda de su líder José Antonio Echeverría, lo que hizo que otros importantes grupos que debían participar en la acción dirigidos por Jorge Vals, Ramón Rodríguez Milián, Willy Morales, Calixto Sánchez Whyte y Osvaldo Révola, se quedaran fuera de la ecuación. 

No lo sé, pero si lo dicen ellos por algo será. Incluso, aún continúa siendo un misterio saber ¿como fue posible que el propio Chaumón, (Chomón) como Raúl Díaz Arguelles, pudieran escapar ilesos de las garras del coronel Esteban Ventura Novo en el edificio Humboldt?, donde más tarde fueron masacrados Juan Pedro Carbó Serviá, Fructuoso Rodriguez, José Machado y Joe Wesbrook que, sumados con los habían caído ya en el atentado de palacio, sumaron los 29 muertos.

Este temerario asalto no fue obra de la gente del 26 de Julio si no del grupo rival, el auténtico universitario, considerada como una heroicidad de aquellos jóvenes que, a pesar de todo, lo fue sin ninguna duda. Pero más allá de todo esto, hay otra versión de la historia que no se ha dicho, ni la dirán jamás, que fuera publicada por el periódico norteamericano New York Times, que de hecho fue uno de los que jugó un papel clave después en la propaganda Castrista en la Sierra Maestra. 

Veamos...

LA HABANA, 7 de abril — 
R. Hart Phillips, enviado especial en la Habana para el New York Times.

Miles de personas marcharon al Palacio Presidencial esta tarde para manifestar su apoyo al presidente Fulgencio Batista. Representantes del trabajo, comercio, industria, gobierno, partidos políticos y simpatizantes de la Administración, llenaron el parque frente al palacio y todas las calles adyacentes. 

¿Apapipios?, ¿Verdad Ciro Bianchi?

La gran mayoría de las pancartas proclamaban la aprobación de las políticas del general Batista, su programa de obras públicas y sus esfuerzos por reprimir las actividades revolucionarias de sus enemigos. Una de aquellas pancarta decía: "Por Batista, en el pasado, ahora y para siempre". “Quinientos residentes estadounidenses de la Isla de Pinos tienen fe en Batista”. 

La nota clave de la manifestación fue la “Paz”. Se soltaron bandadas de palomas blancas durante la manifestación para significar esa demanda de paz. El régimen adoptó medidas de precaución para proteger a los manifestantes. Policías armados con rifles rodearon el palacio. En todos los tejados cercanos había policías y soldados armados con rifles y ametralladoras-. Hasta aquí.

Como se puede apreciar en la imagen, algunas de las pancartas que aparecen enarboladas son de la C.T.C. (la Central de trabajadores Cubanos), que en esa década tenía más de un millón de trabajadores sindicalizados y cuando en la isla habían apenas seis millones de habitantes. Por lo menos fue curioso. 

Sin ir más lejos, ese mismo año de 1957, la central de trabajadores de Cuba había llegado a un acuerdo para la firma de un convenio laboral donde se reducirían las horas de vuelos de los pilotos y mejorarían sus salarios. Ese acuerdo fue firmado por Calixto Sánchez White, secretario de la federación aérea, entre otros sindicalistas, y que sepamos este señor no era ningún Batistiano, todo lo contrario, conspiró en su contra e incluso, llegó a transportar revolucionarios desde los Estados Unidos.

No solo eso, se le vinculó de cierta forma con los planes para acabar con la vida del dictador en aquel atentado a Palacio del 13 de marzo. Otra cosa es que venga alguien ahora, y nos quiera "explicar" que por aquellos años la C.T.C. era una organización sindical corrupta porque sus lideres, como los del Partido Socialista Popular, creían que la violencia y la lucha armada no era el camino adecuado para conseguir el retorno de la democracia en Cuba. 

¡Menuda forma de contar la historia! 

Después de ver esta nota, y su incuestionable imagen que la rubrica, ¿cómo catalogaría usted que los empresarios y personalidades que fueron a expresarle al presidente, tirano o lo que quiera usted llamarle, su rechazo y condena por el atentado, hayan sido calificados por este historiador del castrismo, Ciro Bianchi, como "apapipios". Fue así fue como les llamó en el medio oficialista online "Cubadebate", que de debatir precisamente entiende y permite muy poco. 

Dijo: 

"Batista comenzó a recibir el desagravio de las corporaciones económicas, la industria, el alto comercio, las asociaciones de profesionales… A eso los Apapipios le llamaron “el segundo asalto a Palacio. Visitas que culminaron el 7 de abril con un acto de guataquería insuperable frente a la terraza Norte".

Probablemente el señor Bianchi haya tenido acceso a esta foto, está muy fácil en la internet, en cambio confió en la poca información de que disponen sus lectores que sacrifican sus escasos megas en leer semejante bazofia. El historiador de la dictadura afirmó que aquella manifestación de "guataquería insuperable", llegó al fin gracias a los petardos que colocó Sergio Gonzáles "el curita", dígase el mayor terrorista que había en toda Cuba.

Sin palabras.

¿Sabe usted cual es el significado que le da la R.A.E. a APAPIPIO, haciendo la salvedad que es de uso cubano?: Apapipio, pia . adj.... Cuba. Delator o confidente. Ú. t. c. s. "El que denuncia a la autoridad lo que hacen otros, el confidente del gobierno, el chota, el soplón, el denunciante al servicio de una dictadura".

O sea, términos que sin ninguna duda el señor Bianchi conoce muy bien. Una pena que alguien tan "historiado e ilustrado", se preste a estas sandeces cada domingo en su columna del "Juventud Rebelde", por no llamarle como se merece. Líbrenos dios de este historiador en la próxima etapa, porque vendrá, que no le queda ninguna duda, le guste a él o no. De guatacas y apapipios estamos los cubanos ya hasta el moño.

Por Jorge García.
Maldita Hemeroteca