Gracias a la interacción y al intercambio libre de información que nos propicia la internet, decenas de secretos ocultos han salido a la luz inevitablemente. Lo vemos en el día de hoy, que el presidente de Estados Unidos Donald Trump acaba de da luz verde a la desclasificación de lo que hay acerca de la famosa "vida extraterrestre".
Y en el caso que nos ocupa por ejemplo, gracias a ese intercambio anárquico de información tampoco es secreto para nadie que el fallecido actor cubano americano, César Romero Miyares, era nieto del líder de la independencia cubana Don José Martí y Pérez.
Como que su madre, María Teresa Mantilla, fue el fruto de una relación adultera de su abuelo con María del Carmen Miyares Peolí, la que conoció mientras estuvo viviendo en su pensión de New York en los Estados Unidos, y que a diferencia de su esposa, la camagüeyana Carmen Zayas Bazan que por entonces se había quedado en Cuba, sí le apoyaba en sus trajines libertarios.
La política es así, capaz de romper hasta los matrimonios. En fin, que escarbando un poco en su vida nos sorprendió gratamente conocer algunos datos de este hombre. Por ejemplo, saber que en 1942 estuvo alistado en la marina del ejército norteamericano pese a ser ya un actor relativamente famoso.
Lo enviaron a Europa para combatir en las fuerzas del Pacífico durante la segunda guerra mundial, y su presencia allí fue intachable en el servicio de los guarda costas. A su regreso, Romero consolidó su carrera de actor y de magnífico bailarín, y fue el primero que interpretó el personaje de Joker en la meca peliculera Hollywoodense.
Pero hay un tema del que poco se ha hablado, y es su sexualidad. Pese a su glamour y buen plante hispano, e incluso de pasearse del brazo de las más célebres y bellas actrices del momento, Cesar escondía un secreto imposible de revelar en aquellos días: Su homosexualidad.
De hecho al filtrarse de alguna forma la noticia en 1935, el homófobo Jack Warner, un polaco canadiense de ascendencia judía que, junto a sus dos hermanos eran los dueños de la compañía Warner, le despidió de inmediato cuando estaba en la cúspide de su carrera.
Sin embargo César consiguió trabajo en otro estudio, y entonces fue que decidió hablar abiertamente de su homosexualidad. Lo hizo en una entrevista con el periodista de espectáculos Boze Hadleigh, que fue luego publicada en el libro "Hollywood Gays" cuando ya Romero había muerto, con la cual algunos hasta lo pusieron en dudas.
Resulta llamativo en este sentido que pese a ser tan apuesto jamás tuvo una esposa, y aunque algunos actores y actrices gays contraían matrimonios ficticios de cara a la galería, Cesar se mantuvo soltero, lo cual no prueba nada. Lo mismo decían del presidente Ramón Grau San Martín, y en cambio jamás se le conoció relación homosexual alguna
Se habló incluso que su "estrecha amistad" con Tyron Power, la que algunos tachaban de juerguistas y de enfermizos mujeriegos, en realidad era una relación gay oculta. Y ya ven, mientras que otros buscaban la forma de esquivar el servicio militar, el gay dio el paso al frente y con honores. Aún así, de haberlo ocultado su carrera hubiera sido mayor de lo que realmente fue.
Pese a todo consiguió muchísimo papeles, como The Shadow Laughs, su primero en la meca, El Diablo era mujer, las bailables, A La Habana me voy y Springtime in the Rockies. Además trabajó en la serie El Zorro, Cisco Kid, Mis secretarias privadas, El capitán Castilla, (junto a Tyron Power) Ocean Eleven, El agente CIPOL, el Joker, que lo interpretó desde 1966 hasta el 1968, así como la serie Passport to Danger, entre muchos otros papeles en más de cien películas.
A propósito, aprovechamos para decir que de su abuelo se han escrito falsedades sobre una supuesta homofobia.
Romero nació el quince de febrero de 1907 en Manhattan, New York, y falleció de neumonía el dos de enero de 1994 en Santa Mónica, California. Siempre estuvo orgulloso de haber sido nieto del más grande de los Cubanos, lo cual desconocía hasta la confesión de su madre en una misiva.
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| Martí y su hija en Bath Beach, Long Island, New York en 1890. |
Que sepamos lo más homófobo que se conoce de su obra o su vida, fue la enérgica protesta que hizo al periódico "Philadelphia Manufacturer" por un artículo del 16 de marzo de 1889 titulado: ¿Queremos a Cuba?.
En ese artículo se acusaban a los cubanos de vagos, afeminados e incapaces de conseguir la libertad ante España.
Algo parecido le sucedió al Güinero y ex mambí de la guerra del 1868, Raimundo Cabrera Bosch, pese a que después se convirtiera en un autonomista empedernido y un partidario de la anexión.
Este abogado le salió al paso al periodista español Francisco Moreno, otro que escribió horrores sobre la supuesta inmoralidad de los Cubanos.
Fue en su obra, "Cuba el país del chocolate. (La inmoralidad en Cuba)", de 1887. Entonces Cabrera no imaginaba siquiera que su hija, la destacada antropóloga Lidya Cabrera, terminaría siendo una de las gays más famosas de la Habana.
Lydia fue pareja sentimental de Doña María Teresa Rojas, la dueña de la imponente "Quinta San José", que por entonces se ubicaba en la calle 51 en Marianao y que Fidel Castro mandó a demoler para después edificar el hoy destruido centro deportivo Jesús Menéndez.
Por entonces el apóstol se hacía pasar por su falso padrino, para poder verla. Entre otras cosas porque el esposo oficial de su madre, el señor Manuel Mantilla y Sorzano, dueño de la pensión donde Martí se alojó, aun se encontraba vivo. Con los años la niña María contrajo matrimonio con el señor César Romero, y además de César Jr, tuvo dos hijos más, Graciela y Eduardo.
Maldita Hemeroteca
NOTA: Un día como hoy, 20 de febrero pero de 1871, José Martí finalizaba los tres actos de su drama "Adultera", para más detalles.
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