| El padre Jorge Bez Chabebe, uno de los tres párrocos que oficiaron la extremaunción durante aquella matanza |
En un post anterior recordamos los nombres de los fusilados en aquella matanza ocurrida en Santiago de Cuba entre los días en la Loma de San Juan. Uno de los testigos presenciales de la misma fue el capellán Jorge Bez Chabebe, uno de los tres párrocos que acompañaron y asistieron cristianamente a los reos aquella madrugada. El padre Chabebe falleció en la ciudad de Miami en el año 2018.
En la entrevista, el padre cuenta como medió ante Guevara para que aplazase la ejecución de un joven que se hizo pasar por un menor de edad. El 'Che' se mostró inflexible y, cuando la madre del condenado fue en su busca pidiendo clemencia, la desvió hacia el párroco:
---"Un capitán rebelde, creo que era Vecino Alegret, me trajo al lugar, directo desde la audiencia de Santiago de Cuba. Las únicas luces eran los faros de muchos jeeps, mientras que de un camión blanco bajaban a los condenados, amarrados por parejas. Al "fiñe" (niño en cuba ) lo apartó del grupo diciendo: Yo no fusilo niños”---
Solo en 2022 se documentaron más de 300 muertos y desaparecidos y, hasta 2021, las cifras de muertes se elevaban a 7.179, de ellas 3.110 por fusilamientos, 1.170 ejecuciones extrajudiciales e incluso, por intento de salida ilegal de la isla. Así mismo esta entidad cita 847 entre muertos y desaparecidos en combate, tanto en Bahía de Cochinos como en la lucha del Escambray, agregando a 18 presos políticos fallecidos en huelgas de hambre.
«Nunca antes el pueblo tuvo peor situación, ni siquiera bajo la colonia española», añade el activista. «Desde Sierra Maestra, los derechos humanos jamás han estado en la agenda de Fidel Castro», agregó Juan Carlos González Leiva, secretario ejecutivo del Consejo de Relatores de Derechos Humanos.
El párroco vasco, Javier Arzuaga, fue destinado a Cuba en 1952, donde estuvo hasta 1960 después de vivir los horrores de aquella dictadura. Los cuatros primeros años fue profesor en Santiago de las Vegas, en el Seminario Franciscano, pero en el 1956 fue designado como párroco en Casablanca, un barrio marino al otro lado de la bahía de la Habana y donde está situada la fortaleza de la Cabaña. Allí fue testigo de primera mano de aquellas muertes, ya que asistió personalmente a 52 fusilados por el asesino Ernesto Guevara. Al respecto dijo en una entrevista:Uno de ellos, un niño de 15 años, fue "salvado" por un oficial que, con el tiempo, se convirtió en ministro de educación superior de la dictadura. Vecino Alegret. Por su parte Belarmino Castilla y los capitanes Oriente Fernández, Alfredo Ayala y Jorge "papito" Serguera, ejercieron como fiscales”.
Para la ONG estadounidense, "Archivo Cuba", fue la mayor matanza documentada en el castrismo, y aunque es difícil conocer la cifra exacta de las víctimas en todos estos años, se cree que son miles los que han muerto de forma violenta entre fusilados, fallecidos en prisión, balseros ahogados en el estrecho de Florida o soldados involucrados en guerras internacionales como Angola, El Congo, Etiopía o Argelia.
Solo en 2022 se documentaron más de 300 muertos y desaparecidos y, hasta 2021, las cifras de muertes se elevaban a 7.179, de ellas 3.110 por fusilamientos, 1.170 ejecuciones extrajudiciales e incluso, por intento de salida ilegal de la isla. Así mismo esta entidad cita 847 entre muertos y desaparecidos en combate, tanto en Bahía de Cochinos como en la lucha del Escambray, agregando a 18 presos políticos fallecidos en huelgas de hambre.
María Werlau, directora ejecutiva de Archivo Cuba e hija de una víctima mortal desaparecida en Bahía de Cochinos, afirma que «aún sabiendo que nos quedamos cortos en el saldo en vidas documentadas, nadie que se familiarice con esta tragedia puede negar la magnitud y el horror del comunismo».
-Esta ONG tiene registradas las muertes y desapariciones por motivos políticos desde 1959. -
Uno de los episodios más «abominables» perpetrados por la tiranía, fue la matanza del remolcador «13 de marzo» ocurrida en la madrugada del 13 de julio de 1994. Unas 72 personas abordaron un viejo barco para huir a la Florida, pero naves equipadas con fortísimos chorros de agua la hundieron en medio del océano. El saldo de víctimas mortales fue 41, entre ellos diez menores de edad.
Por otro lado el activista de derechos humanos, Elizardo Sánchez, va más lejos al afirmar que entre 3.000 y 5.000 personas han podido haber muerto fusiladas. Que sepamos, los últimos fueron los tres jóvenes en el 2003. Sánchez, que preside de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, considera que el régimen ha significado un «retroceso neto» en derechos civiles, políticos y económicos.
«Nunca antes el pueblo tuvo peor situación, ni siquiera bajo la colonia española», añade el activista. «Desde Sierra Maestra, los derechos humanos jamás han estado en la agenda de Fidel Castro», agregó Juan Carlos González Leiva, secretario ejecutivo del Consejo de Relatores de Derechos Humanos.
EL PÁRROCO ARZUAGA
"Se organizaron allí los tribunales de justicia, Ernesto Che Guevara era el que mandaba en la Cabaña, era el Comandante de la Cabaña. Se abrió el paredón a principio de febrero de 1959.Estuve 6 meses en esos menesteres y un año mas asistiendo en Cuba a la juventud masculina de acción católica en calidad de consejero nacional.
«Señora, le recomiendo que hable con el padre Javier, que dicen que es un maestro consolando y dando ánimos». Y el propio sacerdote remacha: «Nunca la volví a ver. Esa noche -escribe- odié al 'Che'»
Luego de eso tuve que salir para España porque mi familia me avisó que el viejo mío estaba muriendo. Regresé a España con permiso y con la condición de regresar a la Cabaña, pero estando en España me dijeron que no podía regresar a la Habana; y allí acabó mi presencia física o mi contacto físico con Cuba. Nunca más regresé".
El ex preso político invidente considera que el balance de víctimas es «incalculable debido a tantos que han fallecido en el mar, una cifra que podría superar los 50.000 muertos», en tanto que cientos de miles de personas, incluso más de un millón, han pasado por sus cárceles.
Durante la dictadura de Fulgencio Batista había unas quince prisiones, ahora hay alrededor de doscientas, cincuenta de ellas de máxima seguridad. La Comisión Cubana sostiene que la población penal es quince veces mayor que en tiempos de Batista, cantidades que van de 4.000 en 1959 a 70.000 reclusos con el castrismo.
La mayoría son reos comunes, jóvenes y negros que se enfrentan muchas veces a largas condenas en condiciones «infrahumanas, degradantes y crueles». A finales de 2016 aún existían alrededor de un millar de presos políticos en las cárceles castristas.En 2023 la cifra de reos políticos es de 1066, 282 en los últimos meses, entre ellos 30 menores varones y 4 hembras, así como 22 han sido liberados luego de cumplir sus sanciones.


