![]() |
| El señor Franco Antomoro de Céspedes y la baronesa Daniele Bacardí. // |
Recuerdan que en el año 2020 se publicó la noticia de que en Holguín, provincia al este de Cuba, había nacido un bebé que de acuerdo al árbol genealógico sería el bichozno de Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, el defenestrado líder de la revolución cubana de 1868, que un día como hoy, viernes de 1874, caía abatido en los montes de San Lorenzo en las faldas de la Oriental Sierra Maestra.
Como si fuera poco, fue despojado del traje pulcro y bien cuidado y la levita que había sido confeccionada con la tela del uniforme de un oficial español muerto en campaña, el antaño elegante y atildado abogado bayamés fue llevado a lomo de mula hasta Santiago de Cuba para exhibirlo como trofeo de guerra, prácticamente desnudo, ya que sólo le dejaron los calzoncillos, los calcetines y los zapatos.
Más allá de las hipótesis que hay sobre esta muerte, los estudios históricos han ratificado la tesis de que no hubo tal suicidio. Entre ellos el de Gerardo Castellanos, que sobre el patriota escribió un libro titulado: "En busca de San Lorenzo", sostiene que
muere repeliendo como pudo el ataque.
Es más, fue el
propio Castellanos quien aseguró que el
doctor Carlos Manuel de Céspedes y
de Quesada, hijo, designado presidente de la República a la caída de Gerardo Machado, le había confiado el secreto de
que el suicidio de su ilustre padre
había sido "inventado" por un insigne patriota cubano que, de esa manera, creaba una atmósfera de
mayor grandeza a la muerte y evitando así caer en manos del enemigo.
Según el artículo, por cierto por su fecha de publicación está despojado de toda manipulación castrista, por suerte, narra que el espionaje español pudo penetrar la realidad de los sucesos ocurridos en Bijagual y de la situación
en que había quedado Céspedes. La
imprudencia con que se conducían
los enemigos del Padre de la Patria
y las decisiones a las cuales forzaron a Céspedes para salir del país,
llegaron al conocimiento de las autoridades coloniales.
Dos o tres delaciones pagadas a precio de oro o
arrancadas por las torturas, les revelaron que Céspedes se había refugiado en una pobre prefectura, en
San Lorenzo, al pie del Pico de la
Armería, para esperar la oportunidad de salir al extranjero cuando
el gobierno de Cisneros Betancourt
se lo permitiese.
Céspedes había llegado a
San Lorenzo el 23 de enero y fue
a residir en uno de los siete bohíos
que había allí, ocupados por familias de patriotas cubanos de las
muchas que se habían refugiado
en los montes. Se dedicó a enseñar
a leer y a escribir a los niños del
caserío, a poner al día su correspondencia, y por supuesto a galantear a una bella
guajirita que llegó a interesarle, aun cuando pensaba marchar hacia Jamaica.
El
Arroyo Manacal, afluente del Contramaestre, había formado junto al
caserío una piscina natural en la
que Céspedes, el formidable nadador que cruzaba en ambas direcciones el Bayamo, en sus crecidas, sin
descanso, tomaba su baño diario. En fin que la ultima cara que vio antes de morir fue la del sargento de
guerrillas Brígido Verdecia que le atravesó el
corazón de un balazo con su rifle. (teoría discutida igualmente).
Céspedes había sido destituido el 27 de octubre de 1873 como presidente de la República por la Cámara de Representantes reunida
en Bijagual y bajo la protección de
las tropas del general Calixto Gárcía, motivado por los supuestas decisiones anti demagógicas. Así dice el citado artículo de Bohemia...
"Desde ese 27 de octubre hasta el 27
de febrero de 1874, día de su muerte, Céspedes vivió con el odio de sus
enemigos políticos, que eran cubanos, un calvario peor que el que había sufrido desde que treinta años
atrás, en las luchas del progresismo
español contra la reacción, cuando
era estudiante en Barcelona, se había consagrado a la empresa de luchar por la libertad, "dondequiera
que ésta fuese oprimida", como después señalaría Martí que debe hacer todo hombre de bien".
Total, que sus dos hijos, Carlos Manuel y Gloria de Céspedes y de Quesada, Oscar de Céspedes y Pedro de Céspedes fueron fusilados por los españoles. Entre sus enemigos políticos podríamos citar a Félix Figueredo, al Marqués de Santa Lucia, a Francisco
Maceo Osorio, a Vicente García y el diputado Ramón Pérez Trujillo, "su rival preferido en las partidas de ajedrez".
QUE FUE DE SU FAMILIA
Retornando al tema, este niño que nació en Oriente y que actualmente tiene casi seis años, era el cuarto nieto - cuadrinieto - del llamado padre de la patria o "Sultán de Bayamo", como le llamaban mordazmente los españoles en sus sátiras del Moro Muza. O sea, es el hijo del tataranieto de Carlos Manuel de Céspedes.
Pero hay otras familias de las que el Castrismo "no dice ni papa". Por ejemplo aquí en España existe una federación que lleva el nombre del patriota, "Federación Española de Asociaciones Cubanas (FECU), de carácter anti castrista, que reclamaba entre otras cosas la libertad de los presos políticos, así como el establecimiento de un sistema democrático en la isla.
Lo curioso de este grupo que representaba en España a diversas organizaciones de la disidencia cubana como Madres y Mujeres Anti-Represión, Plantados hasta la libertad de Cuba o las Damas de Blanco, tenía como uno de sus directivos al vice presidente de honor, el señor Franco Antamoro de Céspedes, banquero y nieto del patriota bayamés que ya debe haber muerto probablemente.
Y es aquí donde viene lo curioso, algo que se ha repetido en miles de familias desde que llegó la desgracia al poder en 1959, la separación de las familias.
| Céspedes hijo |
A esta organización pertenecían tambien las conocidas luchadoras cubanas Sylvia Iriondo y la cubano española Elena Larrinaga.
A propósito de la primera, cuando el 24 de febrero de 1996 el régimen cubano derribó dos de los tres aviones de Hermanos al Rescate en el espacio aéreo internacional, la señora Sylvia y su esposo volaban en el tercer avión, de manera que salvaron la vida milagrosamente.
Por otro lado muchos en cuba quizás no sepan que una nieta del célebre Bayamés, e hija del que fuera presidente interino, la señora Alba de Céspedes, fue una reconocida escritora de novelas italiana de gran importancia, de hecho sus obras han sido traducidas a varios idiomas.
En cambio, la señora no le hizo asco al régimen castrista, y hasta dicen que recibió alguna que otra condecoración y todo. La señora Alba, que era al parecer una ferviente feminista, nació en roma en 1911 fruto del matrimonio entre el ex presidente Carlos Manuel de Céspedes y Quesada y la italiana Laura Bertini, por tanto era nieta del finado presidente de la República en Armas.
![]() |
| Alba de Céspedes |
Resulta que la señora Alba fue la madre "del gusano" Franco Antamoro, que aparece en la primera foto, que fue hijo a su vez de un conde italiano de nombre don Gisseppe Antamoro con el que Alba se había casado en París cuando apenas tenía quince años.
Alba, que fue madre a los 17 años, se tuvo que venir a Cuba a cuidar de su madre muy enferma de los nervios. Loca de remate, para más detalles. Se enfermó cuando su esposo Céspedes Jr pasó a mejor vida en marzo del 1939.
Al parecer no pudo resistir la pérdida de su esposo. Vivió recluida en su vivienda, negada a ver nadie, e incluso alimentada por una hendija, y así estuvo hasta su fallecimiento en 1956.
A su llegada al poder, Fidel Castro le confiscó a esta familia todos sus bienes, incluida una colonia de caña que su padre tenía. Sin embargo, la señora Alba mantuvo esa extraña admiración por el ladrón que no le pagó ni un duro a cambio.
En una
entrevista en 1993 con Ulderico Manzi, doña Alba llegó a decir: «Sa, io mi sento cubana
sino all'ultima cellula del mio corpo» (Me siento cubana hasta la ultima célula de mi cuerpo). La doña solía conmemorar los hechos de la Demajagua, e incluso recibió en una ocasión la orden Félix Varela en 1989 por su labor en la difusión de la cultura cubana.
Además, junto con el cineasta Humberto Solás, participó en el guion de la película "El siglo de las luces", basada en la novela de Alejo Carpentier. Eso sí, a Cuba solo como invitada, porque desde bien temprano, en 1960, decidió irse a vivir a París donde residió hasta su muerte, el catorce de noviembre de 1997.
Tengo entendido que en Cuba se publicó su novela "Cuaderno prohibido", una obra considerada como un hito de la literatura feminista Europea. Habría que ver que hubiera sido de ella, si esta guapísima escritora se hubiera quedado viviendo en Cuba y aunpeor, que decidiera criticar de alguna forma al régimen.
Aunque la historiografía cubana recoge a Carlos Manuel de Céspedes y Quesada y su gemela hermana Gloria de los Dolores como hijos legales del patriota Bayamés con su segunda esposa, la señora Ana de Quesada, parejamente concibió varios hijos más fuera del matrimonio.
Por ejemplo, mientras Ana Quesada le aguardaba en los Estados Unidos, tuvo una relación con la campesina de 15 años Francisca Rodríguez Gómez, alias "Panchita". Con esta niña tuvo a Manuel Francisco Rodríguez, quien llegó al mundo cuando ya el caudillo había muerto en aquella emboscada de San Lorenzo.
De ahí que fuera inscrito con los dos apellidos de la madre. Con los años este Manuel contrajo matrimonio con Ana María Estrada y tuvo a su vez seis hijos. Y ojo al dato: Uno de estos hijos y nieto del patriota, José Manuel, fue miembro del 26 de julio en Santiago de Cuba, y luego subió a la Sierra donde se incorporó a la columna rebelde número tres dirigida entonces por el comandante fallecido Juan Almeida Bosque.
No vio el fin de la dictadura de Fulgencio Batista contra el que luchaba, pues el 23 de noviembre de 1958 cayó en un combate en el poblado del Cristo, en Santiago. Además, con anterioridad en su primer matrimonio con doña María del Carmen Céspedes y del Castillo, su prima hermana fallecida de tuberculosis en enero de 1868.
Y como es sabido mantuvo otra relación extra matrimonial con la guajirita Candelaria Acosta Fontaigne, alias Cámbula, nacida en 1851 en Veguita, Manzanillo. Con esta tuvo dos hijos más, Carmita y Carlos Manuel Acosta, nacido en Jamaica. Al final el destino quiso que el 23 de mayo de 1935, fuera Cámbula la única de sus amores quien le acompañó, - como vecina eterna - en la necrópolis santiaguera de Santa Ifigenia.
Por Jorge García
Maldita Hemeroteca.
Artículo de la revista Bohemia. 27 de Febrero de 1955.
Herminio Portell Villa.
.jpg)
.jpeg)
