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GRANDES ASESINATOS: DEBUT DEL DETECTOR DE MENTIRA

Calle Monte en la Habana.

En marzo de 1939 comenzaron a aparecer partes de un cuerpo desmembrado. Eran los restos de la mulata Celia Margarita Mena Contreras, conocida como la famosa "descuartizada de la calle Monte".

Que si apareció una pierna en una alcantarilla de la calle 7ma en Buena Vista, en Marianao, que si la cabeza en una letrina en la calle "Dificultades" en el surgidero de Batabanó, lo cierto fue que a la chica la repartieron por varios lugares. Como acusado fue señalado enseguida su amante, el policía René Hidalgo, quien al parecer la desmembró en una azotea del edificio Larrea de la calle "Monte", No 669, entre "Pila" y "Matadero". 

En este tétrico caso de 1940 debutaron en Cuba dos ciencias de la criminalística. La primera fue la identificación de un cadáver por el arco dental, hallazgo que llevaron a cabo los doctores Jorge Castroverde y Carlos Criner, además durante el interrogatorio del detenido se empleó por por primera vez por orden del fiscal José Manuel Fuentes del quinto distrito militar, un detector de mentiras.

Hidalgo, acusado de asesinato, profanación e inhumación ilegal de un cadáver, fue condenado a la pena de 28 años en la entonces cárcel modelo de Isla de Pinos. Con los años el poeta José Lezama Lima, que había ejercido como funcionario de prisiones en su juventud, fue uno de los que avaló la buena conducta de este reo, de manera que Hidalgo resultó indultado luego de haber cumplido poco más de la mitad de su sanción. Dicen que terminó sus días trabajando en la terminal de guaguas de Santiago de las Vegas. 

Un dato más. 

En esta calle Monte, esquina con Ángeles, ocurrió el primer accidente de coches que se recuerde en Cuba en 1902. Se produjo cuando el auto conducido por Luis Marx, chofer del general de brigada Rafael Montalvo Morales, el brigadier más joven del todo el ejercito mambí, atropelló al transeúnte Justo Fernández que murió posteriormente por las lesiones recibidas. En el mismo auto viajaba como copiloto nada menos que Don Tomás Estrada Palma.

El brigadier Montalvo era hijo del eminente medico y gran patriota José Rafael Montalvo y Covarrubias, que estuvo preso en 1896 en el presidio de Hacho, en Ceuta, debido a su labor conspirativa e independentista. Además, con los años un sobrino nieto suyo, Rafael Montalvo Gutiérrez, formó parte del Batallón No 2 de la Brigada 2506 que invadió Bahía de Cochinos en 1961.

Y nos llama la atención la cantidad de descendientes de estos héroes de la guerra en Cuba que siguieron los pasos de sus valerosos antecesores, en cambio han sido calificados como vulgares mercenarios por la dictadura Castrista. Un día de estos intentaremos recabar los datos de todos, y nos pondremos con esa relación que no es muy corta que digamos. Como los que ya publicamos aquí, un nieto y un biznieto del general Antonio Maceo que igual integraron esa brigada de asalto.

Maldita Hemeroteca.