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| El camposanto solo está abierto en esta base de más de seis mil residentes durante el Día de los Caídos, una tradición que comenzó en 1988. // |
Hacia las ocho de la mañana del 14 de junio de 1898, las Compañías Marítimas “C” y “D” y aproximadamente cincuenta cubanos, avanzaron por los cerros para apoderarse del Pozo del río Cuzco situado en las inmediaciones de Sagua de Tánamo, en Guantánamo, pues era la única fuente de agua dulce en toda la zona.
Esa era la razón por la cual esa región estaba defendida por cuatro compañías de infantería españolas y dos compañías de fuerzas guerrilleras leales - voluntarios "Indios de Yateras" entre ellas - que sumaban 500 hombres en total.
A las 15.30 horas los españoles habían abandonado el campo de batalla y habían cesado todos los disparos. La mayoría consiguió escapar, pero un teniente y 17 soldados fueron capturados. En total sufrieron 210 bajas, 60 muertos y 150 heridos, mientras que por el otro bando apenas dos mambises y dos marines resultado heridos.
El pozo fue destruido y ni siquiera los vencedores pudieron beber su agua ante la sospecha de que, en la huida, los españoles la hubieran envenado. No obstante a las dos horas llegó el agua potable a bordo del USS Dolphin. Fue así que los marines, más una fuerza de mil mambises, pudieron controlar un destacamento de siete mil soldados españoles.
Menos de una semana después de la rendición de Santiago, la base de la Bahía de Guantánamo se utilizó para lanzar la invasión hacia Puerto Rico. El 12 de agosto finalizó la Guerra Hispanoamericana con la firma del protocolo de paz y un armisticio, pero la nueva base naval estadounidense no fue arrendada formalmente hasta 1903.
Hoy toda aquella zona que fue escenario de esa batalla es un cementerio. "Cuzco Well Cemetery", una de las joyas escondidas de la base naval más antigua de los Estados Unidos en ultramar, y su composición nos recuerda al Cementerio Nacional de Arlington en Washington. Cuzco pasó a ser parte de la historia, tras más de un siglo de aquellos hechos.
Hay más de 330 personas enterradas allí de una amplia variedad de nacionalidades y ocupaciones: desde marinos mercantes, trabajadores civiles de la base y exiliados cubanos. Todos yacen juntos en esta tranquila franja de tierra, a pocos metros de las aguas cristalinas y los acantilados rocosos de la línea costera cubana.
Veteranos residentes aseguran que los pequeños fueron víctimas de una epidemia. Se cree que son bebés de refugiadas haitianas.
El cementerio se encuentra al pie de uno de los sitios más históricos de la base: Cuzco Wells, y cinco años después Estados Unidos tomó el control de este territorio de 45 millas cuadradas por el módico precio anual de dos mil monedas de oro en concepto de alquiler. Actualmente, esa cantidad se traduce en un cheque de 4.085 dólares que el régimen de Fidel Castro asegura no haber cobrado nunca.
Hay más de 330 personas enterradas allí de una amplia variedad de nacionalidades y ocupaciones: desde marinos mercantes, trabajadores civiles de la base y exiliados cubanos. Todos yacen juntos en esta tranquila franja de tierra, a pocos metros de las aguas cristalinas y los acantilados rocosos de la línea costera cubana.
Curiosamente entre las lápidas de Cuzco hay más de 80 que pertenecen a niños. La gran mayoría de las fechas grabadas son de mediados de los años cincuenta hasta los sesenta; a algunos les faltan por completo las fechas de nacimiento o muerte. O sea, que vivieron apenas unos días antes de ser enterrados.
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| Una de las lápidas en el Cuzco |
Tambien están sepultados marineros estadounidense, marinos mercantes griegos y noruegos, marineros de las armadas británica y brasileña del acorazado São Paulo, que murieron de una epidemia de influenza a principios de la década de 1920.
También hay jornaleros cubanos que decidieron quedarse en la base después de la revolución del 1959.
Lo restos más antiguos son los de Kumaji Makamota, un marinero que murió en un accidente a bordo del acorazado USS Indiana, ocurrido mientras navegaba frente a la bahía.
Lo restos más antiguos son los de Kumaji Makamota, un marinero que murió en un accidente a bordo del acorazado USS Indiana, ocurrido mientras navegaba frente a la bahía.
Los registros de la Marina muestran que nació el cuatro de julio de 1873 en Nagasaki, Japón, se alistó a los 25 años en la ciudad de Nueva York y murió en febrero de 1902 cuando trabajaba como cocinero en la sala de oficiales.
En otra de las lápidas reza: “Refugiado cubano desconocido” murió el 27 de enero de 1994". Uno de los refugiados de la crisis de los balseros de ese año. Las más recientes pertenecen a cubanos que se mudaron definitivamente a la base en la década de 1960, que en su mayoría eran jornaleros o que buscaron refugio por el acoso que sufrían por seguir trabajando en este enclave militar.
En otra de las lápidas reza: “Refugiado cubano desconocido” murió el 27 de enero de 1994". Uno de los refugiados de la crisis de los balseros de ese año. Las más recientes pertenecen a cubanos que se mudaron definitivamente a la base en la década de 1960, que en su mayoría eran jornaleros o que buscaron refugio por el acoso que sufrían por seguir trabajando en este enclave militar.
El cementerio se encuentra al pie de uno de los sitios más históricos de la base: Cuzco Wells, y cinco años después Estados Unidos tomó el control de este territorio de 45 millas cuadradas por el módico precio anual de dos mil monedas de oro en concepto de alquiler. Actualmente, esa cantidad se traduce en un cheque de 4.085 dólares que el régimen de Fidel Castro asegura no haber cobrado nunca.
Maldita Hemeroteca
Fuente: New York Times


