Esta calle que ve usted en la foto, Gavinet, (Ángel Gavinet) es conocida como la milla de oro de la cerveza en Granada, y desde hace un tiempo ha pasado a ser sede de tiendas de lujo, terrazas y restaurantes para gente de muy alto poder adquisitivo. Sin embargo, sabías que por el año 1904 una Cubana, de nombre Gracia Figueras Pérez, lo llenó de putas y hasta el intrincado diseño del barrio lo bautizó con un mote muy criollo: "La Manigua".

Todos los cubanos sabemos lo que significa una manigua, así se denomina al bosque intrincado en la isla. Quizás otros países le llamen así, aunque desconozco que su origen sea caribeño. El término "Manigua" fue recogido en diccionarios de Cuba y Puerto Rico en la segunda mitad del siglo XIX, aunque no se incorporó al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española hasta su edición de 1914.

Lo cierto es que ese fue el nombre en Granada del barrio más famoso por la juerga, el jaleo y la prostitución, ya lo era de antes, pero alcanzó su mayor auge a raíz de aquella cubana, "emprendedora ella", lo llenara de meretrices para el disfrute de solterones y casados aburridos. Además, aprovechó el jalón y abrió una especie de tasca donde elaboraba recetas cubanas, como los buñuelos en almíbar, arroz, calamares, sábalos, huevos, todo "a la cubana". 

No solo eso...

Se cree que dentro de lo novedoso y exitoso de su empresa, tambien especializó a sus pupilas en hacer "servicios a la cubana", digamos que fue ella quien dio a conocer en España el coito intra mamario, dicho más claro, la masturbación utilizando los senos que, a partir de entonces, comenzó a conocerse como "una cubana", y que rápidamente fue plato fuerte de soldados granadinos repatriados de la guerra de 1898 que, además, sabían perfectamente lo que significó para ellos aquella peligrosa jungla cubana.

La Manigua se convirtió con el tiempo en el principal barrio de prostitución de Granada a finales del XIX y principios del XX, aunque también era conocido con el calificativo de las cinco P, al ser un territorio rebosante de pobres, parados, putas, piojos y pulgas. Aquel lupanar de juergas, tabernas, de gentes de vida alegre y desvergonzada, sobrevivió hasta los años cuarenta, en que el político franquista, Antonio Gallego Burín, alcalde y también gobernador de Granada, decidió derribar su parte baja para dar vistosidad a una calle de portales castellanos que llevó el nombre de "Ganivet".

El barrio de la Manigua forma parte 
de la historia de Granada. // 

Lo que había sido "La Manigua", barrio maltratado desde que en 1915 que los políticos habían condenado a muerte, se convirtió de pronto en un objetivo urbanístico que vio la luz en 1940. Con el objetivo del saneamiento social y prolongar la Gran Vía, empezaron a derribarlo a pedazos de arriba hasta abajo y todas aquellas meretrices quedaron replegadas en su parte alta por orden del primer alcalde franquista. De hecho no llegaron a ver el siglo XXI.

Entre las reformas más acuciantes, y habían unas cuantas que hacer, llegó el ferrocarril, el agua potable, el alcantarillado, los ensanches de calles y avenidas en fin, que la Manigua y el mérito del proyecto, que venía de lejos, le fue acreditado finalmente al alcalde Burín, que comenzó las obras en 1940. 

En tan solo tres años, el diez de mayo de 1943, el nuevo barrio y su vía Gavient era inaugurado con todos los honores por el mismísimo general Francisco Franco, quedando las putas concentradas en un triángulo compuesto por las calles "Navas", "San Matías" y "Escudo del Carmen". Hay que decir que aunque en esa zona desapareció el barrio del pecado, los prostíbulos siguieron brindando "sus servicios", ya que el Franquismo mantuvo la prostitución legalizada hasta el 1956.

El Alcalde en persona "haciendo los honores".

No es secreto para nadie que el régimen de Franco procuró activamente acabar con esta actividad, la cual involucraba en gran parte a los huérfanos de guerra civil y mujeres en situaciones económicas muy difíciles. El 3 de marzo de ese año, por decreto, se ilegalizó la prostitución y el país se unió a la lucha internacional para combatir a la prostitución y el tráfico de mujeres.

Con un presupuesto de diez millones de pesetas, se procedió al aislamiento de los peores casos de prostitución mediante la provisión de alojamiento en instalaciones especializadas para adolescentes solteras y embarazadas. Resumiendo, que toda aquella zona quedó totalmente transformada. El nuevo reordenamiento urbanístico la llenó de plazas y sus casas fueron todas reformadas. Se inauguró además el dispensario municipal, se construyeron casas para familias humildes y el orfanato del Pilar de la Asociación Granadina de la Caridad.

De la Cubana - la mujer quiero decir - poco se supo, quizás se regresó a Cuba o murió allí anciana. No lo sabemos, lo que sí se sabe es que "llenó de alegría" a toda aquella caterva de "gaitos" aburridos y desahuciados de la vida. Hoy, en cambio, la gente no habla de visitar garitos ni puticlubs, ni siquiera los jóvenes conocen el significado de la palabra Manigua, que de ser el corazón de la vergüenza se transformó en la mayor concentración de apartamentos turísticos y hosteleros de Granada, y una de las mas caras de España.


Artículo original de Gabriel Pozo Felguera
publicado en "El independiente de granada".