Imagen de una indígena taína
sobrepuesta a uno de los diarios de Bartolomé de las Casas.

Resulta que un 28 de febrero del 1789, el rey de España en ese momento, Carlos IV, el sétimo hijo del bondadoso Carlos III, firma el decreto real que da comienzo al tráfico de esclavos africanos hacia Cuba, del que hoy se cumplen 236 años de firmado. 

Esta firma podría considerarse como la culminación de una propuesta hecha muchos años antes por el sevillano Bartolomé de las Casas. Siempre hay una vida anterior a la conocida, y en el caso de este señor, hijo de Pedro, uno de los marinos que acompañó al descubridor genovés Cristóbal Colon en su segundo viaje a Cuba, la historia lo recoge a inicios del siglo XVI como un próspero encomendero en la isla a los treinta años de edad.

Dígase de la encomienda el lugar donde aquellos colonizadores se comprometían a dar educación, evangelizar y entregar un salario a los indios, a cambio de un servicio laboral al encomendero, desde extraer oro, trabajar en las plantaciones, pescar, bucear perlas o fabricar utensilios, todo dentro del territorio que abarcaba el encomendero.

De manera que el oficio en Cuba de este señor no era el de un amoroso y protector fraile precisamente. No se sabe muy bien cuando fue que las Casas empezó a sentir tanto amor por los indígenas, al punto de que llegó a convertirse en uno de sus más acérrimos defensores. Se cree que fue a raíz de que en 1513 un grupo de frailes dominicos viajaran a la isla y le convencieron de que abrazara la fé. 

Desde entonces las Casas entregó la encomienda y juró defender a los que antes explotaba. De hecho, llegó a acusar abiertamente a Pánfilo de Narváez como el responsable de la supuesta matanza de indígenas Taínos del río Caonao en 1513, un hecho que dejó plasmado en sus libros "Historia de las Indias" y "Brevísima relación de la destrucción de las Indias", alegando que él mismo había estado presente en Caonao ese sangriento día.

Sin embargo... 

Lo que firmó su majestad Carlos IV como el comienzo de la trata legal de esclavos africanos a Cuba, había sido una de las propuestas hechas por este Fraile tan venerado y querido por la mayoría de los historiadores. Sepa que fue él quien le había aconsejado a sus majestades sustituir el trabajo indígena por el de negros africanos, al considerar que los nativos no estaban tan preparados físicamente como los negros, aunque fueran renumerados. 

Recordemos que en esos tiempos el trabajo esclavo estaba prohibido por las leyes españolas, la reina Isabel la católica consideraba a los indígenas ciudadanos libres que debían ser respetados y renumerados por su trabajo, (Leyes de Burgos) otra cosa era lo que hacían sus súbditos en una isla situada a más de seis mil kilómetros de distancia.

Esos abusos no solo fueron denunciados por Fray Bartolomé, tambien por el fraile Pedro de Córdoba que fue considerado como el primer inquisidor de América. Al final los indígenas fueron esclavizados igual, y aunque en el monarca Carlos V prohibió esa práctica en 1530, la restableció cuatro años más tarde.

Y pese a la oposición de varios círculos anti esclavistas en la península, la explotación laboral trajo como consecuencia que los nativos cubanos fueran exterminándose poco a poco, al punto de que la única solución que encontraron no fue otra que la propuesta de Batolomé. Tenga en cuenta que ya los esclavistas Portugueses la venían practicando desde mediados del siglo XV, convirtiéndose en lo más perverso y deleznable que haya conocido la humanidad. 

Esclava Cubana.
Ese tráfico forzoso de ciudadanos Africanos de su continente y que hace más de dos siglos y medio se le dio luz verde en España, llevó a las regiones de ultramar caribeñas un total de un millón y medio de esclavos hasta su prohibición definitiva el 19 de enero de 188o, por cierto uno de los últimos países del mundo en prohibirla, y para colmo en Cuba seis años después, en octubre del 1886. 

Y estamos hablando de la mitad solo de lo que llevó Portugal al Brasil y demás colonias, y sin contar los guanches de islas canarias en 1492. Resulta fascinante saber que todos estos apuntes de una época tan decisiva en la humanidad, han permanecido inéditos hasta nuestros días. Ejemplo es la primera edición de Alianza Editorial, Madrid 1988- 1996, que contiene 14 volúmenes.

Solo agregar que pese a que muchas de sus denuncias hayan sido consideras como verdaderos embustes, no cabe duda que Bartolomé de las Casas describió los ambientes naturales de nuestra isla, y sobre todo, demostró que aquellas personas que las habitaban eran tan inteligentes y bondadosas como cualquiera de ellos. Pero que quede claro algo, que la esclavitud africana fue él quien la propuso.

Maldita Hemeroteca