Según los expertos en numerología, el “tres” está considerado como uno de los dígitos más intrigantes. Por un lado es el símbolo de la divinidad Padre, Hijo y Espíritu Santo, mientras que por otro las potencias del alma. Además, tres son las cruces del Gólgota y tambien las veces que Pedro negó a Jesús, según reza en el nuevo testamento.
Treinta y tres era la edad que tenía Cristo cuando lo crucificaron, tres son las pirámides de Giza, los lados del triángulo de Pitágoras, "diga treinta y tres" es lo que nos dice el médico tras observarnos la garganta, tres son los strikes que eliminan al bateador, tres las lindas cubanas o la hora en que hipotéticamente a Lola y, finalmente, tres fueron los mosqueteros y los Reyes magos.
En lo místico, se asegura que en el hinduismo es representado por el gran dios Brahma creador del universo, de hecho lo ilustran con un tercer ojo, e incluso ya más serios, tambien se dice que cuando nos despertamos en la madrugada a esa hora exactamente, es porque "alguien muy malo nos hizo la visita".
Y hablando "del innombrable"...
Tres cubanos que habían participado en el secuestro de un transbordador en la bahía de la Habana con el propósito de huir hacia las costas de la florida en Estados Unidos, fueron sentenciados a muerte un ocho de abril del año 2003. Fueron acusados y sentenciados por cometer "graves delitos de terrorismo", en un juicio sumarísimo celebrado en el Tribunal Provincial de La Habana.
Apenas tres días después de dictada esta sentencia, fueron ejecutados Lorenzo Enrique Copello Castillo, Bárbaro Leodanis Sevilla y Jorge Luis Martínez, a quienes el tribunal sancionó "tomando en cuenta la alta peligrosidad social de los hechos". (Ninguno de los secuestrados recibió ni un rasguño).
Ni las madres pudieron despedirse de sus hijos. Es más, la señora Ramona Copello ni siquiera le permitieron velar el cadáver de su hijo. "Me avisaron al otro día que podía pasar por el cementerio que ya mi hijo había sido enterrado", así lo declaró en una entrevista en el programa "Hoy Cuba" de la entonces radio y televisión Martí.
En las cárceles de EEUU los presos que son condenados a muerte suelen pasar hasta 20 y más años y más en el corredor de la muerte. Esto sucede porque el sistema les brinda el derecho a una serie de procesos y apelaciones, y hasta que no se agotan todas no se procede a dictar la fecha de su ejecución. Aun así, ese condenado tiene una última oportunidad de clemencia desde la oficina del gobernador.
Con el tirano Fidel Castro este tiempo se redujo solo a setenta y dos horas... ¿Porque?, la respuesta es solo una: PORQUE SIEMPRE FUE UN COBARDE.
Los Estados Unidos habían salido de una guerra con Irak, atentado a las torres gemelas de New York incluidas, de manera que sus bases aéreas en todo el mundo se encontraban en alerta terrorista naranja, y fue precisamente en esos momentos que comenzaron a llegar cubanos que huían de la tiranía por distintas vías. Estados Unidos, lejos de derribarlos lo que hizo fue advertirle al tirano del riesgo que estaba corriendo.
Entonces como el cobarde que siempre fue, procedió a poner fin a estas acciones fusilando a esos tres chicos a manera de escarmiento. El periodista argentino y ex guerrillero montonero, Miguel Bonasso, en una entrevista con el tirano a raíz de aquellos fusilamientos, le preguntó si había calculado bien las consecuencias internacionales que tendría una medida tan drástica e impopular como aquella, a lo que el cínico asesino respondió:
"Sí, fue perfectamente evaluado. Es algo demasiado serio como para adoptar decisiones a la ligera. De hecho habíamos establecido una moratoria que duraba ya casi tres años. Fue verdaderamente doloroso para los miembros del Consejo de Estado tener que romper esa moratoria.
Esto no se hace sino por causas absolutamente justificadas, puesto que conocíamos el precio de la medida, ya que hoy día -y no les quito razón a los que se oponen a ella- el número de los que piensan de esa forma crece y crece cada vez más, de lo cual realmente me alegro, puesto que compartimos, y por razones profundas, el aborrecimiento a la pena capital".
Y en efecto, varios intelectuales del mundo, alrededor de cincuenta creemos recordar, vieron con horror este asesinato, porque eso fue ni más ni menos. Castro sabía perfectamente que este crimen llevaría consecuencias...
Y esto lo decía el mismo que tuvo a bien fusilar alrededor de tres mil personas, muchas de ellas extrajudicialmente.
Y en efecto, varios intelectuales del mundo, alrededor de cincuenta creemos recordar, vieron con horror este asesinato, porque eso fue ni más ni menos. Castro sabía perfectamente que este crimen llevaría consecuencias...
Personalidades como Eduardo Galeano, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Fernando Trueba, Pedro Almodóvar y Fernando Savater, Agustín Díaz Yanes, José Luis García Sánchez, Arturo Ripstein, Imanol Arias, Juan Echanove, Luis Tosar, Rosa María Sardá, Ariadna Gil, Leonor Watling, Caetano Veloso, Ana Belén y su esposo Víctor Manuel, Miguel Ríos, así como los escritores Fernando Savater, Antonio Muñoz Molina y el premio nobel de literatura José Saramago, quien declaró lo siguiente:
"Ahora llegan los fusilamientos. Secuestrar un barco o un avión es crimen severamente punible en cualquier país del mundo, pero no se condena a muerte a los secuestradores, sobre todo teniendo en cuenta que no hubo víctimas. Cuba no ha ganado ninguna heroica batalla fusilando a esos tres hombres, pero sí ha perdido mi confianza, ha dañado mis esperanzas, ha defraudado mis ilusiones. Hasta aquí he llegado".
Otro grupo de intelectuales y artistas, entre los que se encontraban Gabino Diego, María Barranco, Davis Trueba y hasta el izquierdista y gran defensor del Sanchismo, el humorista "Gran Wyoming", que de cómico tiene muy poco, redactaron un manifiesto que llevó por título "Queridos amigos cubanos (de dentro y fuera de la isla) y que en uno de sus párrafos decía:
"Basta ya de escudarse en las atrocidades del enemigo para cometer impunemente las propias. Las injusticias y los crímenes contra la humanidad han de ser denunciados por los ciudadanos, vengan de donde vengan y los cometan quienes los cometan.Mantenemos nuestra solidaridad con el pueblo cubano, que sobrevive dentro y fuera de la isla, pero no con quienes han usurpado ya demasiado tiempo su representación y silenciado su voz.".
Fue entonces que "para curarse en salud" internamente, el tirano redactó un documento de apoyo en el cual veintisiete cobardes y miserables artistas cubanos plasmaron su firma apoyando la sanguinaria medida. Y aunque algunos ya están muertos, es muy saludable recordarlos de vez que se pueda.
Y ya ve, mientras que en aquella "acción de piratería" no se derramó ni una sola gota de sangre, ellos, los autores de la masacre del remolcador "13 de marzo" de 1994, asesinaron a 37 personas, entre ellos diez niños. Por cierto, estas son las horas en que el régimen no ha hecho absolutamente nada por llevar a los culpables a los tribunales. Les dejamos los nombres de estos miserables.
- Alicia Alonso
- Miguel Barnet
- Leo Brouwer
- Octavio Cortázar
- Abelardo Estorino
- Roberto Fabelo
- Pablo Armando Fernández
- Roberto Fernández Retamar
- Julio García Espinosa
- Fina García Marruz
- Harold Gramatges
- Alfredo Guevara
- Eusebio Leal
- José Loyola
- Carlos Martí
- Nancy Morejón
- Senel Paz
- Amaury Pérez
- Graziella Pogolotti
- César Portillo de la Luz
- Omara Portuondo
- Raquel Revuelta
- Silvio Rodríguez
- Humberto Solás
- Marta Valdés
- Chucho Valdés
- Cintio Vitier
Por Jorge García
Maldita Hemeroteca

