Los arrestos en el 2009 del ex funcionario del Departamento de Estado estadounidense Walter Kendall Myers y su esposa Gwendolyn Myers, fueron una parte de esa larga lista de espías detectados por las autoridades en suelo estadounidense al servicio del régimen Cubano.
Los arrestos, que fueron anunciados ese año por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, fueron confirmados por la propia pareja cuando en su detención admitió la labor de espionaje que venían desarrollando al servicio de la Habana, a pesar de que Fidel Castro lo había clasificado en la Habana como una "ridícula historieta".
El matrimonio, que ya venía levantando sospechas, fue detenido luego de una operación de un agente encubierto de seudónimo "Héctor", que haciéndose pasar por espía cubano los convenció para dar información sobre sus actividades.
En los interrogatorios, los acusados confesaron al FBI que eran conocidos como los agentes 202 y 123 / E-634, que habían conocido personalmente a Fidel Castro en un viaje a Cuba en el cual usaron los seudónimos Elizabeth y Jorge.
| Momentos en que el FBI detenía a Walter Kendall en su propio apartamento. |
El FBI agregó además, que el método favorito de la señora Myers para pasar los secretos era mediante el intercambio de carritos de compra en los supermercado "Giant Food", situado cerca de Westchester, y en "Social Safeway", a unas pocas cuadras por Wisconsin Avenue, en la ciudad donde vivían.
Además, enviaban la información a la Habana cifrada en clave morse, o a través de mensajes en la onda corta radial recibida y enviada desde mar afuera, lo cual hacía en su yate "Helene", mediante transmisiones en la frecuencia de 7887 kHz que comenzaban con una voz femenina gritando: “¡Atención! ¡Atención!” y luego transmitían series de 150 grupos de cinco números.*
A mediados del 2009, el arrestado Walter Kendal, quien había sido profesor en el Instituto de Servicio Diplomático del Departamento de Estado, y además analista de inteligencia sobre Europa donde tuvo acceso a bases de datos secretas, fue sancionado a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional. En cuanto a su esposa, Gwendolyn Myers, recibió una pena de 81 meses de prisión, a cumplir en una cárcel Federal del estado de Colorado.
*The Inside Story of Kendall and Gwen Myers // www.washingtonian.com // Vídeo desclasificado por el FBI del agente castrista y la detención del matrimonio.
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