BREAKING

10/recent/ticker-posts

DE LA SERIE "LOS FALSOS GALLEGOS": EL GENERAL JOSE RAMÓN FERNANDEZ

Conduciendo a uno de los brigadistas de Playa Girón prisionero. // 

Nadie se explicó nunca el porque hablaba de esa manera, ni tampoco porque le llamaban "el gallego" si este señor de España, probablemente jamás pisó su tierra. 

Pero así fue como le llamaron en Cuba e incluso, muchos creen todavía que nació  en la Madre Patria. Nada más lejos de la verdad. Es que ni siquiera Santiago de Cuba, en año que nació este hombre, 1923, era una jurisdicción Española de ultramar.

En fin, como se conoce José Ramón Fernández llegó a ostentar los grados de general de división en el régimen dictatorial de Fidel Castro, y además atesoró varios altos cargos civiles en la dictadura hasta su muerte. 

En su juventud su padre, el emigrante Asturiano Antonio Fernández llegó a tener en propiedad un hotel en Santiago de Cuba, y una finca en el Cobre de treinta caballerías. O sea, que este lo que fue hambre y necesidad nunca la pasó en su vida. 

Incluso en 1947 se dio el lujo de estudiar en la prestigiosa Escuela de Cadetes de Managua, en la Habana, en la Escuela de Artillería, y hasta en los Estados Unidos y todo. En 1956 se enroló junto con otros oficiales en el movimiento de sublevación contra Batista conocido como "Los Puros", por lo que fue enjuiciado y condenado. 

A la izquierda de Fidel Castro. 

Por cierto en el juicio fue defendido por el abogado José Miró Cardona, el hijo del brigadier español José Miró Argenter, el único general mambí catalán que luchó en la guerra contra su propio país, desempeñándose como ayudante - por no decir guatacón profesional - del general Antonio Maceo.

Tres años después Miró Cardona, siendo ya primer ministro del gobierno del Dr Manuel Urrutia Lleó, tuvo que ponerse las pilas y exiliarse en una embajada en la Habana, antes de que los hermanos Castro, que no creían ni en estirpes de mambises ni el santo sepulcro, le echaran el guante. 

El falso gallego fue a parar a la prisión del Príncipe, en la Habana, y por ese periplo en distintos talegos la vida lo llevó a conocer a Fidel Castro. Fue tal la atracción que sintió que nunca más se separó de él. 

De aquellos nobles sentimientos que le hicieron anteponer su uniforme en nombre de la democracia, esta vez lo puso al servicio de una feroz dictadura. Total, que el falso gallego murió el 6 de enero de 2019 y hoy no se acuerda de él ni .....

Por Jorge García
Maldita Hemeroteca