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DE SU PROPIA MEDICINA


Se habla de que durante la extracción de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores el pasado tres de enero de Venezuela, el Pentágono utilizó supuestamente una especie de "rayo cósmico" que dejó a todos los que protegían al sátrapa completamente "inmovilizados", y fue así como pudo aniquilarlos a todos muy fácilmente.  

Hoy la noticia que corre por varios medios, entre ellos CNN, parece constatar la veracidad de esta suposición, e incluso van más allá. Se dice que el Pentágono compró un dispositivo que podría estar ligado al llamado “Síndrome de La Habana”, según reportó este martes la cadena estadounidense CNN, que citó como procedencia a "cuatro fuentes bien informadas en el tema".

Dos de esas fuentes indicaron al medio que una división del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Homeland Security Investigations (HSI), compró el dispositivo por millones de dólares en una operación encubierta durante los últimos días de la administración de Joe Biden, y que se utilizaron fondos proporcionados por el Departamento de Defensa.

Según ellos, se pagó una cantidad de “ocho cifras” por el dispositivo, pero no detallaron cuánto. El Departamento de Defensa ha pasado más de un año probando el dispositivo, que podría ser la causa de una serie de misteriosas dolencias que afectan a espías, diplomáticos y soldados estadounidenses, y que han sido denominadas como el “síndrome de La Habana”, porque fue en la capital cubana donde se reportaron los casos.

Embajada de Estados Unidos en la Habana.// ....

La historia viene a raíz del año 2016, que un equipo médico multidisciplinario examinó a varios diplomáticos estadounidenses afectados por un supuesto "ataque sónico" sufrido en la Habana, y llegaron a la conclusión de que aquella agresión electrónica había sido real.

Aunque en menor intensidad por supuesto, los afectados en la Habana sufrieron daños en el oído interno que afecta al equilibrio, confusión y problemas cerebrales en general, con lo cual usted imagine que el que experimentaron estos escoltas del fuerte Tiuna.

En total fueron veintiséis diplomáticos que trabajaban, o estaban relacionados, con sus embajadas en La Habana. Pero lo curioso que no solo fueron norteamericanos, igual personal diplomático de Canadá - que para nada es hostil con el régimen de la Habana - informó igualmente haber sufrido similares ataques.

En general todos sufrieron problemas parecidos de salud, dolores de cabeza, presión en los oídos, mareos y sensación de confusión y orientación. Como no podía ser de otra manera, el régimen de la Habana lo negó todo, argumentando que se trataba de "una idea descabellada por parte de una maquinaria política anticubana bien engrasada, encabezada por el entonces senador republicano cubano americano Marco Rubio". Mira tú que cosas.

Fue entonces que a raíz de los ataques, al siguiente año el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió suspender los servicios consulares en La Habana, así como reducir al mínimo el personal diplomático en la Habana. Total que de constatarse esta noticia, todo parece indicar que los del Delta Force les dieron a probar de su misma medicina en una dosis mas alta.


Maldita Hemeroteca