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EL CANDLER Y BUENAVISTA, ORGULLO DE LA EDUCACIÓN PRIVADA EN CUBA


Si hubo, y habrá, que agradecerle eternamente a los Estados Unidos fue lo que hicieron en Cuba, y no solo ayudarnos a lograr la libertad. Nos referimos a todas las meidas que tomaron ante el deplorable estado en que se encontraba la isla al término de la Guerra.

En esa tarea se enfocó el general estadounidense Leonardo Wood, jefe del Gobierno de Ocupación, cuando dictó las normativas jurídicas, entre ellas la modernización de la enseñanza creando tres mil nuevas aulas. Para ello se hizo necesario el envío de maestros cubanos a recibir una formación en centros educativos de Estados Unidos, objetivos contemplados en la la primera constitución republicana de 1901.

No obstante, ya en Cuba habían dado los primeros pasos en la era Española, por ejemplo el colegio de Belén fundado en 1854, los Escolapios, en 1857, y más tarde La Salle, el Metodista o el Sagrado Corazón de Jesús, entre otros. Pero vamos a centrarnos en uno de ellos y su versión femenina, el "Candler College" y el colegio para hembras "Buena Vista", fundado posteriormente en 1920. 

Sin dudas que el Candler fue una de las más importantes instituciones educativas de corte metodista establecida en La Habana, concretamente en la calle 54 y la avenida 43 (calles Miramar y Gutiérrez), en el antiguo Marianao, durante la época republicana. 

Era Candler una escuela privada fundada por esta iglesia procedente del Sur de Estados que ofrecía una educación bilingüe (español e inglés), basada en valores cristianos y una formación integral para niños y jóvenes cubanos. Inicialmente creado para educación elemental e intermedia, contaba con programas desde preescolar hasta secundaria (“High School”), permitiendo a muchos graduados continuar estudios superiores, incluso en Estados Unidos. 



FUNDACIÓN. 

El colegio fue fundado en 1899 por misioneros metodistas en La Habana y más tarde se reorganizó con sede principal en Marianao a partir de 1912-1913 bajo el nombre de Candler College. El nombre “Candler” proviene del clérigo metodista Warren Atkins Candler,obispo de la iglesia en Florida.

Este hombre de Dios promovió toda la obra misionera en Cuba, pero consideró de especial importancia la labor educativa, de ahí el nombre de la primera escuela metodista abierta en La Habana en honor al obispo Candler. La escuela se ubicó primero en La Habana en la calle Virtudes, No. 10-14.

Su primer director fue Thad F. Leland, a quien sucedieron E. E. Clements y B.F. Gilbert. En 1909, el reverendo Harry B. Bardwell asumió la dirección del Candler College. Ese mismo año, el nuevo director vislumbró la necesidad de expandirse y convenció a la Junta de Misiones de la iglesia para que adquiriera un gran terreno en La Ceiba, Marianao.

La construcción del primer edificio del nuevo colegio se inició en 1912. Con el paso de los años se fueron añadiendo otros muchos edificios e instalaciones según lo requería su crecimiento en número de alumnos y prestigio. El de Marianao abrió sus puertas en enero de 1913, bajo la dirección del reverendo Sr. Bardwell.

Con el paso de los años, se fueron añadiendo otros edificios e instalaciones, según lo exigía el crecimiento de su alumnado y prestigio. En relación al estudiantado, no solo asistían metodistas sino también de diversas denominaciones protestantes, y también estaba abierto a estudiantes católicos (mayoría) y judíos. 

Alumnas del Colegio Buenavista. 

Sin embargo, la mayoría de los profesores eran cubanos miembros de la Iglesia Metodista, aunque el profesorado incluía algunos misioneros y profesores estadounidenses. Sus programas de estudio eran bilingües: clases en español e inglés desde los primeros grados y bastante moderno para su época. Además de Matemáticas, ciencias, historia, geografía, Literatura española e inglesa, música, educación física y artes.

Preparaba a los estudiantes tanto para universidades cubanas como estadounidenses. Sus valores eran cristianos: honestidad, servicio, responsabilidad y su disciplina escolar: puntualidad, respeto y buena conducta. No era un ambiente represivo, pero sí estructurado y serio. En relación a las hembras, las alumnas usaban uniforme escolar, generalmente un vestido o falda con blusa clara, zapatos cerrados.

Por otro lado mantenía el cabello recogido o bien arreglado pues la presentación personal era muy importante como parte de la formación, como su muestra en las fotos perfectamente. Sobre las actividades extracurriculares, las niñas participaban en coros y música (piano, canto), teatro escolar, actos cívicos y celebraciones religiosas. En algunos casos, deportes suaves como gimnasia y juegos organizados. 

En cuanto a la formación en valores, el colegio enfatizaba el respeto, la disciplina y la honestidad. Esta preparación previa les permitía continuar sus estudios en el Candler College o en universidades. Toda esta educación colapsó en 1961, cuando el régimen Castrista nacionalizó todas la educación privadas, incluyendo por supuesto la e religiosa e incluso la laica.