Un 20 de enero de 1959 el comandante Camilo Cienfueros era nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército, asumiendo el mandato del mismo en Columbia, en Marianao, la todavía sede del ejercito Cubano.
Camilo Cienfuegos nació en La Habana un 6 de febrero de 1932, y aunque no era Español como si lo fuera, ya que tanto su padre como su madre lo eran, los anarquistas Ramón Cienfuegos y Emiliana Gorriarán, originarios de Asturias y Cantabria, ambas regiones aquí en España buen calentitas en cuanto al anarquismo.
No me quiero ni imaginar como le habría caído esa noticia al soberbio asesino de Raúl Castro, tanto fue así, que la bronca entre ellos no tomó mucho tiempo. Los anarquistas cubanos, a menudo llamados los "hermanos Moscú" por su vinculación inicial con el comunismo internacional de la Comintern y que participaron en la Sierra y en la lucha contra Batista, chocaron frontalmente y experimentaron la represión y persecución por sus ideales.
Camilo Cienfuegos mostró afinidad con ellos antes de su misteriosa desaparición, y figuras como Isidro Moscú (condenado a 20 años) o Luis M. Linsuaín y Gilberto Liman enfrentados a Raúl Castro, contribuyeron a las diferencias entre este y Camilo.
Anarquistas como Miguel Rivas (desaparecido), Aquiles Iglesias y Barbeito Álvarez (desterrados), así como Isidro Moscú, Roberto Bretau, Manuel Gerona, Rafael Cerra, Modesto Barbieta, María Pinar González, Dr. Pablo Madan, Plácido Méndez, Eulogio Reloba (y sus hijos), Abelardo Iglesias y Mario García, entraron en discrepancias con los hermanos Castro.
Todos ellos fueron encarcelados, y en casos torturados, incluso hasta la muerte, como ocurrió con Isidro Moscú. En este grupo de anarquistas se encontraba Boris Luis Santa Coloma, muerto durante el asalto al cuartel Moncada en 1953. Existen varias versiones de la muerte de Camilo. Es un tema tan manido y cansino que a veces aborrecemos repetir lo mismo, en cambio hay dos de ellas que siguen llamando mucho la atención, y esperamos que algún día sepamos de su veracidad.
El 21 de octubre de 1959 Hubert Matos fue a parar a la prisión y aunque estuvo 20 años, 16 de ellos incomunicado, no se atrevieron a fusilarlo aunque estuvo a punto. De hecho sobre el porque no lo hicieron, hay una versión que plantea que no hacía falta porque Camilo al que sí querían muerto, lo mataron allí mismo en Palacio.
La periodista y locutora radial, Pepita Riera, (Autora de "Tu vida y la mía" y "Servicio de Inteligencia de Cuba Comunista") se encontraba presente durante la concentración donde las masas, excitadas por el barbudo en jefe, pedían paredón para Matos. Hablaron Fidel, Raúl y Almeida, en cambio Camilo no quiso.
Todos ellos fueron encarcelados, y en casos torturados, incluso hasta la muerte, como ocurrió con Isidro Moscú. En este grupo de anarquistas se encontraba Boris Luis Santa Coloma, muerto durante el asalto al cuartel Moncada en 1953. Existen varias versiones de la muerte de Camilo. Es un tema tan manido y cansino que a veces aborrecemos repetir lo mismo, en cambio hay dos de ellas que siguen llamando mucho la atención, y esperamos que algún día sepamos de su veracidad.
El 21 de octubre de 1959 Hubert Matos fue a parar a la prisión y aunque estuvo 20 años, 16 de ellos incomunicado, no se atrevieron a fusilarlo aunque estuvo a punto. De hecho sobre el porque no lo hicieron, hay una versión que plantea que no hacía falta porque Camilo al que sí querían muerto, lo mataron allí mismo en Palacio.
La periodista y locutora radial, Pepita Riera, (Autora de "Tu vida y la mía" y "Servicio de Inteligencia de Cuba Comunista") se encontraba presente durante la concentración donde las masas, excitadas por el barbudo en jefe, pedían paredón para Matos. Hablaron Fidel, Raúl y Almeida, en cambio Camilo no quiso.
Vea la relación de Camilo Cienfuegos con el número 27
Después que si Camilo recriminó a Raúl, señalando de vergonzoso incitar a las masas a pedir el fusilamiento de Matos y Raúl, lleno de ira y en un tono descompuesto, le respondió que "si seguía así lo iba a matar allí mismo". Y sonaron dos disparos. Otra, que a raíz de la solicitud de renuncia de Matos, Fidel montó en colera, no por la renuncia en sí, si no por las consecuencias que tendría en el resto del ejercito, y decidió mandar a Camilo a meterlo preso.
Esta es la más difundida, la muerte de Camilo, su piloto Luciano Fariñas y el escolta Félix Rodriguez de regreso a la Habana, en cambio un experimentado piloto de nombre Roberto Cardenas - integrante de la columna 14 y luego jefe de la base aérea de Camaguey - detectó una serie de incongruencias en la búsqueda de Camilo y organizó una investigación paralela.
Asi dio con el avión de Camilo en una finca situada a 25 millas al sudeste de Camagüey, llamada «La Larga». Allí estaba la pequeña nave áerea escondida bajo pencas de guano y con las insignias cubiertas de pintura blanca. Otra de las versiones cuenta que cuatro minutos después de la partida del avión Cessna 310 en el que viajaba Camilo, despegaba de aquella misma pista un caza ‘Sea Fury’ con su cañón desenfundado.
Se dijo incluso, y esto sí que es rocambolesco, que el piloto del caza desapareció horas después de que regresara a Camagüey sin que aun se conozca su paradero, mientras que el mecánico que revisó el ‘Sea Fury’ a su regreso y que, al parecer, reportó que traía el cañón ametrallador sin munición alguna, falleció ese mismo día "atropellado por un automóvil" .
Asi dio con el avión de Camilo en una finca situada a 25 millas al sudeste de Camagüey, llamada «La Larga». Allí estaba la pequeña nave áerea escondida bajo pencas de guano y con las insignias cubiertas de pintura blanca. Otra de las versiones cuenta que cuatro minutos después de la partida del avión Cessna 310 en el que viajaba Camilo, despegaba de aquella misma pista un caza ‘Sea Fury’ con su cañón desenfundado.
Se dijo incluso, y esto sí que es rocambolesco, que el piloto del caza desapareció horas después de que regresara a Camagüey sin que aun se conozca su paradero, mientras que el mecánico que revisó el ‘Sea Fury’ a su regreso y que, al parecer, reportó que traía el cañón ametrallador sin munición alguna, falleció ese mismo día "atropellado por un automóvil" .
Por otro lado que si el pescador que dijo haber visto cómo un caza disparaba contra una avioneta, fue trasladado a La Habana para ampliar su testimonio, y nada más se supo de él. En fin, un misterio tan grande este, que ni el mismo Hubert Matos pudo aclarar cuando salió de prisión en 1979. Tampoco podía.
Maldita Hemeroteca
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