Congresistas de origen cubano, líderes políticos y activistas instaron este martes en Miami a la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a suspender las licencias que permiten la exportación a Cuba de productos de lujo, como jacuzzis, motos acuáticas o coches Ferraris, al considerar que benefician al «régimen» de la isla y «traicionan» al pueblo cubano.
El congresista republicano por Florida, Carlos Giménez, subrayó que a EFE que es importante que el gobierno federal, que otorga esas licencias, las restrinja porque hacen a Estados Unidos «cómplices» de la opresión en Cuba.
El republicano criticó que artículos de lujo, como vehículos de alta gama - Ferraris o Jaguars - e incluso camiones y otros productos industriales, como refrigeradores provenientes de China que transitan por Estados Unidos, no son «humanitarios» y, por el contrario, contribuyen a fortalecer la «represión» del gobierno cubano.
En una rueda de prensa en el Puerto de Miami, el congresista, acompañado de líderes del exilio como José Daniel Ferrer, Rosa María Payá y Orlando Gutiérrez, señaló que junto con los legisladores María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart enviaron una carta al Gobierno Trump pidiendo cortar «los beneficios financieros o materiales a empresas controladas por el régimen cubano».
Dariel Fernández, recaudador de impuestos del condado Miami-Dade, señaló en la rueda de prensa que su oficina revisó las licencias de exportación a Cuba y que no todos los productos autorizados benefician al pueblo cubano.
Alimentos, medicinas y bienes esenciales sí ayudan, pero los autos de lujo, equipos recreativos, motos acuáticas, jacuzzis y otros productos de alto consumo no cumplen ese objetivo, afirmó.
«Identificamos que algunas licencias federales otorgadas a ciertas compañías autorizan la exportación de bienes que van mucho más allá de las necesidades humanitarias básicas», aseguró. Para la congresista Salazar, «la ley estadounidense es clara: las sanciones existen para negar apoyo económico a la dictadura cubana hasta que se produzca un cambio democrático real».
La republicana, de origen cubano, instó en un comunicado a la Administración Trump a revisar y revocar cualquier licencia que beneficie directa o indirectamente a entidades controladas por el régimen y fortalecer el escrutinio de futuras licencias.
La representante hizo un llamado a cumplir la Ley LIBERTAD, en referencia a la Ley Helms-Burton, de 1996, que reforzó el embargo de EE.UU. contra Cuba y lo convirtió en ley federal, limitando que un presidente lo levante sin el Congreso.
Por otro lado el congresista Giménez - de origen cubano igualmente - reiteró que las acciones del presidente Trump han acercado al colapso al régimen comunista en Cuba e insistió en «cerrar todas las fuentes de ingreso que utiliza el régimen para reprimir al pueblo cubano, incluyendo el flujo de petróleo venezolano, los vuelos, las remesas y los negocios que envían productos de lujo».
