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EL QUE OYE CONSEJO SI LLEGA A VIEJO


En 1984 el dictador Fidel Castro piso suelo español de forma improvisada, y ofreció una breve conferencia de prensa en el aeropuerto de Barajas minutos antes de salir para La Habana.

En ese mismo avión de la flota rusa Aeroflot en que había llegado de Moscú, le acompañaba el entonces dirigente de la Junta nicaragüense Daniel Ortega, el único candidato presidencial por el Frente Sandinista, un partido que tomó el poder por la vía de las armas en Nicaragua en julio de 1979.

Hasta ese momento el poder real en Nicaragua residía en nueve comandantes que integraban la Dirección Nacional. Daniel Ortega era uno de ellos y el coordinador de la Junta. Desde esta posición, se vio como “natural” que haya sido el escogido como candidato presidencial cuando el gobierno revolucionario decidió abrirse a elecciones buscando legitimidad en medio de una cruenta guerra.

Fue entonces que para el mes de noviembre de ese año se celebraron unas elecciones adelantadas por las presiones de la guerra, donde Daniel Ortega y el Frente Sandinista de Liberación Nocional salió electo por amplia mayoría. Ya para entonces entonces el viejo tirano caribeño Fidel Castro venía "apadrinando" a su discípulo centro americano.

Seis años después, que el pueblo vio que aquello que había acabado con la dictadura de Somosa amenazaba con ser algo peor, vaya la misma película Cubana, le dio por probar fuerza en las urnas de nuevo ante Violeta Chamorro, candidata por Unión Opositora.

Castro
"No hagas elecciones". Castro le dejó Fidel Castro en esa ocasión. El viejo tirano le dejó claro los riesgos de confiar en la vía electoral democrática para sostener una revolución, señalando en diversas ocasiones que "los revolucionarios no hacemos elecciones".

El hombre se creía imbatible y ese día de la votación el pueblo le dio una bofetada que todavía le duele. Perdió las elecciones por la vía del nocao frente a la señora Chamorro - que falleció el pasado años estando exiliada en Costa Rica - que obtuvo el 54.74 por ciento de los votos mientras que él apenas el 40.82. 

Esa derrota significó el fin de la revolución sandinista, al menos por el momento. Luego vendrían dos sucesivas derrotas más, la del 1996 y la del 2001. En resumen, que hoy el corruto dictador transita por su quinto mandato de cinco años, y el cuarto consecutivo porque aprendió la lección que un día no quiso escuchar.

Las ultimas elecciones en el país, las de 2021, extendió su mandato hasta el 2027 alegando que había logrado el triunfo con mas de un 77%. Según borró un millón de nicaragüenses de los registros, con lo cual más del 20% no pudo votar, además tres partidos de la oposición lows sacó de circulación. Como habrán sido de fraudulentos, ilegales y antidemocráticos esos comicios, que hasta el presidente Joe Biden los calificó como "pantomimas". 

Ha pasado el tiempo, y hoy a los 81 años lleva ya 29 al frente del país a la brava, por no decir usar mala palabra, y tan a la brava que ni siquiera un escándalo como el de 1998 que su hijastra Zoilamérica, hija dela co dictadora Rosario Murillo con otra pareja, aseguró ante un tribunal que este viejo malandro había abusó sexualmente de ella desde que tenía 13 años.

Ni quiera la propia Murillo lo vio mal, y como buen dictador que apeló a su "inmunidad parlamentaria" y la jueza del caso y magistrada de la corte suprema, la señora Juana Méndez, que de tonta tenía muy poco, "consideró que el delito ya había prescrito y por tanto archivó la causa". 

Total que a partir de aquella "amarga experiencia con la Chamorro", su tiranía ya no corre riesgos innecesarios, al punto de que ha superado, y con creces, la de Anastasio Somoza que tanto combatió. De hecho el pequeñajo ya clasifica como el dictador más longevo de todos los dictadores que ha tenido Nicaragua y, con la excepción de la Cubana que ya es cosa seria, sería la más vieja del hemisferio.

Obiang
Si lo comparamos con otros tiranos del mundo vemos que se aproxima al grupo del Ugandés Yoweri Museveni, que gobierna desde 1989; o el eterno "líder supremo” de Irán, Ali Jamenei, en el poder desde el 1986.

La perestroika liberó a los soviéticos del Kremlin pero generó a sus dictadores propios, como Alexander Lukashenko por ejemplo, en el poder en Bielorrusia desde 1994 o el mismo ruso Vladimir Putin que como el que no quiere la cosa está instalado en el Kremlin desde el año dos mil. Por cierto, todos aliados del nicaragüense Ortega.

Por otro lado aunque ya no está, tenemos a Blaise Compaoré, quien estuvo durante 27 años al frente de la presidencia de Burkina Faso, Robert Mugabe que lleva casi 40 años años como amo y señor de Zimbabue, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, con 43 años en Guinea Ecuatorial y José Eduardo dos Santos, que estuvo 38 años mandando en Angola.

Ismail Omar Guelleh, mandamás de Yibuti desde 1999, Mobuto Sese Seko, que estuvo tiranizando el Congo desde 1971 al 1997 que murió, si no todavía estuviera. Islom Karimov, uno que ha sido presidente de Uzbekistán desde 1990, es decir, lleva 36 años en el puesto, al igual que Idriss Déby al mando del Chad y superando en un año a Nursultán Nazarbáyev, nombrado en Kazajistán desde 1990 o Emomali Rahmon en Tayikistán, otro "que no pierde" desde 1992.

Isaías Afwerki en Eritrea desde 1993. ¡Cuarenta y cuatro años! lleva Paul Biya con el bastón de mando y dando también en Camerún desde 1982, aunque ninguno como Hassanal Bolkiah, sultán de Brunéi, que asumió el mando cuando era un chico de 21 años y ya cumplió 79 (1967-2025) sin visos de pretender ceder el sultanato. Y sí, ya se que lo está pensando, ninguno de ellos supera al maldito clan de los Castro en Cuba con 67 años.


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