Un petrolero con carga entró este lunes en la bahía de Matanzas (oeste de Cuba), muy cerca del puerto de logística energética de la ciudad en pleno bloqueo energético de Estados Unidos a la isla. Se trata del buque Nicos I.V., con código de identificación IMO 9103843, bandera de San Vicente y las Granadinas y de 183 metros de eslora.
Aunque aparece parcialmente cargado (tiene capacidad para más de 300.000 barriles), se desconoce el tipo y cantidad de combustible que transporta.
Si procediese de un puerto fuera de Cuba, sería el primer tanquero que atraca en la isla desde el Ocean Mariner el nueve de enero, que entró procedente de México con unos 85.000 barriles.
Las plataformas de seguimiento de buques no tenían registrado al Nicos I.V. en un puerto cubano en las últimas semanas, aunque es posible que el barco estuviese operando en aguas de la isla sin dar a conocer su posición. El Nicos I.V. no está sancionado por Estados Unidos, pero sí que tiene el estatus de "vigilancia activa" por un delito medioambiental previo y por haber estado vinculado en el pasado al denominado "puente energético" entre Venezuela y Cuba.
En la orilla occidental de la bahía de Matanzas se encuentra uno de los complejos de logística energética estratégicos de Cuba, con una gran base de super tanqueros -la de mayor capacidad- y la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las mayores de la isla.
La presión de Estados Unidos recae sobre un país que precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas y alrededor del 80 % de lo que consume, cuando está descapitalizado productiva, humana y financieramente tras seis años de grave crisis económica.
Millones de cubanos afrontan ya una situación límite.
Los apagones se extienden por entre 15 y 20 horas diarias en todo el país, el transporte y la sanidad están operando en servicios mínimos, oficinas estatales y universidades han instaurado horarios reducidos o sistemas a distancia y la venta de gasolina está severamente racionada (la de diésel se ha suspendido).
El Gobierno cubano, que sigue instalado en la retórica de la resistencia, está implementando un duro plan de contingencia para tratar de subsistir sin petróleo importado, pero los expertos estiman que en cuestión de semanas la situación será muy grave.
En las últimas semanas, distintos países se han comprometido a ayudar a Cuba, empezando por los tradicionales aliados políticos de la isla, como Pekín, que anunció el envío de hasta 90.000 toneladas de arroz y una línea de "asistencia financiera emergente" de 80 millones de dólares.
EFE
