México se ha despertado este lunes sumido en una auténtica pesadilla de fuego y asfalto. El asesinato de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del todopoderoso Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha desatado una reacción violenta sin precedentes que ya afecta a la mitad del país.
El capo, de 59 años, falleció este domingo durante su traslado aéreo a la capital tras un operativo de las fuerzas federales en Tapalpa (Jalisco).
El golpe al narcotráfico, largamente esperado por la comunidad internacional, no ha sido un éxito puramente doméstico.
La propia Secretaría de la Defensa de México ha confirmado que la operación contó con "información complementaria" proporcionada por Estados Unidos, en un momento de máxima presión de Washington, que el pasado año elevó el tono al calificar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.
Narcoterrorismo en 16 estados
La respuesta del CJNG al abatimiento de su líder ha sido inmediata y coordinada. Lo que comenzó como 'narco bloqueos' en el sur de Jalisco se ha extendido como una mancha de aceite por 16 de los 32 estados de la República.
| "Todo bajo control", dice Sheimbaun |
El balance provisional es desolador: Ataques a instituciones con incendios en sucursales del Banco del Bienestar, el proyecto estrella de servicios bancarios del Gobierno federal. Parálisis educativa y civil suspendiendo clases en Jalisco, Nayarit, Michoacán, Colima y otros cuatro estados. En Guadalajara, sede del próximo Mundial 2026, se han cancelado eventos masivos y el transporte público ha quedado herido de muerte por el "código rojo".
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