El jefe de la Misión Diplomática de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, anticipó el martes el comienzo de una transición política en la isla, tras afirmar que Washington mantiene conversaciones con representantes del gobierno cubano, aunque dejó entrever que algunos sectores del oficialismo desconocerían esos contactos.
El diplomático sugirió que en Cuba existe una figura equivalente a la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aunque evitó revelar nombres. “Sí, hay una Delcy Rodríguez”, afirmó, sin ofrecer más detalles pese a la insistencia del periodista Damià Bonmatí.
Las declaraciones de Hammer van en la misma línea del presidente Donald Trump, quien en enero y nuevamente hace pocos días sostuvo que el diálogo con La Habana está en marcha y que pronto habría noticias. El gobierno cubano ha negado que existan negociaciones más allá de los intercambios habituales en materia migratoria y de narcotráfico.
“Cualquiera dentro de la cúpula (…) sabe que esto ya se está acabando”, concluyó, al insistir en que Estados Unidos busca apoyar al pueblo cubano sin legitimar la permanencia del actual régimen en el poder.
Consultado sobre plazos, el diplomático evitó comprometerse, pero volvió a señalar 2026 como horizonte para un eventual cambio político en la Cuba. “Si en semanas no avanza, va a haber un plan B”, advirtió.
Recordó que en noviembre Trump ofreció diálogo a Nicolás Maduro y que, tras una llamada y varias semanas sin resultados, se produjo su caída. “Tenemos que imaginar fechas similares”, señaló, en referencia al caso venezolano.
Hammer subrayó que la prioridad de Washington es una salida pacífica. “Nadie quiere ver un derrame de sangre, pero es muy importante que se realice un cambio”, expresó, al tiempo que pidió al resto del mundo “despertar y ayudar a avanzar este proceso”.
Hammer afirmó que, en un escenario democrático, podrían impulsarse planes de reconstrucción con apoyo de migrantes e inversores extranjeros. Señaló que solo el sistema electro energético requeriría unos 10.000 millones de dólares, en un país donde no existen recursos naturales comparables a los de Venezuela.
Finalmente, el diplomático aludió a los actos de repudio que ha enfrentado en Cuba, pero también destacó el respaldo de ciudadanos que se le acercan para contarle sus problemas.
“Cualquiera dentro de la cúpula (…) sabe que esto ya se está acabando”, concluyó, al insistir en que Estados Unidos busca apoyar al pueblo cubano sin legitimar la permanencia del actual régimen en el poder.
