Se cumplen hoy 173 años de un hecho insólito en la política de Estados Unidos, y que tiene a Cuba como protagonista.
Fue un hecho sin precedentes y hasta ahora no repetido. Verdaderamente increíble. William Rufus DeVane King juró su cargo como decimotercer vicepresidente de Estados Unidos en la casa de vivienda del ingenio azucarero Ariadna, en Limonar, provincia de Matanzas.
Nacido en el condado de Sampson, Carolina del Norte, el 7 de abril de 1786, en el seno de una familia acaudalada. Su caudal se enriqueció cuando fundó la plantación de algodón, “Chestnut Hill”, sobre la base de mano de obra esclava. Su familia llegó a ser una de las mayores esclavistas del estado de Carolina del Norte, poseyendo más de 500 africanos entre ellos.
La casa-quinta de La Cumbre, en Matanzas, había sido propiedad a principios del XIX de Serafina Updike y Crawford, nacida en Escocia y vecina de Rhode Island y Provindence, Estados Unidos, quien fue madre fundadora de una amplia familia cubana de la actualidad.
Por allí pasaron varias personalidades como Felipe de Orleáns, el Rey Burgués, un hijo del Zar de Rusia o el reverendo Abiel Abbot, en fin que la zona tenía fama de buen clima. Estaba tan débil y delicado de salud que para mantenerlo en pie durante la ceremonia hubo que sostenerlo por ambos brazos.
King fue, en 1852, su elección por los demócratas a la vicepresidencia de Estados Unidos como segundo del presidente Franklin Pierce. A esas alturas era ya un hombre muy enfermo, minado por la tuberculosis. La ceremonia se efectuó en La Cumbre, en la residencia de Updike; otros, en un barco que Washington envió a Matanzas para la ocasión.
La casa-quinta de La Cumbre, en Matanzas, había sido propiedad a principios del XIX de Serafina Updike y Crawford, nacida en Escocia y vecina de Rhode Island y Provindence, Estados Unidos, quien fue madre fundadora de una amplia familia cubana de la actualidad.
Por allí pasaron varias personalidades como Felipe de Orleáns, el Rey Burgués, un hijo del Zar de Rusia o el reverendo Abiel Abbot, en fin que la zona tenía fama de buen clima. Estaba tan débil y delicado de salud que para mantenerlo en pie durante la ceremonia hubo que sostenerlo por ambos brazos.
King fue, en 1852, su elección por los demócratas a la vicepresidencia de Estados Unidos como segundo del presidente Franklin Pierce. A esas alturas era ya un hombre muy enfermo, minado por la tuberculosis. La ceremonia se efectuó en La Cumbre, en la residencia de Updike; otros, en un barco que Washington envió a Matanzas para la ocasión.
Aunque estuvo residiendo en la citada mansión del reparto Versalles, junto a la bahía matancera, el cónsul de EEUU, William Sharley, se personó en el ingenio Ariadna, donde se realizó la ceremonia. Una vez finalizada Rufus King conversó con los asistentes y luego se retiró a una habitación.
Junto a su sobrino y colaboradores se instala entonces en el ingenio Ariadna, en la zona de Limonar, bien alejado de la costa, propiedad de Juan Chartrand-Dubois, padre de Esteban y Felipe, los excelentes paisajistas, la misma fábrica de azúcar donde, en 1851, se había instalado la sueca Fredrika Bremer.
Falleció 45 días después en su hacienda del condado de Dallas, en Alabama, sin haber podido desempeñar ninguna de las funciones inherentes a su alta investidura como segundo del presidente Franklin Pierce.
Falleció 45 días después en su hacienda del condado de Dallas, en Alabama, sin haber podido desempeñar ninguna de las funciones inherentes a su alta investidura como segundo del presidente Franklin Pierce.
Fuente: Articulo de Joaquín Molinet.
Progreso. Weekly Semanal.
