Se cumplen 65 años de que una fuerza compuesta por 1.500 exiliados cubanos, con el apoyo de la CIA, intentaron invadir Cuba por la bahía de Cochinos. Aquella fuerza que desembarcó el 17 de abril de 1961, tenía como objetivo derrocar al incipiente gobierno comunista de Fidel Castro.
Más de 100 de esos combatientes respaldados por Estados Unidos murieron ahogados o en combate. Otros 1.200 de ellos, conocidos como la Brigada de Asalto 2506, fueron tomados como prisioneros tras quedarse sin municiones y permanecieron cautivos durante unos 20 meses antes de que se negociara su liberación. El fracaso de esa intervención hizo la aparición, al menos oficial, del comunismo en Cuba a día de hoy y tras 67 años.
El museo original de la invasión de bahía de Cochinos abrió sus puertas en 1988 en una antigua casa de la Pequeña Habana. Albergaba una colección de fotografías, documentos y otros objetos conmemorativos, así como un documental sobre la invasión de tres días.
Actualmente, solo unos 200 veteranos siguen vivos —y los más jóvenes rondan los 80 años— y siguen sin ver a Cuba libre. Al menos serán los anfitriones de la gran reinauguración del Bay of Pigs Brigade 2506 Museum and Library (Museo y Biblioteca de la Brigada de Asalto 2506 de la Invasión de Bahía de Cochinos) en el barrio de la Pequeña Habana para conmemorar el 65to aniversario de la invasión.
Ahora cuentan con un nuevo edificio de dos plantas y 1.022 metros cuadrados (11.000 pies cuadrados) fue construido en el mismo lugar con fondos del condado de Miami-Dade, el estado de Florida y donantes privados.
UN NEGOCIO REDONDO PARA CASTRO
Una vez derrotada la invasión, empezó a llegar la pasta a las arcas castristas a borbotones. En principio se ha hablado de un supuesto intercambio de 53 millones de dólares en alimentos y medicinas el cual no negamos, pero ¿qué tal de los otros millones que apenas se habla?.
Citemos fuentes cubanas como el periódico Granma, que asegura que en la expedición venían 194 exmilitares y ex policías del anterior régimen de Fulgencio Batista. Según se puso posteriormente, a 223 brigadistas se les fijo una indemnización compensatoria de cien mil dólares, otros cincuenta mil a 584 integrantes y veinte mil a 384, y así sucesivamente hasta que el monto total llegó a ser mayor que lo publicado.
Y suponemos que los 500 bulldozers Caterpillar, valorados en treinta millones, no tenía nada que ver con estas indemnizaciones personales. Mire matemática pura: Una media de cincuenta mil por brigadista arroja un total de 60 millones de dólares, siete más de los cincuenta y tres oficialmente anunciados. Eso sin contar que por varios de ellos se exigió el doble.
Solo le voy a poner un ejemplo y usted saque sus propias condiciones. Si esa dictadura no le perdonaba el paredón ni a un miserable chivato, pregúntese entonces cómo fue posible que el mayor Ricardo Montero Duque, señalado por ellos mismos como un azote en la zona de Bueycito, en Oriente, durante la etapa de la sierra maestra, ¡no recibió ni una colleja!.
En 1986, tras 15 años entre rejas, salio en libertad y se unió a su familia en Miami tras pagar los millones correspondientes. Y como Duque le digo, por ejemplo, que por millones tambien salvó su cuello el señor Nicolás Hernández Méndez, que quizás así el nombre no le diga nada, pero que tal si le digo que fue uno de los tristemente recordados "Tigres de Masferrer".
Maldita Hemeroteca
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