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CASOS Y COSAS DE AQUELLA REPÚBLICA: EL ROBO (IV)


El robo se realizó en tiempo récord y contó con los tres elementos más importantes para, según Napoleón, ganar una guerra: dinero, dinero y más dinero. Salabarría buscó al autor material: el Gallego García, un ladrón de manos de seda experto en cajas fuertes.

En la lucha contra Batista Mario había guardado prisión más de una vez en el Castillo del Príncipe, donde este gallego era el recluso a cargo de la zapatería. Moviendo sus contactos en el bajo mundo pudo localizarlo. Al principio García desconfió del jefe policial. «Mario, yo estoy retirado» —le dijo. Pero rectificó tras escuchar la tentadora oferta. » El Manquito La operación contó con la complicidad de los custodios del Capitolio.

Para ello fue necesario sobornar al teniente Abelardo Fernández el Manquito, jefe de la Policía del Ministerio de Educación, organismo patrocinador de la exposición en el Salón de los Pasos Perdidos y responsable de la custodia de las obras de arte exhibidas, propiedad del ministerio. Oriundo de la barriada del Vedado, Abelardo Fernández se había iniciado como revolucionario en las luchas contra la dictadura de Machado.

Después apoyó el gobierno de Grau-Guiteras y tras el golpe de Batista se unió a la organización Joven Cuba, dirigida por Guiteras. Luego del triunfo electoral de Grau en junio de 1944 se había desviado hacia el gansterismo. Del Capitolio al Palacio Presidencial El robo de la joya cumplió sus objetivos: el asesinato de Dupotey pasó a un segundo plano en los medios informativos para dar espacio al escándalo del Capitolio. La causa criminal fue sobreseída.

El presidente del Senado, Miguel Suárez Fernández, recibió fuertes críticas del presidente Grau y de la prensa; lo cual perjudicó en buena medida sus aspiraciones a ser escogido como el candidato presidencial por el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), en los comicios de 1948.Carlos Prío Socarrás resultó ser el seleccionado. Transcurridos 15 meses, el 2 de junio de 1947, Grau encontró el diamante en su mesa de trabajo y citó a Palacio a importantes figuras de su gobierno.

A las dos de la tarde estaban en su despacho el senador Carlos Prío; el presidente del Senado, Miguel Suárez Fernández; el senador por la provincia de Oriente Caíñas Milanés; el presidente del Partido Republicano, Guillermo Alonso Pujol; el ministro de Gobernación, Alejo Cossío del Pino y los de Justicia y Salubridad; así como el juez de instrucción de la Sección Segunda, Arturo Hevia, instructor de la causa 295/46, radicada al efecto del robo.

«Señores —dijo Grau— los he citado para que sean testigos de la entrega que voy a hacer de un diamante que he recibido de forma anónima y que, según parece, es el mismo que fue sustraído hace algún tiempo del Capitolio Nacional. Lo entrego al Dr. Hevia».

El brillante estaba en un sobre amarillo. En un evidente regaño a Suárez Fernández, agregó:

«Supongo que el juez lo entrgará al Presidente del Senado, que se encuentra entre nosotros, para que lo reintegre a su lugar con mayores seguridades a fin de que no vuelva a desaparecer».

Un periodista preguntó cómo había llegado a su despacho. «En forma anónima», respondió. Ante una pregunta similar, reiteró:

«Ya he dicho que lo recibí en forma anónima, y eso es todo. Es como si a uno le dijeran: levante ese papel que va a encontrar algo debajo. Y efectivamente, aparece el brillante». La joya fue revisada por los presentes. El senador Caiñas Milanés argumentó que le parecía más clara que la del Capitolio. Entonces Grau le dijo al juez: “Bueno, doctor, si no es la del Capitolio me la devuelve, pues fue a mí a quien se la enviaron» 

EL RECORRIDO DE LA GEMA

El brillante lo depositó Pablo González Aróstegui en la mesa de trabajo de Grau. Su vínculo con la familia de Grau le daba acceso —sin levantar sospechas— al tercer piso de Palacio. Concluido el robo, el gallego García entregó la joya a Mario Salabarría, quien a su vez se la dio, en la finca América, a José Manuel Alemán.

Por su parte, Alemán se la entregó en calidad de depósito a uno de sus hombres de confianza, Carlos Arazosa, alias Chino Arazosa, quien más tarde fuera nombrado Ministro de Educación. Transcurrido un año, Alemán determinó devolver el brillante y ordenó al chino Arazosa su entrega a González Aróstegui para que lo colocara en el despacho de Grau. El sagaz Presidente sospechó de él y por un largo tiempo le prohibió la entrada a Palacio. 


Maldita Hemeroteca
Fuente: Newton Briones Montoto en Espacio Laical.


Newton
NOTA: Sobre esta muerte de Montoto ocurrida en la mañana del 23 de diciembre del 2023 en plena Quinta Avenida, que como sabemos es una arteria habanera sumamente vigilada por radicar allí la mayoría de las sedes diplomáticas del país, nada se sabe. Incluso la familia ha salido al paso no sabemos a que, a no ser que estén cagados de miedo, y no quieren que hable de tal.

Sí, porque en Cuba ni las misteriosas muertes de los familiares se suelen denunciar por miedo. El señor Newton Briones Montoto, de 82 años, se había vuelto "muy incomodo" con sus artículos, sobre todo la mentira relacionada con la muerte del senador y líder azucarero Jesús Menéndez Larrondo, y que la puede leer aquí si así lo desea.