Se dice que los Haitianos son gente peligrosa. No lo dudo. Los regímenes corruptos que han padecido les han obligado en gran parte. Sin embargo, da pena ver como una nación aguerrida como esa, haya terminado en las condiciones en que está.
Oiga amigo, estamos hablando de un país que cuando nadie soñaba sacudirse a España de encima, ya ellos lo habían hecho y contra Napoleón nada menos. Cuando hace dos siglos casi todos los territorios coloniales de América apenas soñaban con la independencia, Haití ya era un país libre.
El territorio francés de Saint-Domingue se convirtió en 1804 en el primer país libre de la región de América Latina y el Caribe, y pasó a ser bautizado con un nombre taíno Haití. (Tierra de montañas altas). Sin duda fue algo sin precedente en la historia mundial, que unos esclavos de origen africano derrotaran a las fuerzas del disciplinado y temible ejército Francés.
No solo eso, en febrero del 1822 cogieron impulso y siguieron hacia el este, y como resultado estuvieron gobernando a la Española por espacio de 22 largos años. Sí, a esos mismos que hoy les plantan una valla en la frontera más alta que la del Vaticano.
Y llama mucho la atención ese sentimiento anti-haitiano que experimentan en la República Dominicana, racista y clasista por demás, cuando ellos, por decir algo, admitieron ser colonia de España de buena gana. Por cierto, Máximo Gómez entre ellos, militar anexionista al servicio de España antes de mudarse a Cuba y formar lo que formó.
La élite más clara y pro española del país, no podía concebir a un país gobernado por negros, a los que por demás consideraban de muy baja escala social llegando incluso a bárbaros y hasta salvajes. Molesta, y mucho, que un país como Republica Dominicana, que para encontrar a un blanco hay que apelar a los satélites de la NASA, sostenga ese racismo con el vecino.
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El historiador norteamericano Carlton Yingling afirmó: "Los dominicanos y los haitianos compartían no solo una lucha contra enemigos comunes, los imperios europeos, sino también la cultura, el comercio y, a menudo, sus vidas personales, a pesar de lo que afirman las narrativas nacionalistas posteriores". De hecho vea este link y compruebe usted mismo las consecuencias de esa narrativa.-----------------------------------------------------------------------------------------
En 1937, el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo inició lo que se llamó la "dominicanización de la frontera". En esencia, el brutal dictador efectuó una limpieza étnica sangrienta, la destrucción de los vínculos transfronterizos y el cierre de los contactos entre las dos partes de la isla.
Solo pasaban los braceros que iban a cortar la caña, porque ya ni eso querían los "seres superiores". Y así estuvo hasta 1990, que alejados del azúcar y aprovechando que otros países del área ya estaban algo quemados, dígase Panamá, Islas Vírgenes, Barbados o las islas Caimán, fueron convirtiéndose en un supuesto paraíso fiscal de cojones.
Repito es penoso, porque cuando un Dominicano no sabe ni hablar literalmente, los Haitianos dominan dos lenguas, el Español, que lo hablan como pueden, y el Francés que es su lengua natal. No lo digo yo, lo dice la propia prensa de ellos. Y aunque la situación ha mejorado algo, en 2015 Dominicana era el No 146 de una lista de 148 países con la peor calidad en la educación en el mundo.
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Según un reporte de “U.S. News & World Report”, les situó en el puesto No 74 de un total de 87 países en temas educativos. Para que tenga una idea, sólo trece naciones estaban peor que ellos, en el área Honduras (76), Guatemala (85) y El Salvador (86), este ultimo sería bastante discutible, en tanto que los otros diez eran naciones Asiáticas y Africanas. -----------------------------------------------------------------------------------------------
Total que para reducir un poco la historia, Francia les exigía indemnizaciones por la perdida del país, y los haitianos "frieron" a los vecinos ocupados a base de impuestos abusivos". Fue ahí cuando comenzó el declive de su dominio en el este de la isla.
Caudillos como Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, llevaron a cabo la independencia de Haití a medias, anexándose a España, hasta que más tarde el poderoso hacendado Pedro Santana, logró vencer en la guerra de restauración en 1865.
Fue el conservador Trujillo quien fomentó ese racismo uniendo a la élite dominicana blanca a su causa, y poniendo en la mira como enemigo común a los haitianos. Para identificarlos, el brutal "Chapitas" les hacía pronunciar la palabra "perejíl", palabra muy difícil para un franco parlante, y así los detectaba porque ya por el color de la piel le estaba siendo bastante difícil.
Y a lo mejor usted se estará preguntando, ¿a que viene este sainete?. Pues resulta que hace unos días - en medio de una discusión de beisbol durante el Clásico Mundial - un Dominicano me llamó "Cubano hambriento, sucio y cobarde", y no le voy a negar que por poco infarto ahí mismo, pero preferí no seguir con ese tema. No valía la pena.
Sí, porque estoy casi seguro que esa persona no sabía que con Fulgencio Batista en el poder, el PBI per cápita dela República Dominicana era similar al de Haití en ese momento, cuando ya en Cuba andábamos por 251 dólares estadounidenses y situándose entre los tres primeros puestos de la región, junto a Venezuela y Uruguay.
Superando incluso a países como España en indicadores de desarrollo de la época. No lo iba a entender evidentemente. La mayoría lo que tiene por cabeza es un "seboruco de este tamaño", dicho en buen cubano. Cuando en Dominicana escuchaban merengue a duras penas por la radio, ya en Cuba habían 53 televisores por cada mil habitantes, incluso a color.
De hecho en 1959 ya ocupábamos el primer lugar en América Latina en habitantes por televisor, a razón de 18 por cada equipo, además cien mil radios, 190 mil coches, 500 salas de cines en fin, "que el haitiano" no iba a entenderlo evidentemente, como nadie en Cuba entiende hoy a donde hemos llegado.
Por Jorge García
Maldita Hemeroteca