Actualmente son treinta y nueve países los que han llevado a sus astronautas al Cosmos, de ellos treinta y ocho han sido mujeres, aunque solo tres extranjeras en el momento del vuelo, una del Reino Unido, la segunda de Irán y la tercera de Surcorea.
En cambio los hay Vietnamita, Mongol, Sirio, Indio, Malayo, Afgano, Mexicano e incluso un Cubano, que no le tocaba pero eso no viene al caso ahora. Sin embargo, llama la atención que no hay cosmonautas Argentinos. ¿Y cómo puede ser posible que la Argentina no haya tenido un héroe de este tipo?.
Sí, tranquilo, como va ser eso posible, se llamó Fernando Caldeiro y con ese apellido no cabe duda que era de sangre gallega, aunque nació en una zona apartada de Buenos Aires. Claro, el problema fue que desde chico se fue a estudiar a los EEUU, y allí estuvo vinculado con la NASA como especialista en criogenia, pero su vuelo lo hizo con nacionalidad norteamericana y es así como esta recogido. No vale.
Pero tranquilo.
Sí que hubo otro, y este argentino de verdad - como Perón, Gardel, Fangio, Messi o Milei - que voló al espacio sideral en una cápsula especialmente diseñada para él. Se llamó Juan. Aquel histórico vuelo fue el 23 de diciembre de 1969 y para más detalles, como tenía que ser en este caso, el cohete lo fabricaron los propios Argentinos. ¡Cuidao con eso!.
Por aquellos años visitaba la Argentina el director de la NACA, la que fue NASA después, y ofreció varias conferencias y charlas muy motivadoras. Usted sabe como son ellos, que enseguida se pusieron al lío hasta que Juan estuvo ready para volar a lo desconocido.
Antes ya habían creado una serie de cohetes que no tuvieron mucho éxito que digamos, se caían con bastante frecuencia, pero al final consiguieron que al menos uno de cuatro metros de largo volara recto -hacia arriba queremos decir - y lo bautizaron como Canopus II. Lo lanzaron en una zona conocida como "La Rioja".
De pronto se perdió la nave, nadie sabía donde estaba Juan, hasta que los radares le detectaron luego de que gracias a sus paracaídas estaba sano y salvo en la tierra. Para allá se fue como un bólido el equipo de recuperación espacial. Al final todo fue una falsa alarma, Juan fue recuperado en perfecto estado de salud, convirtiéndose en el primer astronauta argentino de pura raza en visitar el espacio exterior.
Según la historia de este lanzamiento, cuando el cohete de Juan pasó la barrera de los siete kilómetros de altura el motor se apagó — así estaba previsto — y la nave siguió subiendo con la inercia hasta la increíble altura de 82 kilómetros, siendo comparado con el vuelo de Allan Sheppard en 1961. Esta etapa había durado solo 7 minutos, aun quedan 15 para recuperar a Juan en el regreso.
Luego de esta experiencia, Juan se trasladó a la provincia de Córdoba donde vivió el resto de su vida sin ninguna alteración física. Gracias a su temeridad y valentía, aquel 29 de diciembre de 1969 la Argentina se había convertido en el cuarto país en el mundo en enviar un ser vivo al espacio, después de Estados Unidos, la Unión Soviética y Francia, pues al Cubano todavía le faltaba "pulirse" un poco. (1980).
Total, que si los soviéticos tuvieron a Yuri Gagarín como el primero ser vivo en el espacio en 1961, e incluso a Valentina Tereshkova como la primera dama, mientras que los norteamericanos a su Alan Sheppard en el 62, los Argentinos tuvieron a Juan muy pocos años después. Así que les dejamos el vídeo que relata los pormenores de semejante epopeya:
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