"El pueblo de Cuba sabe que el gobierno revolucionario no es comunista". Eso fue lo que dijo Fidel Castro Ruz el 19 de abril de 1959, hace 67 años, cuando entonces se había auto proclamado primer ministro tras amenazar con el paredón al doctor José Miró Cardona, el hijo del general de división mambí, y catalán de nacimiento, José Miró Argenter.
Entonces Castro se mostraba muy airado por la "campaña" - decía - de que aquello era un gobierno comunista..... "Nuestra Revolución es tan cubana como nuestras palmas. (...) Y toda esta campaña de `comunista`, campaña falsa, campaña canallesca, que ni nos preocupa, ni nos asusta". Así dijo este hombre en la capital de los Estados Unidos, donde se encontraba de visita buscando "tranquilizar al monstruo" y ganar tiempo.
Para entonces ya había encontrado al primero a quien "chuparle la sangre", la URSS. No solo eso, tras despojar del capital privado a todo lo que se meneaba en Cuba, tenía el descaro y la desfachatez veinte años después de acusar a los Estados Unidos como el principal culpable de que su "proceso" hubiera realizado el abrupto giro hacia el comunismo.
Usted sabe cuantos "traga aldabas" apoyaron - y aun la apoyan - esta tesis. Una de las tantas fue la historiadora sueca Evilin Ling, en su estudio sobre el cambio al comunismo en la Revolución Cubana.
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| Miró Cardona |
No en balde el famoso dicho "hacerse el sueco" viene de "soccus", la manera que los Romanos llamaban "zoquetes" a los que tenían problemas de entendederas. El mismo Castro se encargó de ponerla en ridículo.
Otro "garganta profunda" fue el felador profesional brasileño Frei Beto, que luego la incluyó en su miserable y vergonzante libro "Fidel y la religión".
No vaya tan lejos en el tiempo. No hace mucho uno de sus nietos aseguró que no había más que leer el alegato en "La historia me absolverá" tras el fallido asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio 1953, para darse cuenta de cual era su programa político. Busque, busque usted en esa insufrible monserga donde es que aparece la palabra Comunismo. Ni siquiera Socialismo.
En febrero de 1984, tras una efímera visita a Madrid por ejemplo en la que estuvo acompañado del sandinista de Nicaragua Daniel Ortega, Castro dijo delante de las cámaras que había elegido el camino hacia el comunismo de manera voluntaria, palabras que debieron haberle retumbado a la servil sueca en sus orejas. Fue recibido entonces en la Moncloa por el presidente socialista, el andaluz Felipe González.
Total, que un 16 de abril, en medio del sepelio de las víctimas del ataque aéreo a los aeropuertos cubanos, el preludio de la Invasión de Bahía de Cochinos, justo ese momento de dolor fue el que el tirano Fidel Castro escogió para quitarse de una vez la careta... "Compañeros obreros y campesinos, esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes".
Por cierto, un detalle que a veces se pasa por alto. Entre los brigadistas que regresaron a Cuba en Bahía de Cochinos se encontraba su hijo de Miró Cardona, y nieto de este general mambí, José Miró Torra. Entonces su padre estaba al frente del Consejo Revolucionario Cubano, el órgano que, en caso de una hipotética victoria, le hubiera investido como presidente provisional de Cuba. De eso hacen ya sesenta y cinco años.
No vaya tan lejos en el tiempo. No hace mucho uno de sus nietos aseguró que no había más que leer el alegato en "La historia me absolverá" tras el fallido asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio 1953, para darse cuenta de cual era su programa político. Busque, busque usted en esa insufrible monserga donde es que aparece la palabra Comunismo. Ni siquiera Socialismo.
En febrero de 1984, tras una efímera visita a Madrid por ejemplo en la que estuvo acompañado del sandinista de Nicaragua Daniel Ortega, Castro dijo delante de las cámaras que había elegido el camino hacia el comunismo de manera voluntaria, palabras que debieron haberle retumbado a la servil sueca en sus orejas. Fue recibido entonces en la Moncloa por el presidente socialista, el andaluz Felipe González.
Total, que un 16 de abril, en medio del sepelio de las víctimas del ataque aéreo a los aeropuertos cubanos, el preludio de la Invasión de Bahía de Cochinos, justo ese momento de dolor fue el que el tirano Fidel Castro escogió para quitarse de una vez la careta... "Compañeros obreros y campesinos, esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes".
Por cierto, un detalle que a veces se pasa por alto. Entre los brigadistas que regresaron a Cuba en Bahía de Cochinos se encontraba su hijo de Miró Cardona, y nieto de este general mambí, José Miró Torra. Entonces su padre estaba al frente del Consejo Revolucionario Cubano, el órgano que, en caso de una hipotética victoria, le hubiera investido como presidente provisional de Cuba. De eso hacen ya sesenta y cinco años.
Maldita Hemeroteca

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