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| Marta Rita Velásquez Hernández. Agente Bárbara.// |
Recientemente conocimos la historia del guardia civil Asturiano Roberto Florez, quien posee el triste privilegio de ser el primer espía español condenado por traición a la patria. En algún momento entre 2001 y 2004, decidió que iba a abandonar el servicio de inteligencia, pero antes se iba a sacar un dinero vendiendo secretos al SVR ruso, antes KGB.
Parece que ya le había tocado bastante los cojones al entonces director del CNI, Alberto Saiz, que en 2007 autorizó un registro secreto en su casa, que para entonces residía aquí en Tenerife. Allí le fueron encontrados una documentación que había enviado a los rusos, así como cartas sumamente incriminatorias.
En cuanto a Cuba, todos conocemos a la espía Ana Belén Montes, una puertorriqueña que fue calificada por el propio secretario de estado Marco Rubio como una verdadera amenaza a la seguridad del país, desde el momento que trabajó como espía para la dictadura Cubana por casi dos décadas, por lo cual fue condenada a 25 años de cárcel.
En cambio, se habla relativamente poco de la persona que guio sus primeros pasos o mejor dicho, le lavó el cerebro radicalmente, su paisana Marta Rita Velásquez Hernández, la que fue "pescada" un tiempo después y no solo por hacer espionaje al servicio de la Habana, si no por ser una eficiente reclutadora de varios espías más.
Para Cuba "trabajó" desde 1983, 1983, facilitando documentos e información relacionada con la defensa nacional, usada para dañar a Estados Unidos". Nacida en Puerto Rico en 1957, Velázquez, agente Bárbara, trabajó unos años en el Departamento de Transporte, hasta que en 1989 entró a la agencia de desarrollo internacional (USAID), del Departamento de Estado, donde gozó de una amplia autorización para acceder a documentos muy sensibles.
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| Ana Belén Montes. |
Fue Rita la que llevó a la ciudad de New York a Montes por tren, para reunirse en un restaurante de la ciudad con un oficial de la inteligencia cubana identificado en el documento acusatorio como “M”.
El hombre tenía inmunidad como diplomático de la Misión de Cuba ante Naciones Unidas, uno de los dos principales centros de la inteligencia castrista en EE.UU, junto a lo que era entonces la Sección de Intereses en Washington.
Esos cargos que le formularon en el 2o04 dan cuenta que alrededor de septiembre de 1983, la agente Bárbara viajó clandestinamente a México para reunirse con oficiales de Inteligencia de Cuba. No solo eso, ambas mujeres se fueron a Cuba secretamente desde España en el mes de abril de 1985, para recibir entrenamiento de inteligencia. Fue así como Ana Belén Montes consiguió engañar varias veces el detector de mentiras del FBI.
A raíz de los atentados de las torres gemelas en septiembre del 2001, Montes fue arrestada lo que hizo que Velázquez renunciara a su trabajo con la USAID y escapara de Estados Unidos hacia Suecia, gracias a su matrimonio con funcionario de ese país en la USAID, al parecer inocente de todo.
En el 2011 las autoridades norteamericanas la convidaron a presentarse para hacer frente a estas acusaciones, y todavía la están esperando. Según se ha dicho, Suecia y EEUU no tienen firmado acuerdos de deportación de sus ciudadanos.
Por su parte Ana Belén Montes sí cumplió dos décadas de cárcel en EEUU, y vive actualmente en Puerto Rico con "un perfil muy bajo". Las palabras que le dedicó Fidel Castro en vida, "provocaron lágrimas en mucha gente".
Y es que la narrativa del castrismo no conoce límites. Consiguieron hacer creer a un gran numero de tontos, incluyendo a millones dentro de Cuba, que los integrantes de la red avispa de espionaje en suelo norteamericano, solo perseguía protegernos de las agresiones de ese país.
Y es que la narrativa del castrismo no conoce límites. Consiguieron hacer creer a un gran numero de tontos, incluyendo a millones dentro de Cuba, que los integrantes de la red avispa de espionaje en suelo norteamericano, solo perseguía protegernos de las agresiones de ese país.
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| Los cinco espías cubanos. |
Incluso muchos creen todavía que solo fueron cinco, cuando en realidad hubo otros como Joseph Santos, Alejandro Alonso, Edgardo Levy, Amarilis Silveiro y el matrimonio de Linda y Nilo Hernández, terminaron "cantando la traviata" con el FBI. En resumen, el 12 de septiembre de 1998 detuvieron a diez de los más de veinte integrantes identificados en esa red.
Por supuesto, "la desestabilización" a que se referían estos delincuentes era que Alan Gross - que fue condenado a 15 años y que trabajaba en Cuba bajo una flexibilidad de de las restricciones logradas por el bueno de Barack Obama, - pretendía facilitarle la internet libre al pueblo cubano mediante computadoras, teléfonos y tables de ultima generación, un ramo en el cual Gross contaba con gran experiencia.
Y fíjese lo que son las cosas, curiosamente la señora espía Rita trabajaba en esa agencia precisamente, ante de ser descubierta y escapar a Suecia. No muy belicosa sería la USAID como dijeron en Cuba, desde el momento en que el año pasado el Departamento de Estado, dígase Marco Rubio, le congeló casi todos los fondos por orden directa del presidente Donald Trump, entre otras cosas por el inmenso gasto que ocasionaba y que ascendía a 60 mil millones de dólares.
Y referente a la Red Avispa, pretender hacer creer que espiaban porque "amaban a su país" es sencillamente ridículo. Por esa misma regla de tres fue fusilado el espía alemán Heinz August Luning en la Cabaña de la Habana en 1942, por cierto el único que fusiló Batista y la única persona en toda la democracia si no nos equivocamos.
¿Es que acaso solo los que le sirven al Castrismo son héroes en vez de espías?. Pues no, no es así como funciona la cosa, porque si lo miras de esa manera entonces Luning debería ser considerado un héroe según quien cuente la historia. Luning hundía los barcos en esta área de América, porque Estados Unidos y Canadá se encontraban "agrediendo" a su Alemania del alma.
Luning fue un despiadado Nazi como Florez fue un traidor a la patria o como Rita y Ana Belén Montes fueron dos peligrosas "macheteras" independentistas, tan criminales como los cinco espías castristas que fueron una peligrosa amenaza para el país donde fueron atrapados. De hecho allí cruzaron todos los límites, incluso el del supuesto asesinato. No generalizamos, pero los espías no suelen ser gente que cumple la ley, mucho menos personas buenas.


