La cuarta noche de las Finales NBA en el Madison Square Garden quedó marcada por un episodio que ya pertenece a la memoria del baloncesto: los New York Knicks remontaron un 52-81 con 9:27 del tercer cuarto para imponerse 107-106 a los San Antonio Spurs y situarse 3-1 en la serie, acariciando su primer anillo en 53 años.
Con 5,7 segundos por jugar y los Spurs arriba por un punto, Jalen Brunson falló un triple que parecía sentenciar la noche, pero OG Anunoby, imperturbable incluso en la gloria, apareció desde atrás para palmear el rebote y completar la mayor remontada jamás vista en unas Finales.
Su gesto frío contrastó con la explosión del Garden, que aún veía a su equipo perder 80-95 con 8:44 por disputarse.
Anunoby firmó 33 puntos, pero el motor de la remontada fue Jalen Brunson, que terminó con 36 puntos y un 12/25 en tiros.
El base se rebeló ante el dominio inicial de Victor Wembanyama, que brilló en la primera mitad pero se quedó en solo 8 puntos tras el descanso, cerrando el partido con 24 puntos, 13 rebotes y un 9/25 en tiros. La Razón.es.
