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| Con el Libio Muamar Gadafi la empatía de Castro fue brutal, tanto como lo fueron él y sus hijos. // |
Las vidas políticas del asesino nacionalista africano Idi Amin Dadael,º dictador de Uganda, y la del sátrapa comunista caribeño Fidel Castro se cruzaron allá por la década de los años 70, época marcada por un pragmatismo ideológico complejo en el marco del Movimiento de Países No Alineados.
Fidel Castro envió tropas a varios países africanos, como Angola y Etiopía, sin contar las incursiones hechas unos años antes por el homicida argentino Ernesto Guevara en el Congo y Argelia, con el objetivo de apoyar movimientos de izquierdas. Eso llevó a Amin —quien entonces presidía la Organización para la Unidad Africana (OUA)— a elogiar a las fuerzas cubanas y ofrecerles incluso, vacaciones en Uganda.
Según publicó el New York Times el cinco marzo de 1977, Idi Amin se reunió con representantes cubanos y soviéticos en Kampala para agradecer públicamente el apoyo militar y político brindado a su régimen, especialmente frente a las condenas internacionales de Occidente por violaciones a los derechos humanos. Un año después les ofreció vacaciones en su país con todos los gastos pagados.
Para los planes de Castro, Uganda representaba un punto estratégico en el este de África en un momento donde Cuba tenía un despliegue masivo de miles de militares, médicos y maestros en el continente dentro de la llamada "Operación Carlota".
La brutalidad de este mandatario traspasó fronteras, ya que en 1980 introdujo una política de ejecuciones extrajudiciales de opositores políticos en el extranjero, a los que denominaban "perros callejeros". Bien que lo sabía, pues del extranjero le vino el fallido golpe de estado en mayo de 1984 y cuatro años después, tras una mascarada de apertura, desató una ola de "arrestos masivos y detenciones arbitrarias, 'desapariciones', tortura y pena de muerte".
En lo que los críticos califican, probablemente, el más sangriento acto de represión interna, más de 1.000 prisioneros fueron asesinados a tiros por las fuerzas de seguridad el 28 de junio y 29 de 1996 en la prisión de Abu Salim, según Human Rights Watch.
El 20 de octubre de 2011 "le dieron lo suyo". Tras ser capturado por fuerzas rebeldes en su ciudad natal de Sirte, durante la Primavera Árabe, fue golpeado y posteriormente rematado con dos disparos a quemarropa, uno en el estómago y otro en la sien. Terminaban así cuarenta años de una de las dictaduras más brutales de ese continente.
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| Amin de estatura 1,95 Fidel Castro 1,91 |
La prueba esta en que en 1974 el director franco-suizo Barbet Schroeder estrenó el documental "General Idi Amin Dada: Autoportrait".
En este trabajo se muestra la megalomanía, excentricidades y el régimen de terror que instauró el dictador ugandés, e intercalando testimonios de diversos líderes incluyendo el de Fidel Castro.
Aunque Castro permanecería en el poder en Cuba durante décadas, Amin sería derrocado y exiliado de Uganda menos de dos años después de esta reunión, para luego terminar sus días protegido por Arabia Saudita.
Sepa que cada vez que Castro estrechó la mano de este salvaje, despótico y sanguinario líder Africano, lo hacía a la misma que le quitó la vida a 300.000 personas aproximadamente. Como siempre sucede en estos casos otras fuentes apuntan a que la cifra de asesinados es mayor de muertos, aunque la citada es la más aceptada entre los historiadores.
Lo mismo podríamos decir de otro de su grandes compinches, Robert Mugabe, el sanguinario dictador de Zimbabue, que desde su independencia gobernó con mano dura durante casi cuatro décadas. Compartió una larga amistad personal con Fidel Castro, quien apoyó militar y logísticamente a sus fuerzas guerrilleras.
Durante 37 años en el poder este malvado dictador asesino entre 20 mil y 30 mil civiles, incluyendo aldeas enteras arrasadas por motivos étnicos y políticos, precisamente tras el temor de sufrir un revés políticos ante Morgan Tsvangirai, Mugabe desplegó sus milicias y fuerzas de seguridad para intimidar, torturar y asesinar a los votantes y líderes de la oposición.
Ni hablar de este sujeto, uno de los grandes asesinos del continente negro. Mengistu Haile Mariam, su gran colega de Etiopía, líder de la junta militar marxista conocida como el Derg. Castro le brindó un apoyo militar masivo a finales de los años 70, enviando decenas de miles de soldados cubanos para sostener su régimen en la Guerra de Ogadén.
Muammar Gaddafi, el brutal mandamás de Libia, a la que tiranizó por más de 40 años. Castro y Gaddafi mantuvieron una fuerte alianza "antiimperialista", colaborando en la financiación y entrenamiento de grupos rebeldes y políticos en el sur de África.
Para evitar cavar fosas comunes, a menudo los cadáveres de los asesinados eran lanzados al río Nilo para festín de los cocodrilos. Incluso se llegó a decir que era un caníbal, algo que desmintió una vez "al asegurar que la carne humana era muy salada". Fue capaz de exhibir muerta a una de sus tres esposas - supuestamente infiel - con el cuerpo cosido tras ser desmembrado.
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Castro formalizó sus relaciones diplomáticas en 1974 con Uganda, tres años después de que Idi Amin asumiera el poder mediante un golpe de Estado. Tal para cual.
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Eso sí, muy hábilmente se fue desmarcando de la bestia africana en la medida que su brutalidad fue ampliamente divulgada. Sin embargo en cuento a los asesinados, desplazados, refugiados y por supuesto despojados de sus propiedades, no hay tanta diferencia. Una estadística no aminora la culpabilidad de un asesino.
El 11 de abril de 1979 -cuando los medios de prensa del mundo entero se habían hecho eco de sus escandalosas exhibiciones de salvajismo - fue derrocado por las distintas facciones opositoras a su régimen articuladas en el el Frente de Liberación de Uganda, apoyado por el entonces presidente de Tanzania Julius Nyerere.
Nyerere fue otro que "bien bailó, de los que llevó en vida en su pecho la cara del apóstol José Martí prostituida en una medalla. Tal como hizo Castro en en Cuba, este otro "no alineado" hizo lo mismo en su país, gobernándolo bajo un sistema de partido único donde utilizó leyes de detención preventiva para encarcelar a disidentes sin juicio previo.
En cambio en su favor hay que decir que no murió en la cama siendo el dictador como el primero, en 1985 prefirió abandonar su cargo de la manera más pacífica posible. Aún así no se libró de lo que fue, porque su política de "Aldeas Ujamaa" aplicada a finales de los años 60 y 70 trajo una agresiva colectivización forzosa.
Esta política desplazó a millones de campesinos de sus tierras, una medida que desorganizó gravemente la agricultura provocando hambrunas, empobrecimiento y un importante número de muertes por desnutrición y enfermedades en las zonas rurales, asociadas a estas carencias. Dejó a Tanzania sin tierra cultivable, mientras mató, o se robó, casi todo el ganado existente.
Muammar Gaddafi, el brutal mandamás de Libia, a la que tiranizó por más de 40 años. Castro y Gaddafi mantuvieron una fuerte alianza "antiimperialista", colaborando en la financiación y entrenamiento de grupos rebeldes y políticos en el sur de África.
Otro, el José Eduardo dos Santos, el señorón de Angola, nación que gobernó desde 1979 hasta 2017. Fue un aliado histórico de Castro, respaldado directamente por tropas enviadas a su país para asegurar el control de su partido (el MPLA) frente a las guerrillas de UNITA y fuerzas extranjeras que le apoyaban. No robó más porque no podía. Como herencia dejó a su hija como la mujer más rica de Africa.
Maldita Hemeroteca


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