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| La Habana en esa época |
A la caída del bloque Comunista y en especial en la tristemente recordada República Democrática Alemana, democrática nada menos, su principal órgano de inteligencia, la Stasi, mentora de la policía política Cubana, desclasificó sus archivo.
Fue entonces que los Alemanes de aquella siniestra parte del muro se enteraron que hasta un tío, un primo e incluso un hermano o un padre, les estaban espiando. Así de perversa, maligna y aterradora fue aquel siniestro organismo del que Cuba tomó eficientes notas.
Hace ya varios años rueda en la internet un artículo que lleva la firma de Julio Soto Angurel; y que trata sobre la chivatería en los tiempos de Fulgencio Batista. La verdad que están duros algunos pasajes que en el se leen, sobre todo cuando se entera quienes son los supuesto protagonistas.
Aclaramos, que la chivatería en Cuba no es nada nuevo. Siempre ha existido, independiente del gobierno que se encuentre en el poder. Ha existido desde que Cuba era una colonia de España, incluso dentro de las filas del ejercito libertador, así que para nada debe extrañarnos su práctica
Dijeron que ella había ido a buscar ese dinero que habían dejado guardado y que citó varias cuentas con efectivo a su nombre de las que el ministerio de Recuperación de Bienes Malversados dio buena cuenta de ellas. Por otro lado la doctora aseguró que solo había ido en busca de los papeles para tramitar el respectivo divorcio de Ventura.
Entre otro de estos "expedientes" está el del chivato entregó a Ángel "Machaco" Ameijeiras, a raíz de los sucesos del edificio situado en las calles de Goicuría y O’Farril, en la Habana. Según Ventura este chivatazo posibilitó también la captura de la señora Norma Porras, esposa de Machaco, en ese momento en avanzado estado de gestación. Que tuvo que ser conducida primero al hospital militar de Columbia, y posteriormente al de emergencia en la avenida Carlos III.
Que unos días antes habían detenido a Tony Fernández, quien entregó a Armando Rivas, un capitán de la policía castrista que había sido el autor material, en compañía de otros, del estallido de una bomba en la tubería de agua del barrio La Victoria.
Pero el tema es que este señor Angurel, que al parecer de alguna forma tuvo acceso a los reportes policiacos de la Habana, en especial los del siniestro coronel Esteban Ventura Novo, en especial de cuando había sido designado jefe de la 5ta estación de la calle Belascoain en la Habana, y de ahí recopiló un grupo de anécdotas de chivatos al servicio de este policía, y que salieron publicados en un artículo de Juan González Febles el 23 de noviembre del 2010 en la revista Primavera Digital y que tituló "Esbirros, inadaptados y mecánicas mediáticas".
En su quinto párrafo dice: “La vocación y la condición de esbirro, está fuertemente vinculada a la condición de chivato. Los chivatos y los esbirros son el par ordenado por excelencia o la célula básica de la opresión. De hecho es tan cierto esto que plantea, que las mejores policías del mundo se basan en estos tipos de tan baja calaña para resolver sus enredados casos. Si no, ¡olvídate!.
A continuación cita datos que tenía Ventura Novo en su poder y que supuestamente publico a raíz de que su esposa, la doctora en estomatología Serafina Freyre Lazzaro, fuera detenida en las instancias del aeropuerto Habanero de Rancho Boyeros, cuando ella, en planes de divorcio de Ventura Novo, regresaba a Cuba.
El coronel, al enterase de esta detención, montó en cólera y publicó sus archivos policiales que se había llevado al exilio cuando escapó de Cuba y los publicó en su libro que se llama "Memorias" en la ciudad de Miami. Nos consta que existe, pues aparece en la web Amazon aunque ya no está disponible.
Este libro develó alguno de los supuestos secretos mejor guardados del archivo policial de este despiadado coronel, que fue célebre en Cuba por sus métodos represivos. Aunque es bueno aclarar algo, y es que por lo general a los detenidos que se disponían a colaborar no les ponía ni un dedo encima, se les brindaban garantías incluso de abandonar el país previo pago por bastante dinero por sus servicios.
Al parecer su esposa, la Dr Freyre Lazzaro, consideró que lo que había hecho su esposo en la Habana nada tenía que ver con su vida. Esto también es cierto, la prensa Cubana publicó imágenes de esta señora en Cuba cuando fue detenida en el aeropuerto. Sin embargo no fue tan así como ella creía.
El 27 de Enero nada mas puso un pie en la isla, el Comandante Efigenio Ameijeiras, jefe de la Policía Nacional Revolucionaria en ese momento, en la foto con gorra, y el capitán José Ponce Díaz, "le echaron el guante". En la foto a continuación, se puede apreciar el interrogatorio a que fue sometida la doctora que, entre otras cosas porque se dijo poseía supuestas joyas y sumas de dinero aún guardadas en algún banco Habanero.
Total que esta detención, y con toda probabilidad la imposibilidad de retirar un solo peso de Cuba, fue lo que hizo que Ventura estallara y publicara esos supuestos reportes policiales. Por otro lado cabría decir también que ese dinero bien pudo haber sido procedente de sus ahorros guardados, ya que la doctora tenía en la Habana una clínica privada.
Dicen que Ventura gritó lo siguiente: "Jamás en mi vida me metí yo con ningún familiar de ellos". También es cierto que la madre de Fidel Castro, Lina Ruz, había declarado al Diario de la Marina el 10 de enero de 1959, que había sido una protegida del ajusticiado coronel Fermín Cowley Gallego, oficial del Ejército Nacional y Jefe del Distrito Militar No. 9 de La Ciudad de oriental de Holguín, para que no le ocurriera nunca nada por ser madre de los Castros.
En este caso la doctora Lazzaro pensó quedarse en Cuba y, una vez se normalizara el país, retornaría a su profesión. Recordemos que solo habían pasado 4 meses de la huida de su marido, y de su jefe Fulgencio Batista, y nadie se imaginaba en esos momentos lo que le venía a Cuba encima. Al final doña Serafina tuvo que regresar de nuevo de la República Dominicana junto con sus tres hijos.
DICHO ESTO...
Antes nos gustaría decir, que el coronel Esteban Ventura Novo era considerado un azote para la delincuencia Habanera, de manera que muchos de ellos preferían "cantar de lo lindo" antes de caer en manos de sus matones en sus no menos famosos calabozos de la 5ta estación.
Total que en sus memorias, Ventura comienza dedicándole un capítulo, el No 5, al desaparecido comandante Juan Almeida Bosque. Dice así:
“…fui asignado a la segunda estación, situada en Paula y Picota (eso es la parte vieja de la ciudad de La Habana). A las 5:30 de la tarde del día 6 de noviembre de 1948. El timbre del teléfono de la estación sonó. -Segunda estación, ordene, dijo la clase de guardia. Del otro lado del hilo, una voz dijo: - Ahora mismo acaba de ser asaltada, en la esquina de las calles Desamparados y Damas, una mujer. Parece norteamericana; sus asaltantes son dos. Uno de ellos es "Caballo Blanco" y el otro "Pito".
Ambos corrieron hacia La Habana vieja, por la calle Damas. El sargento Darío y yo salimos hacia el lugar que nos indicaban…pudimos ver a la norteamericana Hallen Hayes, de Fort Lauderdale en la Florida, quien nos describió a sus asaltantes que le habían arrebatado su cartera con 166.00 dólares. Muy nerviosa, nos dijo: Los dos ser negros…
El bodeguero de la esquina nos manifestó: -Se metieron en la posada, allí, en el número 66. Comenzamos a registrar cuarto por cuarto. Al fin, en el número 7, debajo de la cama, estaba Caballo Blanco, quien atemorizado me dijo: "No me hagan nada". La cartera la llevamos a la carpeta de la oficina…
Conocido el hecho, el juez de Instrucción de la Sección Segunda lo procesó con 10,000.00 pesos de fianza, radicando la causa por asalto y robo. "Caballo Blanco", alias con que era conocido en el mundo de la delincuencia en el año 1948, no era otro que el futuro comandante castrista Juan Almeida Bosque.
Por este hecho fue sancionado por la Sala Quinta de lo Criminal de la Audiencia de La Habana a la pena de 4 años, siendo remitido al Reclusorio Nacional para Varones de Isla de Pinos.
Juan Almeida Bosque, alias Caballo Blanco, había sido sancionado a una pena por un hecho que, según su propia confesión, no era su giro ya que sus actividades eran la venta de marihuana en la esquina de San Isidro y Damas en unión de Caridad Suao, alias La Conguita. El informe agregó además que Almeida era medio hermano de Papaíto, famoso delincuente que operaba en esa misma barriada Habanera".
Que sepamos, desde que Ventura citó la causa y el referido delito el cual su veracidad podría ser constatada muy fácilmente, entonces, ¿cómo es posible que nadie de su familia se haya encargado nunca de desmentirlo?. ¿Qué necesidad hay de soportar que semejante calumnia ande colgada en la red de redes?, sobre todo teniendo un hijo de nombre Juan Juan, desempeñándose como influenecer y youtuber de relativo éxito en Miami.
Por eso es que pensamos que el día que pase allí lo mismo que pasó en la RDA, porque va a pasar, tarde o temprano pero va a pasar, entonces se sabrán horrores. Por ejemplo que Efigenio Ameijeiras Delgado, el mismo que detuvo en la Habana a su mujer, era un expendedor de marihuana muy conocido en el parque de la Fraternidad en la Habana, conocido con el apodo de "Tomeguín".
Es más, cita que en el juzgado Municipal de Puerto Padre, Provincia de Oriente, en funciones de juzgado Correccional, están los libros en los que constan las sentencias dictadas contra este señor y un tal Armando Cubría, con 60 días de privación de libertad por el delito de Pederastia, que en aquellos tiempo era conocida la homosexualidad.
En otro de los supuestos expedientes develados, se citan "los servicios prestados" por José Llanusa quien fuera el primer director del INDER en Cuba (Deportes). Según Ventura, este señor conocido como "el flaco" le explicó los pormenores del trasiego de armas desde Miami y que, aunque ya habían entrado dos cargamentos por los puertos del Mariel y de Isabela de Sagua, le informó que venía otro en camino del cual dio todo tipo de detalles.
Por ese servicio, asegura Ventura, le fue entregado un cheque de 3000 pesos. Al final resultó que el cargamento era cierto - entró por el Mariel - y se trataba de gelatina explosiva. En otro de estos "expedientes", el No 14, se refiere a Julio Camacho Aguilera quien cooperó de lo lindo cuando fue detenido junto a otros seis en el barrio de Marianao.
En este capítulo Ventura cataloga sus colaboraciones como "eminentes" y al respecto dice. "Habló tanto que decidí enviárselo al coronel José Fernández Rey, jefe del regimiento de la ciudad de Santa Clara, quien quedó agradecido por la "calidad de su trabajo".
Que capitaneaba un grupo de gángsters y terroristas en conexión también con el tenientito –un inválido despreciable, de Pinar del Río (se refiere a Manuel Noriega que fuera al triunfo de los barbudos de la Sierra, un sanguinario fiscal de los tribunales que fusilaron a diestra y siniestra en esa Provincia.
O por ejemplol, que los verdaderos delatores de jefe de acción y sabotaje en Santiago de Cuba, el señor Fran País, habían sido Haydee Santamaría y Armando Hart Dávalos, hecho ocurrido cuando ambos viajaban en un bus direción Santiago de Cuba, y fueron detenidos en el famoso cruce de la Virgen del Camino en la Habana.
Que el coronel Orlando Piedra, jefe del Buró de Investigaciones, fue quien rastreó la llamada y los detuvo en ese lugar junto con el doctor Julio Martínez Páez. Que dieron toda la información al coronel Mariano Faget que derivó la orden en el investigador José María Salas Cañizares.
Que la señora Violeta Casals, María Pérez, la sobrina de Crescencio Pérez, que fue a su vez delatada por Armando Cubría. De Faustino Pérez, el mítico integrante del comando que secuestró al corredor de Formula uno argentino Juan Manuel Fangio en la Habana, y casualmente medico y ex compañero de estudios de su esposa Serafina, que "sus servicios" resultaron vitales en el fracaso de la huelga de Abril.
Le dedicó también un capítulo a Mario Kuchilán Sol y otro a José Pellón, este ultimo delator de los revolucionarios Marcelo Salado y Andrés Torres.
Destacó "los servicios prestados" por Raulito Díaz Argüelles y Faure Chomón, quienes se reunieron con él en el café de Carlos III y Espada, "el Petit Codias" y que por la suma convenida de 3000 pesos delataron a los asaltantes de palacio y miembros del directorio revolucionario Juan Pedro Carbó Serbia, José Machado Rodríguez, Joe Westbrook y Fructuoso Rodríguez, que se encontraban escondidos en un apartamento No 7 del edificio Humboltd en la Habana.
Al respecto Ventura explica los detalles del supuesto chivatazo en el siguiente dialogo:
--- "¿Cómo sabemos nosotros que esto no es una celada de ustedes? , preguntó Ventura.
---Porque allí está Tavo, Gustavo Machín, esperando un mensajero a la hora en que ustedes vayan, dijeron ellos.
─¿Quién es el mensajero?
─No se lo podemos decir.
Hoy se sabe que el supuesto mensajero era un sobrino del ex-coronel Fermín Cowley Gallego, quien después se asiló en una Embajada porque temió que los revolucionarios le hubieran descubierto como protagonista de este sangriento hecho.
Por supuesto, Ventura los retuvo a los dos en un apartamento hasta que la operación estuviera terminada. Esta se saldó con la muerte de todos los integrantes de aquel comando que, por oponer resistencia, fueron masacrados.
--- ¿Por que haces esto Raulito, solo por dinero?, le volvió a preguntar Ventura y este le respondió...
--- Esta gente (los del directorio) no está robando el show (a los del 26 de julio). Eso si coronel, que no queden vivos, porque si no sabrán que fuimos nosotros", aseguró Ventura
Sin embargo aquí hay una contradicción, ya que según declaraciones del propio hijo de Fructuoso Rodríguez asilado en Miami, tanto a su padre, como al resto del grupo de revolucionarios los delató Marcos Armando Rodríguez, alias Marquito, quien se asiló en México en casa de los militantes socialistas Joaquín Ordoqui, ex jefe de la FAR (fuerzas armadas) y su mujer Edith García Buchaca, la ex del comunista Carlos Rafael Rodríguez.
Incluso su madre, la señora Marta Jiménez, le pidió al comandante Camilo Cienfuegos reunirse con Alfaro, uno de los soldados Batistianos participantes en aquella masacre de Humboldt y que se encontraba detenido. Camilo la llevó ante este detenido; y la señora Marta le mostró una serie de fotografías en las que aparecía el tal Marquito y que fue corroborado de inmediato por el detenido Alfaro.
Camilo lo arrestó enseguida, pero su hermano Osmani lo liberó un tiempo después. Alfaro, por su parte, fue fusilado por supuesto. Sin embargo, puede ser que este chivatazo haya sido parejo al del tal "Marquitos", toda vez que la viuda de Fructuoso consiguió la prueba definitiva que corroboró lo ocurrido.
Se descubrió que el gobierno de Batista había emitido una carta secreta a través de la Cancillería cubana, donde se le otorgaba a Marquitos una elevada suma de dinero para su manutención en su exilio de Argentina, Costa Rica y México. Dicha solicitud estaba avalada nada menos que por Esteban Ventura y firmada por el canciller cubano.
Ya por la fecha del descubrimiento de este documento, Joaquín Ordoqui ocupaba el cargo de viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Finalmente el tal Marquitos fue descubierto viviendo en Praga y de regreso a la Habana fue fusilado por delator.
Por su parte Ordoqui recibió una sentencia de 30 años de prisión por supuesta colaboración con la agencia norteamericana C.I.A, aunque murió en 1973 pero no en prisión, si no con la pena rebajada a domiciliaria.
En fin, que contradicciones aparte, que son importante pero es lo de menos en este caso, lo que nos interesa mas es que queda demostrado que Ventura al parecer no mentía, y que era cierto que todos estos delatores recibían ingentes sumas de dinero del gobierno de Fulgencio Batista por sus miserables servicios prestados.
E incluso, resulta altamente curioso, por no decir increíble, que el hijo de Ordoqui, siendo su padre un preso político, recibiera recursos financieros de parte de Fidel Castro para que estudiara en Alemania. ¿Por cuanto un familiar de preso político recibió ayuda de los Castros?. Jamás que sepamos.
Es más, nos viene a la mente ahora el caso del "Morito Acosta", aquel militante del 26 de julio en Holguín de origen Libanés, y que tenía la misión de avisar al comando ajusticiador el momento justo en que el coronel Fermin Cowley Gallegos entrara a la ferretería frente a la cremería donde él se encontraba vigilando. Este comando le dio muerte al militar.
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| El Coche de la marca "Olsdmobile" propiedad de Fermín Cowley y el lugar donde fue ejecutado |
Esta ejecución fue hecha por este grupo integrado por William Gálvez, Carlos Borjas, Ramón Cordero, Dagoberto Sanfield, Alex Urquiola Marrero, Alfredo Abdón y Fredesvinda Pérez. Precisamente el después general de brigada Gálvez escribió un libro titulado - Salida 19 - donde detalla la operación y como el teniente coronel investigador, Irenaldo García, hijo de siniestro Pilar García, detuvo al tal Morito que "cantó de lo lindo".
No lo golpearon ni le sacaron las uñas. No le dieron "bicho de buey", ni quiera un bofetón, lo que le dieron fue un cheque con 1000 pesos y un pasaje para Miami donde todavía lo están buscando. De hecho, nunca mas se habló del 26 de julio en la provincia de Holguín; e incluso él (Galvez) y Celia Sánchez, tuvieron que atravesar un marabuzal (campo de una planta espinosa conocida en Cuba como Marabú) para poder seguir rumbo a la Sierra Maestra. Limpieza total.
En fin, leyendas, verdades a medias o mal intencionadas venganzas, lo que si es cierto es que todo esta por ver el día que se destape lo escondido, si antes no lo destruyen. En la RDA era tanto lo que tenían almacenado, que no les dio tiempo destruirlo todo. Incluso lo que destruyeron, lo que quedó hecho tiritas, todavía hay personal que se encuentra en Baviera "armando los muñecos" como si fueran antiguos papiros bíblicos.



