BREAKING

10/recent/ticker-posts

23 años de telefonía móvil en España


En los primeros años la telefonía en España era controlada por la compañía norteamericana ITT, pero en 1924 con la creación de la Compañía Telefónica Nacional de España, que absorbió a buena parte de ellas cuando ese año se crea la Compañía Telefónica Nacional de España, bajo el gobierno de Miguel Primo de Rivera.

No fue hasta agosto de 1928 se inauguró el servicio telefónico entre España y EE UU. El estreno se produjo con una conversación entre el rey Alfonso XIII y el presidente norteamericano Calvin Coolidges. Sin embargo la telefonía móvil llegó bastante tarde a España. 

En la imagen Alvaro, Infante Alfonso y la Infanta Beatriz, hablando por teléfono con el Rey Alfonso XIII desde NYC, 1929.

La guerra civil española frenó el desarrollo y también la posguerra, pero tras unos años complicados Telefónica retomó el camino de crecimiento y, en 1953, llegaron al millón de teléfonos instalados en los hogares españoles en los modelos de dial Góndola y Heraldo. A finales de los 70 el modelo Teide fue el primero totalmente electrónico y con marcación de teclado, mientras que el DOMO fue -posiblemente- el ultimo modelo antes de pasar a la telefonía móvil.

Fue en 1983 cuando los españoles vieron por primera vez un teléfono sin cable, cuando ese año presentaron el modelo Motorola DynaTAC. Se trataba de un "ladrillo" que pesaba aproximadamente un kilo, y desarrollado por Martin Cooper, presidente de esta compañía. Aun así, hubo que esperar hasta los años noventa para que la población tuvieran acceso masivo a la telefonía sin cable.

En principio estaban ideados para facilitar el contacto entre trabajadores de una misma empresa y representaban una alternativa sumamente interesante a los lejanos «busca», que tan solo permitían enviar mensajes cortos.  Se trataba, al mismo tiempo, de un objeto de lujo, como lo demuestra el que en 1995 tan solo un 2% de los españoles contasen con uno, entre otras cosas por lo alto de su precio.

Motorola Stat TAC, lanzado en el año 1996

Las dos primeras compañías que lo estrenaron fueron Airtel y Amena, quienes fijaron un consumo medio mensual que rondaba las 14.000 pesetas (unos 84 euros). Respecto a las marcas, los primeros teléfonos móviles en llegar a España fueron Mitsubishi MT-7, Panasonic Serie I, Motorola Microtac II , Sony CM H-333, Ericsson Hotline H-97, Nokia, Siemens, Nokia 101 y Alcatel Microsun.

Las pantallas eran monocromáticas y el dispositivo permitía almacenar hasta un centenar de contactos. Entre las funciones avanzadas de aquellos terminales sobresalía la calculadora, el buzón de voz... y poco más. La tarjeta Movistar permitía identificar el número del usuario. Por otro lado los mensajes cortos (SMS) eran gratuitos, ya que se pensaba que no tendría interés comercial un sistema de comunicación constreñido a solo 140 caracteres y espacios. 

LAS CUOTAS 

Cada mes se pagaba una cuota fija de 4.000 pesetas (24 euros) si la línea se utilizaba para asuntos personales. La cuota de alta de la primera tarjeta SIM ascendía a 3.500 pesetas (21 euros). Existían tarifas por franjas horarias: la normal costaba 45 pesetas el minuto (27 céntimos de euro); la reducida ascendía a 31 pesetas (18 céntimos de euros) y la superreducida se cotizaba a 18 pesetas (10 céntimos de euro). 

En todos los casos, había que incluir un coste de establecimiento de llamada de 20 pesetas (12 céntimos de euros). El tráfico se medía en fracciones de 30 segundos y se consideraba siempre el primer minuto como completo. Y todos, todos los números empezaban por 909, mientras que las baterías apenas duraban media hora. Además, en aquella época se permitía hablar por teléfono y conducir a la misma vez.

En la actualidad, la tarifa media de móvil ronda los 9 euros al mes.

Pese a las precauciones, los clientes pagaban más de un euro por una llamada de 30 segundos. Por ese motivo, la mayoría utilizaba el móvil para decir justo lo necesario. "Te llamo por el fijo que es más barato", se decía antes de colgar. Ni que decir tiene que nadie encendía el móvil en el extranjero. Eso podía significar la ruina.

Fuentes de Internet