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LA HABANA Y SUS CALLES: Paseo del Prado


Hasta finales del siglo XVIII no existían en Cuba paseos o avenidas majestuosas que caracterizaban a las grandes urbes Europeas, como Madrid por ejemplo, del cual se tomó la idea para reproducirla en la Habana y que llevaría por nombre el de la reina "Isabel II", y otra en Sevilla con el de "Alameda de Hércules", aunque que en este caso era la remodelación de una anterior. 

No obstante sepa que antes ya se había hecho una en México, "Alameda de México" en el siglo XVI, y otra en Lima, Perú, que llevó por nombre "Alameda de los Descalzos" en el XVII. El de la Habana se creó como una idea surgida en 1772 por el marqués de la Torre, entonces capitán general de la isla. El plan inicial era acometer una vía que corriera a lo largo de la muralla que entonces protegía a la Habana. 

Más tarde, con el gobierno de Miguel Tacón en 1834, fue ampliada hasta llegar a orillas del mar prácticamente, e incluyó la fabricación del teatro Tacón, el Gran Teatro de La Habana, la cárcel que fue demolida en 1928 y el Campo de Marte que hoy conocemos como parque de la Fraternidad. Con el comienzo de la republica, se construyó el muro o malecón, que en su primer trayecto de 1901 abarcó desde el Paseo del Prado precisamente, hasta la calle Crespo y que en esa primera imagen se aprecia perfectamente. 

Esta obra le fue encargada al encargada al arquitecto francés Jean-Claude Nicolas Forestier, de mucho prestigio en Europa sobre todo en España. Y aunque en un principio la avenida se conoció como "Alameda de Isabel II",  luego fue rebautizada como "Calle Ancha", "Paseo del Prado" y finalmente "Paseo Martí". Con la edificación del majestuoso Capitolio Habanero en 1925 durante el gobierno del presidente Gerardo Machado, la esplendorosa avenida se vio reducida en cuatro secciones. 

Fue entonces se le instalaron las farolas y los ocho conjuntos ornamentales en forma de leones, una obra del maestro fundidor de obras públicas don Emilio Vizcón Hernández, todos en bronce. Inclusive los centenarios laureles que aun le sobreviven milagrosamente, fueron sembrados ese mismo año. Solo agregar que su trazado no siempre fue así, ya que en sus inicios fue concebida como una vía solo peatonal. 

Paseo del Prado de Madrid

Sin embargo, en la medida que se fueron edificando infraestructuras civiles en sus alrededores, se fue haciendo necesario agregarle dos vías para coches en ambas direcciones, que fueron las primeras calles asfaltadas de la ciudad de la Habana. Ojo al dato. En la actualidad el Paseo Martí o del Prado, como le sigue llamando la gente, se encuentra sucio y deteriorado por la acción de los vendedores ambulantes y la habitual desidia de ese régimen, pero aun así la avenida y su bello piso de terrazo, sigue siendo el orgullo de todos los Cubanos. 

PASEO DE MADRID

El Paseo del Prado en Madrid ejerció una influencia incuestionable en la América hispana desde su origen a mediados del siglo XVI y, más tarde, con mucho mayor impacto, en el siglo XVIII, especialmente en los virreinatos hispanoamericanos donde se llevaron modelos similares al español.

El origen el Paseo del Prado era una zona de prados fuera de los límites de la ciudad que estaban atravesados por el arroyo de la Castellana. En el año 1561 Felipe II trajo a Madrid la capitalidad y, a partir de entonces, la ciudad empezó a crecer rápidamente y el Paseo del Prado empezó a ser utilizado como lugar de encuentro para la sociedad madrileña.

Fue el Rey Carlos III quien realmente transformó la zona. Cuando este rey llegó a Madrid procedente de Nápoles, se propuso mejorar y modernizar la ciudad para ponerla al nivel de las mejores capitales europeas. Entre estas acciones se propuso construir uno de los paseos más bellos de cualquier capital, para ello contó con los servicios del arquitecto Ventura Rodríguez y del capitán de ingenieros José Hermosilla. Dentro de esta gran remodelación se crearon los paseos laterales y el gran paseo central, se plantaron árboles, se allanó el terreno y se crearon varias fuentes.

Además se construyeron edificios como el observatorio astronómico o el jardín botánico. Entra las instalaciones que colindan con el Paseo del Prado se pueden destacar los museos del Prado, Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza, así como los hoteles Palace y el Ritz y por supuesto, las fuentes Apolo, la Alcachofa y la de Cibeles, esta ultima icono del club de futbol Real Madrid.

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