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▶BUQUES Y AVIONES DE ESPIONAJE RODENA LA ISLA
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DESMINTIENDO UN DUELO QUE JAMÁS SE EFECTUÓ.

Imagen de la portada del libro "Diario de un Rancheador"
de Don Cirilo Villaverde, donde el cazador de esclavos fugitivos, Francisco Estévez, le contó su historia. // 

Resulta triste ver como en las redes sociales se sigue repitiendo una falsedad histórica relacionada con nuestras guerras de independencia.

No es culpa de nadie, se trata de la incapacidad que tienen algunos de "rascar" en la historia y, al menos, constatar una supuesta verdad que dan por hecha. Nos referimos (una vez más) al falso duelo entre el entonces comandante Guillermón Moncada y el coronel de voluntarios Don Miguel Pérez y Céspedes, el cual esta demostrado que es pura falacia histórica.

Ya sabemos que cada cual es libre de escribir y publicar lo que desee, como hago yo aquí por ejemplo, pero no puedo evitar incomodarme al ver como esos lectores son estafados por una historia que, de tanto repetirla, se ha convertido en una apócrifa verdad populista y oportunista.

Y claro, como la historia la escriben los que vencen, la historiografía Castrista se ha dejado llevar por esta versión falsa del suceso, en donde un cubano patriota vence en un romántico duelo a otro que es un traidor, pero sin importar un carajo el rigor histórico de lo que verdad sucedió. Que más da. 

Lastimosamente para muchos Cubanos, yo diría que para la gran mayoría, les importa más el subidón que esta "mentira cochina" les produce al leerlo, que hacer el menor intento posible por constatarlo, y si eso les hace feliz pues que se lo coman "con patatas". Nosotros no.

VAMOS AL LÍO....

El supuesto duelo del general Guillermo Moncada con el coronel de voluntarios guantanamero Miguel Pérez de Céspedes, no es que haya estado envuelto en un halo de misterio, es que nunca se realizó. Todo ha sido fruto de una republica henchida de patriotismo y del patrioterismo barato del régimen castrista.

Céspedes había nacido en el año 1800 en la localidad de Tiguabos, en San Salvador, provincia de Guantánamo, y era muy bien conocido por el ejercito mambí. Fue uno de los más temidos rancheadores de palenques cimarrones y, además, un odiado guerrillero en la zona de operaciones en Guantánamo. De hecho, prestigiosos investigadores aseguran que por la zona de Sagua de Tánamo, Macurije, Tiguabos o Mayarí, la actividad mambisa estaba bastante controlada por este señor. 

Había sido designado por el ejercito español al mando de una cuadrilla integrada por 300 hombres, conocida como "Los Indios de Santa Catalina del Guaso", y según el relato del ilustre poeta guantanamero Regino Eladio Boti, este Pérez de Céspedes era un hombre de buena presencia, alto, moreno, de pelo negro. Aquí un fragmento de esa descripción: 

"Era de carácter afable; y aunque sus ideas políticas no fueran las de sus hermanos en armas, no por eso hemos de dejar de reconocer sus méritos y su valor, mucho más cuando cada cual es libre de sustentar las ideas de sus simpatías y máxime cuando estas ideas, como en el caso de Pérez y Céspedes, se abrazan con sinceridad".

Por sus actividades, Miguel Pérez y Céspedes se convirtió en un objetivo vital para el general en jefe Máximo Gómez, quien le encargó al entonces comandante Guillermo Moncada su aniquilación inmediata durante la invasión a Guantánamo. Según los relatos del escritor José Pérez Aroche, el cruce de amenazas entre ambos fue inmediato...

"A Guillermón Moncada.

En donde se encuentre, Mambí.

No está lejos el día en que pueda, sobre el campo de la lucha, bañado por tu sangre, izar la bandera española sobre las trizas de la bandera cubana.

Miguel Pérez y Céspedes"

La respuesta de Guillermón fue plasmada de inmediato al dorso del propio papel, y dejado en el mismo lugar del camino:

"A Miguel Pérez y Céspedes.

En donde se hallare.

Enemigo: 

Por dicha mía se aproxima la hora en que mediremos nuestras armas. No me jacto de nada; pero te prometo que mi brazo de negro y mi corazón de cubano tiene fe en la victoria. Y siento que un hermano extraviado me brinde la triste oportunidad de quitarle el filo de mi machete. Mas, porque Cuba sea libre, hasta el mismo mal es bien. 

Guillermon

Dibujo "La Ilustración de Madrid"

Hasta aquí todo es cierto, pero es a partir de ahora cuando comienza a correr la imaginación más fanática.

Por su fecha de nacimiento, puede verse que Don Miguel era un hombre bastante mayor en ese momento, pero que contaba con una hoja de servicios de más de 54 años. Es que desde bien temprano, a los 17 años, se había unido al cuerpo disciplinado de milicias de Santiago de Cuba y de Bayamo.

Moncada, como medio de provocación, incendió todos los cafetales de la zona de "Ojo del Agua", de manera que el cinco de mayo de 1871 el comandante Céspedes salió a su encuentro en la zona de Yateras y, en un primer enfrentamiento de varias horas, los mambises fueron rechazados. Moncada decide entonces que sería mejor cercarlo que enfrentarlo directamente, y al efecto prepara un cerco. 

Al percatarse de las intenciones del militar rebelde, Pérez Céspedes aprovechó la oscuridad de la noche para intentar escapar de la encerrona, pero el capitan Mengana dio la voz de alarma, seguida de "al machete" del comandante Moncada que no se hizo esperar. 

El viejo guerrillero cayó en aquella emboscada de Sabana Abajo, Lomas del Peladero, y no solo él, también fue macheteado su ayudante y todos sus acompañantes, incluso no perdonaron ni el perro y el mulo que siempre le acompañaban, este ultimo probablemente se lo hayan comido. Según afirmó Regino Boti, su cadáver, bastante desfigurado, fue sepultado en el nicho numero siete de un panteón en el cementerio de la ciudad.


"A la tarde, Pedro Pérez, el primer sublevado de Guantánamo: de 18 meses de escondite, salió al fin, con 37 hombres, seguido de muerte, y hoy tiene 200. En el monte, con los 17 de la casa, está su mujer, que nos manda la primera bandera. ¡Y él sirvió a España en las escuadras, en la guerra grande!. Lealtad de familia a Miguel Pérez. 
José Martí.

Al día siguiente el Mayor General Máximo Gómez recibía el parte de la victoria, sumado a la espada y las insignias de Miguel Pérez que les llevó Moncada. Y fíjese lo importante que fue poder liquidar a este hombre, que Gómez ordenó el ascenso de toda la tropa participante, en especial a Moncada, que recibió los entorchados de teniente coronel. 

Sin embargo, en referencia al supuesto duelo que sostuvieron, ningún escritor de prestigio se ha atrevido a asegurarlo. Según los apuntes biográficos publicados por el escritor cubano Abelardo Padrón Valdés, el periódico español publicado en Cuba, "Juan Palomo", se limitó a informar su muerte de una forma muy escueta, por cierto, ocurrida una semana después de que ya había cumplido los 71 años:

"Don Miguel Pérez sucumbió el 26 de Mayo de 1871, ocho días después de su 71º natalicio, contando cincuenta y cuatro años de honrosos servicios a la patria. Con su muerte, ha perdido el Círculo Español de Guantánamo su director; la jurisdicción un brazo siempre dispuesto a su defensa; y de Cuba uno de sus más leales hijos. Pero la patria ha inscrito su nombre en el libro de oro de sus héroes.".

Mayor General Pedro Agustín "Periquito" Pérez
Alcalde de Guantánamo cuando la ocupación americana. 

No se sabe en realidad a manos de quien cayó el comandante Pérez Céspedes en aquel encarnizado del combate, del que dudamos mucho que haya habido tiempo siquiera de iniciarlo. Agregar además, que su hermano Francisco, segundo al mando de estas partidas guerrilleras, cayó en manos del mambí de origen indígena Policarpo Pineda, alias Rustán. Fue fusilado en la zona de Vuelta Corban y de esa forma los mambises se cobraron venganza por la muerte de Arturo Casimajuán, un pasaje que fuera narrado así por el apóstol José Martí en su diario de campaña: 

"Salimos del campamento de Vuelta Corba. Allí fue donde Policarpo Pineda, el Rustán, el Polilla, hizo abrir en pedazos a Francisco Pérez, el de las escuadras", para agregar más adelante al hablar sobre Miguel Pérez, "Y al otro Pérez, dice Luis, Policarpo le puso las partes de antiparras. ' Te voy a cortar las partes', le gritó en pelea a Policarpo.- ' Y yo a ti las tuyas, y te las voy a poner de antiparras'. Y se las puso"

Cementerio San Rafael de Guantánamo
No se imagina nadie en las condiciones en que se encuentra. // 

Otra información que suele camuflarse como el que no quiere la cosa, es que el general Pedro Agustín Pérez, alias Periquito Pérez, que en sus inicios también había sido cazador de esclavos apalencados y nombrado jefe de la comandancia militar española de Palma de San Juan, era sobrino de Miguel Pérez y Céspedes.

 Y más aún, curiosamente los grados de comandante con los que terminó la guerra, los recibió del propio justiciero de su tío, el señor Moncada, aunque terminó la guerra con los de Mayor General. Agregar además, que a la caída de España el general Periquito Pérez fue designado alcalde de Guantánamo por ordenes expresas del gobernador militar de Cuba en ese momento, el general norteamericano Leonard Wood, entre otras cosas por la valentía que mostró peleando junto a los marines norteamericanos en la toma de Santiago de Cuba. 

Solo añadir que el apellido Pérez en Guantánamo viene desde los tiempos de Don Diego Pérez, casado con Doña Beatriz Almenares, un matrimonio que se va a convertir en el tronco originario de este apellido en la región más oriental de Cuba desde el 1785. Desde entonces hubo más Pérez en Guantánamo que café en sus serranías. 


Por Jorge García. / Maldita Hemeroteca.
Les dejamos más abajo en la portada, una breve historia de esta gran e histórica familia de los Pérez de Guantánamo. 

--Pérez Aroche, José. "Odisea del General Pedro Agustín Pérez y anécdotas revolucionarias", 1930

--Boti Barreiro, Regino Eladio. "Breves apuntes acerca de los orígenes de esta ciudad de Guantánamo", 1912.

Nota: José Martí hacia referencia con "Antiparras", a cierto modelo de gafas de leer de la época.