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CUELGA MURO O VALLE DE LOS CAIDOS: Soplan aires de revancha.

La cruz, de hormigón armado y de 150 metros de altura, corona un complejo que comprende un hospedaje, una basílica y la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.


El valle de "cuelga muros" - o de los caídos como antes se llamaba - sigue siendo uno de los lugares más visitado de España, a pesar de la "mala propaganda" que es objeto por parte de la izquierda. Lo integra un impresionante conjunto escultórico que fue edificado entre los años 1940 y 1958, que se encuentra enclavado en un entorno de gran belleza natural en el valle del mismo nombre, Cuelgamuros. (Antiguamente Cuelga Moros).

Este patrimonio fue abierto al publico en abril del 1959 y se encuentra situado en la Sierra de Guadarrama, en el municipio de San Lorenzo del Escorial, en la Comunidad de Madrid, muy cerca del monasterio del mismo nombre. Se trata de un área de 1,377 hectáreas que pertenecía a Don Gabriel Paderna, marqués de Muñiz, y que le fue expropiado por el gobierno a un costo de 660 mil pesetas de las de entonces, casi un millón de euros. El general Franco tenía el propósito de edificar allí un lugar donde descansaran los restos de los combatientes nacionalistas caídos durante la guerra civil.

---El 8 de mayo de 1940 comienza el plan de prisiones que establece un sistema de reducción de penas por jornada trabajadas en obras públicas. Un total de 2.643 trabajadores se acogieron a este sistema para trabajar en el Valle.---

El mega proyecto fue encargado en principio al arquitecto Pedro Muguruza, y luego a Diego Méndez. Buscando datos no "viciados", encontramos una entrevista que le hiciera el diario el Mundo a la catedrática en historia Susana Sueiro, hija del fallecido Daniel Sueiro y autor del libro: "La verdadera historia del Valle de los Caídos", donde afirmó que en Cuelgamuros podrían haber tantos cadáveres de Republicanos como de Franquistas, teniendo en cuenta la cantidad de osamentas que aun están sin identificar.

Sin embargo, si usted se guía por un sector de la prensa de este país, la de izquierda por supuesto, podría forjarse muy fácilmente la opinión de que se trata de un lugar para ponderar al régimen Franquista y al Fascismo, lo que desde hace ya tiempo no es así en realidad. Aunque eso sí, la experta aclara que en un principio sí fue concebido con esa intención.

Explica que fue después de la II Guerra Mundial, cuando el régimen franquista tuvo que dar una imagen más aceptable de cara al exterior y en busca de un reconocimiento internacional, comenzaron entonces a enterrar allí los muertos del bando derrotado, el republicano. Dicho esto, y dando por hecho de que Franco pensaba así, nadie puede negar que allí reposan miles de personas que lucharon en las dos partes, y en cantidades que aun no están siquiera precisas.

¿Y no pocos eh?, los datos apuntan a 18 mil republicanos de las 33 mil 833 osamentas que hay en total, y de las cuales 12 mil aún se desconoce su procedencia. ¿Por qué polarizar su imagen entonces como Fascista?. La catedrática apunta además, que el lugar donde están enterradas esas víctimas es totalmente inaccesible y nadie puede acceder, ni siquiera para depositar un ramo de flores en la tumba de su familiar.

Incluso, aun cuando existen familiares que han conseguido sentencias firmes en las que se reconoce su derecho a llevarse a sus muertos de allí, al final no han podido debido a lo complicado del proceso. Otro "bulo" de la izquierda es que fue levantado con mano de obra de presos republicanos, lo cual fue cierto solo en un principio. Por esta labor, los reclusos políticos recibían beneficios para la reducción de sus condenas a razón de dos días menos por cada día de trabajo, y además cobraban un salario aunque era muy pobre.

Imagen de la tumba que tenía Franco en el Valle

Sin contar que aunque laborando duro - allí se trabajaban jornadas de 24 horas - estaban al aire libre fuera del penal, asistían a misa y hasta "se calmaban con la parienta a cierta distancia" si conseguían que los guardias se hicieran de la vista gorda. Debido al extenso tiempo que duró su construcción, casi 20 años, trabajaron presos comunes y hasta obreros asalariados igualmente.

En total, y según apunta el libro de su padre que cita datos de la enfermería, durante todo ese tiempo murieron entre 14 y 18 personas, mientras que otro número de reos y obreros fallecieron después de silicosis, enfermedad que afectaba a los pulmones y que es producida por el polvillo de las rocas empleadas. Otra cantidad sufrió heridas, y hasta hubo varios mutilados. Que mueran solo 18 personas en todo ese tiempo no deja de ser una desgracia, una sola lo hubiera sido igual, pero aquí hay alguien que no dice la verdad.

Es que no se entiende que la izquierda afirme que fueron 20 mil los fallecidos. Algunas fuentes aseguran que el doctor Ángel Lausín, miembro del cuerpo de sanidad del ejercito republicano y uno de los reclusos que se acogió a la redención de penas, que laboró allí una vez estuvo libre y ejerció en la seguridad social, contabilizó quince fallecidos. ¿De donde salieron entonces esos otros miles?. Nos viene a la mente el bulo de los 20 mil que mató Batista, y que publicó la revista Bohemia con dos...

Debe ser un lugar impresionante más allá de lo que se aprecia en las fotos. La web del Patrimonio Nacional ha llegado a calcular más de cuatro mil visitas los fines de semana. Fascista y todo lo que quieran, la cantidad de visitantes solía superar los 400 mil anuales. Incluso he leído que se celebran bodas en su basílica central a un precio de 500 euros, en tanto que las opiniones suelen ser de más de cuatro estrellas, de las cinco posibles.

Otro de los "servicios que oferta" son los banquetes, aunque las citas también son muy difíciles de conseguir. La oferta culinaria debe ser de buena calidad, teniendo en cuenta que el precio del cubierto es de 130 euros. También ofrecen Tours privados a ese mismo precio, los que cuentan con un experto como guía. No obstante, desde el 2018 en que el presidente Pedro Sánchez decidió "exhumar" los restos del generalísimo Franco y del jefe de la Falange, Antonio Primo de Rivera, el valle ha experimentado una merma en sus visitantes.

Antes de esta movida, era el tercer inmueble patrimonial más visitado en toda España, pero desde la citada exhumación apenas consigue llegar a los 200 mil. A eso, réstele los casi 120 mil euros que costó el traslado de los huesos de Franco y depositarlos en el cementerio madrileño de Mingorrubio. Solo el helicóptero costó 34 mil, más los diez mil anuales del mantenimiento del mausoleo.

Lo digo y sin que me quede nada por dentro, en los 25 años que llevo residiendo en este país, jamás ese lugar fue un tema tan recurrente como ahora. Sí se hablaba en ocasiones, pero no de manera habitual. Ni siquiera en el periodo de Jose Luis Rodriguez Zapatero me parece recordar. Sin embargo, desde que llegó este señor al poder, Pedro Sánchez, "se ha tomado el tema muy en serio". De hecho hasta dicen, comentan, murmuran, que lo quiere dinamitar y todo.

El Partido Popular, agrupación de centro derecha que gobernó en la anterior legislatura, siempre argumentó que "remover" este asunto sería como reabrir las heridas del pasado y causar una nueva división entre los Españoles. Como dicen aquí: "Los socialistas han vuelto a reabrir el cajón de mierda". Por otro lado la familia del caudillo aseguró, a través de su fundación, que fue el rey Juan Carlos I quien tomó la decisión de enterrarlo allí.

En abril de este año, Sánchez se personó en el valle a pesar de que los medios dijeron que las leyes lo prohibían, e incluso se hizo tomar un vídeo junto a unos restos que ni los mismos forenses sabían a quienes pertenecían. Lo subió en la red X y todo. Aquello, a juzgar por la mayoría, fue una exhibición innecesaria que causó encontronazos con otras fuerzas políticas en un tema que parecía bastante superado.

Más allá de que el Valle sigue siendo un lugar sumamente triste, sobre todo para aquellos que no han podido todavía identificar, ni siquiera localizar, a sus seres queridos, no deja de ser un sitio impresionante y sumamente morboso a pesar de no contar ya "con sus dos principales atracciones". Según la web de patrimonio, las entradas cuestan entre cuatro y nueve euros por persona, incluso algunas algunas son gratis, mientras que los tours guiados y reservados con 90 días de antelación, cuestan 59 euros.

Por Jorge García
Maldita Hemeroteca